No vacunarse sería prolongar la pandemia

Haber logrado en un tiempo tan breve el desarrollo de varias vacunas contra el nuevo coronavirus es uno de los grandes éxitos de la ciencia; sin embargo la desinformación y el temor infundado minarían esta herramienta que parece la salida más corta a la pandemia.

BOGOTÁ D. C., 13 de enero de 2021 — Agencia de Noticias UN-

El profesor Moisés Wasserman, doctor en Bioquímica, exrector de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) y exdirector del Instituto Nacional de Salud (INS), explica que “estas vacunas son de alta sofisticación pero simples, ya que logran efectividad con el mínimo de elementos extraños para la persona que las recibe; su riesgo es más bajo que el de las vacunas que se usan, o de generaciones anteriores; además pasaron pruebas rigurosas tanto en lo teórico como en la aplicación a humanos”.

Vacunas de ARN

Señala además que aunque el tiempo de desarrollo fue corto –menos de un año–, algunas de las compañías que las están produciendo ya venían trabajando en ellas, pues en los últimos 20 años se han presentado pequeñas epidemias de la familia del coronavirus, por lo que ya había experimentos preliminares. Además que no fue necesario enviar muestras del virus desde China a diversos países, sino que se reconstruyó en laboratorios usando la secuencia genética.

“Esta es la primera vacuna que se produce basada en ácido ribonucleico (ARN), lo cual la hace mucho más segura, ya que lo que recibe la persona es la información de un pequeño fragmento de una de las proteínas del virus. Con las otras vacunas se inyectaban virus inactivados, completos y atenuados; se generaba una infección falsa, el sistema inmune reaccionaba, prevenía una infección o disminuía la proliferación del patógeno, mientras que aquí el sistema inmune ve la proteína extraña y produce anticuerpos”, explica el académico.

Como se conoce la estructura del virus y las proteínas que generan la infección de células humanas, lo que hicieron los investigadores fue diseñar las vacunas con una molécula de ARN, la cual, al llegar a las células humanas, les indica que deben hacer miles o millones de copias de la proteína S o espícula –pequeñas protuberancias que le dan el origen al nombre coronavirus– que funciona como garra para aferrarse a la célula e infectarla.

“El individuo genera la proteína dentro de las células, y cuando salen de estas el sistema inmune las ataca y genera anticuerpos; así, cuando el virus llegue a la persona vacunada esta ya no lo verá como extraño, reconoce esas proteínas de nuevo y tiene los medios para atacar, lo cual disminuye la infección y proliferación del virus en su organismo, y el efecto final es que se vuelve resistente”, puntualiza el profesor Wasserman.

Si bien las vacunas están hechas con un tipo de ARN conocido como “mensajero”, el exrector Wasserman recalca que no es cierto que este fragmento genético pueda crear alteraciones en el ADN de las personas vacunadas, como lo han difundido noticias falsas generando un temor infundado acerca de este; recuerda además que tanto las plantas como los animales que consumimos a diario también tienen ADN y ARN “extraño”.

Aprobación de la vacuna

Aunque en Colombia no se repitieron todas las pruebas, para aprobar las vacunas el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) se basó en información detallada y cuidadosa disponible, así como lo hicieron la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) en Estados Unidos o la Agencia Europea de Medicinas (EMA) en la Unión Europea, para la autorización de urgencia debido a la coyuntura, y no porque no se haya hecho de forma rigurosa.

El profesor recuerda que vacunarse es importante no solo para la persona, sino que se trata de un compromiso con la sociedad, pues mientras no haya un número suficientemente grande de personas resistentes que corten el ciclo de infección y transmisión, el virus seguirá presente, contagiando, y “será la prolongación de esta situación de aislamiento y de disminución de la economía que significa hambre para mucha gente”.

Efectos adversos y noticias falsas

En medio de una charla con el ministerio de Salud y Protección Social, el exrector Wasserman indicó que “hay conspiraciones absurdas de chips secretos para dominar la mente, hasta información desproporcionada de reacciones alérgicas, las cuales, aunque se pueden dar en algunos casos, es mucho más posible que se presenten con medicamentos de uso común o antibióticos”.

Por último, el mensaje del profesor Wasserman es que estas vacunas son la forma más rápida de salir de la pandemia y que el impacto positivo de las campañas de vacunación en el mundo y en Colombia es indiscutible, pues ha evitado millones de muertes. “El propósito de quienes están dirigiendo los sistemas de salud es proteger la salud; hay que tener un poco de confianza, no ser tan suspicaz y no creer en conspiraciones sin sentido”.

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