Febrero es el lunes del año

Para mí febrero es el mes más aburrido del año, gracias a Dios tiene menos días que los demás. Es un mes tedioso y extraño, febrero me agota y siempre deseo que pase rápidamente.

Si asemejáramos los meses del año a los días de la semana, el asunto sería así: noviembre es el viernes fiestero, rumbero y guapachoso, arrancando motores de fiesta y descanso; diciembre sería el sábado del año, en el que se realizan las fiestas principales donde está toda la familia. Y enero sería el domingo, de paseo familiar, de playa, descansar y dormir hasta tarde.

Febrero es el lunes del año, es el mes en el que se acaban las vacaciones y ya comienzas a trabajar en firme, los niños inician colegio y los jóvenes la universidad, todos volvemos a la vida real con su cotidianidad.

Normalmente febrero lo inicias cansado física y mentalmente, por tanta actividad vacacional realizada en diciembre y enero. Comienzas febrero con pereza, tal y como suele suceder con los lunes. Asimilando lentamente que ya se acabaron las vacaciones y te das contra la pared de la realidad.

En febrero llegan y asimilas la mayoría de los pagos que más dolor de cabeza le dan a los padres, sientes el golpe de la matrícula que ya pagaste, de la lista de los libros, uniformes y en febrero suben los precios de todo. La canasta familiar se encarece y te enteras que el aumento de sueldo es la misma miserableza  de siempre… febrero es deprimente.

Es también el mes del papeleo, de hacer trámites nuevos, sacar documentos… es como el primer día de la semana, porque cada vez que llegas al trabajo el lunes siempre hay que hacer cosas nuevas, cosas que no estaban pensadas, comienza otra vez el ajetreo, la monotonía y la cotidianidad, debes recapitular para organizar la semana, en febrero debes recapitular para organizar el año.

En el segundo mes del año, buscas la lista de objetivos y metas del año que hiciste en diciembre del año pasado y te das cuenta que en enero no hiciste un carajo o muy poquito para cumplir tus metas del año, entonces en febrero te organizas y comienzas a hacer lo que debiste realizar el mes anterior.

En noviembre, diciembre y enero, la gente gasta mucho dinero en diversión, vacaciones y entretenimiento, es en febrero cuando los gastos te dan en la cabeza y eres consciente de las deudas adquiridas en los meses fiesteros. Mientras en los tres meses anteriores estábamos de fiesta en fiesta, de descanso, acostándose y levantándose tarde. En febrero no hay parranda, porque no hay ni un solo festivo y  es uno de los meses que menos domingos tiene.

Y para rematar es el mes raro del año, tiene un día bisiesto, si naces el 29 de febrero tienes que esperar cuatro años para celebrarlo correctamente mientras tanto lo festejas un día antes o un día después. Febrero, febrero… no te quiero.

Cuéntanos lo que piensas

A %d blogueros les gusta esto: