Medio Ambiente

Caficultores de Anolaima, afectados por su baja resiliencia

Los campesinos de este municipio de Cundinamarca promueven prácticas para combatir los efectos que tienen diferentes fenómenos climáticos en sus fincas, pero se ven restringidos por factores como las perturbaciones del mercado o las políticas agrarias.

A pesar de conservar un amplio conocimiento tradicional, diversidad de árboles en sus fincas, y mantener sus suelos fértiles, los caficultores de Anolaima son poco resilientes, debido a causas como: poca capacidad de innovación y  la falta de cooperativas u organizaciones políticas en las cuales apoyarse.

Estos son algunos de los resultados de una novedosa metodología desarrollada por el equipo de investigación dirigido por el profesor Tomás León Sicard, docente del Instituto de Estudios Ambientales (IDEA) de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), a través de la línea de Resiliencia, coordinada por Alexandra Córdoba, doctora en Agroecología de la U.N., y estudiantes de la Maestría en Medio Ambiente y Desarrollo.

En el estudio, los investigadores consideraron como factor clave de resiliencia la capacidad de transformación e innovación de los caficultores.

La doctora Córdoba explica que, según el discurso convencional,  la resiliencia es  definida como la capacidad de amortiguación y adaptación de las personas o comunidades que les permite retornar a un estado “normal”.

Sin embargo, este concepto no tiene en cuenta cuestiones de justicia y relaciones de poder. Al respecto, la investigadora sostiene que para interpretar la resiliencia debe considerarse el contexto político y social, ya que en unos grupos esta aumenta en detrimento de la capacidad de otros.

La agroecología tradicional se ha centrado en promover estrategias como el mantenimiento de la biodiversidad y la fertilidad del suelo, además de proporcionar incentivos a los agricultores para que adopten tecnologías y prácticas que se basen en conocimientos agroecológicos. No obstante, aclara la investigadora Córdoba, si bien estos aspectos son importantes resultan incompletos al dejar de lado factores de otra naturaleza.

Adaptación negativa

Los resultados de la metodología aplicada evidenciaron que los productores de café en Anolaima se han adaptado a las condiciones variables del mercado y del clima, pero en su propio detrimento. Es decir, cuestiones como una inadecuada infraestructura en sus fincas, déficit en el consumo de calorías y proteínas en su alimentación, bajo acceso a tierra y capital, entre otras, disminuyen su puntuación de resiliencia.

El modelo se desarrolló de manera participativa con los cultivadores empleando 46 criterios que incluyen consideraciones de orden social, económico, político e histórico.

Hasta ahora, las metodologías empleadas para medir la resiliencia solo abarcaban aspectos de las fincas (pendiente, compactación del suelo, estructura del paisaje, materia orgánica, rotación de cultivos, empleo de abonos verdes, etc.), restándole importancia a factores sociales y económicos. Estos, como se evidencia, tienen un papel central, pues dan cuenta de la ausencia de procesos sólidos de empoderamiento,  bajos ingresos y ahorros de las familias, sumado a esto, el precio desfavorable de venta del café.

“En la metodología converge el saber académico especializado y los conocimientos de los propios agricultores, lo que posibilita un análisis integral de la resiliencia”, puntualiza la investigadora Córdoba.

La metodología también permitió identificar difíciles condiciones geomorfológicas locales y poco acceso al recurso hídrico, que se constituyen en las principales limitantes de la resiliencia en los agroecosistemas analizados.

Los resultados de esta investigación y de otras más del grupo de Agroecología se difunden a través del Diplomado Teórico Práctico en Agricultura Ecológica y Biología del Suelo, que se dicta cada año desde el IDEA, un espacio académico de alta calidad para los interesados en el tema, sin importar su condición social o entrenamientos previos en agricultura.

El Diplomado busca conformar un grupo humano que comparta los principios y prácticas de la agroecología y ha logrado tender lazos cada vez más estrechos entre el agricultor y la academia, y viceversa. Allí las personas tienen la oportunidad de acercarse a diferentes experiencias de agriculturas alternativas, en fincas de clima frío y templado en el departamento de Cundinamarca. Toda la información de este programa puede ser consultada en:

http://www.idea.unal.edu.co/ext/diplomados/dip_AGRO.html

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