País enfermo

Érase una vez Traquetombia, un país en donde una botella de ron vale más que una vida humana. Desde hace décadas, la nación de la coca sufre su propia epidemia mortal, un virus llamado corrupción, que ha carcomido a este país de adentro hacia afuera.

Los primeros portadores de este mortal virus fueron, hace decenas de años, los ‘narcotraficantes de bien’, personas de altos estratos sociales, que tienen ‘prestigio social’, apellido pomposo, alcurnia y que como negocio ‘secundario’, pero extremadamente rentable, traficaban sustancias alucinógenas.

Los ‘narcotraficantes de bien’ lograron normalizar moralmente el traqueteo, que durante mucho tiempo fue aceptado socialmente y hasta admirado entre las elites sociales del país. Los ‘traquetos de bien’ enfermos de corrupción, empezaron a contagiar todo a su alrededor. El dinero era y es el principal foco de transmisión de este virus.

Para no ser rechazados socialmente compraban amigos con regalos, fiestas e invitaciones, así tenían popularidad y gran aceptación, entonces así contagiaron a una parte de la sociedad que los rodeaban. Estos contagiados perdieron el sentido de la amistad digna, basada en valores y empezaron a sufrir del mal de “cuánto tienes, cuánto vales”, la amistad se convirtió en un bien de consumo.

También, con el producido de su digna exportación de coca empezaron a comprar el amor. Y en este campo ese virus fue voraz. Consumió a todas las mujeres que se contagiaron a través de dinero y regalos. Se metió en el ADN de todas estas damas y así fueron surgiendo varias generaciones de mujeres infectadas hasta nuestros días.

En estas mujeres contagiadas los síntomas son múltiples e incurables, entre algunos están:

  • Ansiedad incontrolable de tener grandes las tetas y las nalgas. Sus ojos infectados hacen que, ante el espejo, ellas no se vean hermosas ni se sientan seguras de si mismas sino tienen voluminosos pechos y traseros.

  • El sentimiento del amor en ellas quedó bloqueado como efecto del virus. Ellas aman a todo el que le puede dar ostentosos regalos y mucho dinero. El que le mejore sus condiciones de vida y las pueda mantener en un estilo de vida traqueto, ese es el que ellas aman.

  • El virus las trastornó psiquiátricamente y piensan que solo valen si siguen los patrones de belleza traquetos y que sólo sirven para sexo.

Estos ‘narcos de bien’ no sólo contagian personas sino también instituciones. Fue así como enfermaron mortalmente a la Policía, a las Fuerzas Militares, Justicia, Órganos de Control… Para poder así hacer su sucio traqueteo y actividades relacionadas sin ningún problema.

Contagiaron masivamente a policías, generales, jueces, fiscales, procuradores… el contagio fue tan profundo, tan voraz que el sistema quedó enfermo de muerte, que casi todo el que ingresa se contagia de manera incurable o en su defecto se muere (lo matan).

Para que el Sistema de estamentos del orden, la justicia, control, fiscalización y demás no se muera del virus tiene que consumir más virus. Consume más corrupción para sostenerse. Es como un zombi que se auto devora. Y cuando lo hace se lleva por delante la vida de todos los ciudadanos que sean necesarios para poderse sostener. El que estorba deja de respirar.

Pero a los ‘narcos de bien’ les salió competencia, los ‘traquetos levantados’, esos que no provienen la ‘crema innata’ de la sociedad, sino que crecieron en barrios populares, pero que tenían grandes aspiraciones, un impetuoso deseo de superación personal y de convertirse en los nuevos ‘patrones’ del país.

Los ‘narcos levantados’ estaban contagiados de una cepa del virus más agresiva, capaz de producir más destrucción, muerte y horror. Fue así como contagiaron a jóvenes sin oportunidades y los convirtieron en sicarios. Una nueva generación de traquetombianos surgió, ‘el sicariato’.

Los ‘traquetos levantados’ tenían más alcance criminal, crecieron entre la escasez y la pobreza, así que esos tienen más hambre de poder. A ellos no les basta con contagiar con dinero, ellos siembran muerte, devaluaron el valor de la vida a su mínima expresión.

Los ‘narcos levantados’ comenzaron a rivalizar con los ‘traquetos de bien’, no sólo en rutas ni en sistemas de distribución de la mercancía o en peleas por territorios, sino también en ansías de poder. De tener el control de toda traquetombia.

Esos ‘traquetos levantados’ quisieron acceder a la política, máximo estamento de poder dentro de un país, pero ya la política estaba podrida y contagiada del virus de la corrupción por parte de los ‘narcos de bien’, ellos son los amos y señores de ese territorio.

Así que los ‘narcos de bien’ cogieron su poder político y lo enfilaron para atacar al ‘traqueto levantado’, meterlo preso, extraditarlo, quitarle el poder, bajarlo del trono, sacarlos del camino, ponerlos por debajo de ellos; no podían dejar que el monstro siguiera creciendo porque los iba a terminar quitando del panorama.

Los ‘traquetos de bien’ están infiltrados y casi que dueños del Estado traquetombiano. Ha sido y son, alcaldes, ministros, presidentes, gobernadores, senadores, vicepresidentes, concejales, diputados… Su misión es no dejar que el sistema sane, no permitir que nos curemos de la corrupción, impedir que el país se recupere de ese virus mortal. Para lograrlo le inyectan a la nación altas dosis de corrupción a todo lo que tocan, para así ellos mismos poder sobrevivir.

El país actualmente está invadido en las altas esferas sociales y de poder por ‘traquetos híbridos’, una mezcla viral entre ‘narco de bien’ con ‘traqueto levantado’, esos son los más peligrosos tienen activo y en altas dosis lo peor de cada uno. La cepa más peligrosa del virus, vigente actualmente en todo su esplendor.

El virus de la corrupción produce un incontrolable deseo de robar, obtener dinero y poder, ese su principal síntoma, todo lo demás se deriva de ahí. Por eso, no sólo se traquetea estupefacientes, traquetean con todo lo que genere dinero.

Traquetean con la salud, con la vida, trafican con las condiciones laborales para crear una generación de esclavos incultos y mal pagos. Trafican con la educación para intentar hacerla inaccesible, porque resulta que la educación es una medicina que logra curar y erradicar de raí el virus de la corrupción. Por supuesto, aquella educación que forma seres integrales, con valores, buenos seres humanos, con una mente abierta al conocimiento y que no se polarice.

El virus de la corrupción, que está endémico en la población desde hace décadas, hace que se traquetee todo y a todos los niveles, desde el puesto en la fila de un banco, cuando le pasas dos mil pesos al vigilante para que te dé un turno, hasta cuando asesinan líderes sociales porque son un problema para el virus de la corrupción, ellos logran empoderar comunidades, crean conciencia social, visibilizan los focos de corrupción…

Traquetombia sufre sin cesar el virus de la corrupción. Un virus asesino y que destruye vidas inocentes. Genera masacres, asesinatos selectivos, falsos positivos, robos, desfalcos, desplazamiento de poblaciones, pobreza, hambre, desigualdad, entre muchos otros males más.

El virus cada día se sofistica más y como está enquistado en el gobierno, sus contagiados siempre diseñan e importan estrategias “novedosas” para robar, a las instituciones o directamente a los ciudadanos. El virus de la corrupción se autoprotege y no puede permitir que el ciudadano de traquetombia salga de la pobreza, se eduque ni que exista la equidad, porque sería el principio de su fin.

Así que los políticos contagiados ponen en marcha ideas como la Ley 100, el pago por horas, la hipoteca inversa… a propósito de esta última, quizás el virus de la corrupción enferme de manera mortal a la hipoteca inversa y empiecen a aparecer ‘falsos positivos hipotecarios’. Si ya desplazan poblaciones y matan familias por quitar propiedades que puedan ser útiles para los corruptos, con la hipoteca inversa pueden hacer maravillas delincuenciales, especialmente con esos bancos que saben a cianuro.

Veremos entonces, a viejitos con propiedades hipotecadas que tengan algún interés monetario para algún ‘mafioso de bien’, de repente al viejito lo mata un paga diario en la puerta de su casa. También ¿Falsos positivos de la hipoteca inversa? Predios que extrañamente salgan con hipoteca inversa y dueño muerto…

¿Traquetombia se curará del virus de la corrupción? Hay días en que lo siento poco probable.

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