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Décadas de planes fallidos para rescatar la Bahía de Cartagena

En agosto de 2020 el Consejo de Estado ordenó la creación de un ‘Plan Maestro de Restauración Ecológica para la Bahía de Cartagena‘, motivado por los graves niveles de contaminación que registra este cuerpo de agua.

Al respecto, Fernando Carrillo manifestó el año pasado que “la contaminación de la Bahía de Cartagena ha sido una de las grandes vergüenzas en materia ambiental que ha golpeado comunidades y ha lesionado los derechos ambientales de esa ciudad y del país”, y Carrillo tiene toda la razón, la contaminación de la Bahía de Cartagena, no solamente es una vergüenza, es un acto de cinismo hacia la ciudad y su población por parte de la élite empresarial, política y gubernamental.

Carillo, también en su declaración pública de agosto del año pasado, manifestó sobre el fallo del Consejo de Estado que “son más de diez entidades públicas, privadas y mixtas que van a tener que asumir las responsabilidades que durante mucho tiempo han omitido. Por eso el fallo histórico”.

Y así tal cual es, más de diez entidades públicas, privadas y mixtas, mas todas las grandes empresas de Mamonal conocen el daño ambiental que sufre la Bahía hace más de cuarenta años.

La sentencia coloca como responsables de adoptar el plan maestro al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), la Dirección General Marítima (DIMAR), la Corporación de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo de la Industria Naval, Marítima y Fluvial (Cotecmar), la Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique (Cardique), al Distrito Turístico y Cultural de Cartagena y al Establecimiento Público Ambiental de Cartagena (EPA), entre otros. Y todas las entidades nombradas tienen desde los años ochenta, decenas de estudios científicos, diagnósticos ambientales e investigaciones que confirman, una tras otra, que la Bahía se está muriendo y que la contaminación año tras año empeora. Hay más de 350 estudios e investigaciones científicas que prueban la contaminación de la bahía por aguas servidas, metales pesados, hidrocarburos, sedimentos, contaminación térmica y otros factores.

Todas las entidades involucradas en la sentencia del Consejo de Estado conocen a la perfección los índices de contaminación, los elementos contaminantes y toda la grave problemática ambiental que sufre la Bahía. Y aun así, sabiendo perfectamente lo que está ocurriendo no han hecho nada durante décadas, nada contundente, nada real para evitar la contaminación y recuperar ambientalmente a la Bahía. Tuvo que proferirse una sentencia para que estos entes sean obligados a hacer algo. Lo irónico es que algunas de estas entidades gubernamentales tuvieron el cinismo de apelar, en su momento, manifestando que no conocen el daño ambiental de la Bahía, que hay que hacer estudios para probarlo y otras, excusándose con que si han hecho algo, no sé qué, pero algo.

Pero, esta no es la primera vez que se intenta recuperar y salvar la Bahía de Cartagena, es el primer fallo del Consejo de Estado, pero no el primer plan o proyecto, el intento de algo. De acuerdo a un estudio de la Universidad de Cartagena, hay 55 fallos pendientes (entre el 2012 y 2018) sobre la contaminación de la bahía que nunca se han cumplido.

Y hoy un año después de la sentencia no se ha hecho mucho, así que es posible que ocurra lo de siempre, que todo termine en nada. En Cartagena de Indias son especialistas en fingir que se está haciendo algo, en montar la vitrina, hacer el escenario para que parezca que se está trabajando.

Entonces hacen comités en hoteles, donde se tiran unos a otros entre las diferentes entidades, exponen gráficas de estudios nuevos que están realizando o que ya terminaron, que dicen lo mismo que los estudios de hace 20 años, la Bahía está contaminada por hidrocarburos, metales pesados, aguas servidas, bla, bla, bla y publican los resultados de estos estudios en los grandes diarios del país, en primera plana, como si fuera información nueva; pero resulta que se llevan décadas de estudios que concluyen los mismos datos, quizás se actualizan un poco los niveles de contaminación, descubriendo en muchos casos que el asunto está peor… descubrieron que el agua moja.

Hacen reuniones con mucha prensa y desplegué mediático, declaraciones de toda índole, indignados por el daño ambiental, prometiendo trabajo arduo… mientras tanto la Bahía sigue muriendo y contaminándose más.

En el presente informe vamos a abordar los planes y proyectos más importantes, que han intentado poner en marcha, a lo largo de estas décadas, para salvar la Bahía y que han resultado en nada.

Entre 1995 y 1998 el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), emprendió la fase piloto del proyecto Regional del Fondo Mundial del Medio Ambiente (GEF, según sus siglas en inglés) “Planning and Management of Heavily Contaminated Bays and Coastal Areas in the Wider Caribbean”, consistió en una serie de estudios de costo – beneficio para la posible rehabilitación de cuatro bahías muy contaminadas en el Gran Caribe. Las bahías que estuvieron a consideración dentro del estudio fueron la Bahía de Cartagena – Colombia, Puerto Limón- Costa Rica, Kingston- Jamaica y Bahía de La Habana – Cuba.

Los estudios de las Naciones Unidas demostraron que las cuatro bahías mencionadas presentaban altos niveles de contaminación por nutrientes, sólidos suspendidos, DBO, y dos de las cuatro bahías (Cartagena y Puerto Limón) alta contaminación por hidrocarburos. El proyecto de PNUD consistía en la financiación de la rehabilitación de las bahías seleccionadas. Finalmente, la bahía que comenzó un proceso de rehabilitación con el dinero de las Naciones Unidas fue La Habana.

¿Por qué la Bahía de Cartagena no hizo parte del proyecto del PNUD? Colombia decidió oficialmente no participar dentro del proyecto ¿Por qué Colombia no quiso participar? No se sabe con exactitud. Lo que sí está claro es que para las empresas es más económico contaminar, porque para no contaminar tienen que invertir en plantas de tratamiento, en sistemas, estructuras de mejor calidad… deben gastar recursos para evitar contaminar. Es más barato y sencillo arrojar los residuos a la Bahía.

Y si una de las empresas que de manera directa e indirecta más contamina es del mismo Estado, como es Ecopetrol, quizás no sea conveniente participar en un proyecto de las Naciones Unidas, que va a obligar a invertir en todo lo necesario para no seguir contaminando.

El PNUD, llevó a cabo una investigación por contaminación de hidrocarburos disueltos y dispersos en las cuatro bahías antes mencionadas, este estudio se llevó a cabo entre 1981 – 1997, haciendo una comparación de los niveles de contaminación por hidrocarburos entre los cuatro cuerpos de agua. Fue así como se determinó que la bahía de Puerto Limón (Costa Rica) era la que presentaba los más altos niveles de contaminación por hidrocarburos, siguiéndola en orden de gravedad la Bahía de Cartagena.

De los noventa hasta la actualidad la situación de la Bahía de Cartagena es peor a la que en su momento encontró las Naciones Unidas. De 1985 a 2005 se dieron 14 derrames de crudo en la Bahía de Cartagena, casi todos relacionados con actividad industrial y portuaria de Ecopetrol.

Eventos de derrames de crudo ocurridos en la Bahía de Cartagena. Tabla elaborada por  el Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas (CIOH) dentro del documento: Panorama de la contaminación del Caribe colombiano - ISNB: 95898511-0-4.
Eventos de derrames de crudo ocurridos en la Bahía de Cartagena. Tabla elaborada por el Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas (CIOH) dentro del documento: Panorama de la contaminación del Caribe colombiano – ISNB: 95898511-0-4.

El proyecto del PNUD para financiar la rehabilitación de la Bahía de Cartagena nunca se llevó a cabo, y este cuerpo de agua continuó contaminándose por parte del sector industrial y portuario, ante la mirada indiferente de todos los entes de control local y nacional.

Por eso es importante entender que fue lo que ordenó el Consejo de Estado, en su fallo de agosto de 2020.

El fallo dice algo importante, en lo que quiero hacer énfasis, cito textualmente: “para el diseño del mencionado plan se concede un término de seis meses, contados a partir del momento de notificación de la presente sentencia. Este periodo resulta suficiente por cuanto las entidades demandadas ya cuentan con estudios diagnósticos sobre la problemática, pero han sido negligentes en la adopción de acciones concretas“.

En este párrafo el Consejo de Estado lo dijo todo, seis meses son suficientes para poner en marcha el plan, porque ya las entidades cuentan con los estudios diagnósticos sobre la problemática. En resumen, no pierdan más tiempo, porque el tic tac del reloj es un enemigo de la Bahía y no hacer algo es simplemente cínica negligencia.

El fallo es contundente y responsabiliza directamente a cada entidad por los daños a la Bahía y el incumplimiento de sus funciones. Por ejemplo, ANLA, Cardique y  EPA son señaladas por no verificar las licencias ambientales, por no hacer seguimiento al cumplimento de las licencias ni de los permisos autorizados; lo anterior se resume en que, por la ausencia de autoridades que vigilen y hagan cumplir la ley, en Cartagena cada quien vierte en la Bahía lo que desee. Al Ministerio de Ambiente se le condena en el fallo porque no ha proferido un marco regulatorio sobre los límites permisibles de vertimientos en aguas marinas y también porque no ha desarrollado una política pública de descontaminación del ecosistema de la Bahía de Cartagena.

A la DIMAR la acusan en el fallo de incumplir su función de regular la navegación de embarcaciones.

También se condenó a Cotecmar,  porque constantemente hizo vertimientos de sustancias contaminantes a la Bahía sin ningún control. Cotecmar es una empresa mixta del Estado perteneciente al  grupo empresarial del ministerio de defensa.

Pero, todo esto ya se sabía desde los años ochenta, era de conocimiento popular que ninguna entidad vigilaba los vertimientos ni las licencias ni la regulación correspondiente a las embarcaciones, por eso, también en 1995, se comenzó un proyecto para controlar y disminuir la contaminación de la Bahía.

El gobierno nacional desarrolló el programa “Hacia una Producción Limpia” del Programa Nacional de Desarrollo, El Salto Social. El objetivo de este programa fue reordenar los procesos productivos industriales hacia formas de gestión y de tecnología limpias.

Dentro del marco de este programa, el Gobierno Nacional firmó con el sector industrial de Cartagena, en septiembre de 1995, el Convenio de Concertación para una Producción Limpia (CCPL). Los objetivos principales de CCPL fueron coordinar acciones orientadas a apoyar el control de la contaminación, lograr la utilización de métodos de producción sostenible y hacer una adecuada gestión pública.

El convenio de concertación para una Producción más Limpia entre el Gobierno Nacional, se firmó entre el Ministerio del Medio Ambiente, CARDIQUE, DAMARENA, Superintendencia General de Puertos, DIMAR, CIOH y el sector industrial de Mamonal, representado por la Fundación Mamonal.

Con el Convenio de Concertación para una Producción más Limpia (CCPPL) el gremio industrial de Cartagena, que era representado por la Fundación Mamonal, se comprometió a cumplir la normatividad ambiental expedida por el Estado y reducir las descargas de desechos a límites más cercanos a los permisibles, implementando un programa en un plazo de cinco años iniciales, plazo que luego se amplió.

Increíblemente las industrias firmaron un convenio para comprometerse a cumplir la normatividad ambiental vigente en esos años y a intentar no contaminar. Fue algo como: vamos a contaminar pero poquito.

Para lograr esto, impusieron la obligatoriedad de las licencias ambientales y la realización de auditorías ambientales por las Corporaciones Autónomas Regionales. Ahora sabemos, 26 años después que esto no se hizo, de acuerdo a lo que dice el fallo del Consejo de Estado.

Las Industrias de Mamonal se comprometieron, en 1995, a ejecutar acciones concretas para la reducción de contaminantes, disminuir el nivel de contaminación de los procesos industriales, reducir los impactos ambientales e implementar métodos de producción ambientalmente sanos, más limpios y seguros.

Comenzaron entonces haciendo un diagnóstico ambiental de la zona, que la Fundación Mamonal entregó en diciembre de 1995. Con éste diagnóstico, el Ministerio del Medio Ambiente, caracterizó y evaluó la calidad de los recursos de aire, agua y suelo en la Zona Industrial de Mamonal.

Con los resultados del diagnóstico se crearon las metas de reducción y se determinó que la Bahía de Cartagena era el recurso más afectado ambientalmente.

Estos fueron algunos de los principales compromisos, que las industrias de Mamonal hicieron cuando firmaron el Convenio de Concertación para una Producción más Limpia:

  • Adopción de tecnologías limpias, reducir cargas contaminantes y aumentar la eficiencia de los procesos productivos, utilizar materiales sustitutivos, reformulación de productos, reciclaje y reutilización de residuos y desechos.
  • Utilización de energías más limpias y fuentes de energía no convencionales.
  • Establecer alternativas de recuperación y aprovechamiento de subproductos de las actividades productivas.
  • Adoptar sistemas de control de la contaminación hídrica, atmosférica y de suelos.

Las empresas que hacían parte de la Fundación Mamonal, en la época de la firma del convenio, que generaban niveles y concentraciones de contaminantes por encima de los establecidos en las normas ambientales vigentes, se comprometieron a las siguientes metas:

  • Primer año: reducción del 10%
  • Segundo año: reducción del 50%
  • Tercer año: reducción del 70%
  • Cuarto año: reducción del 100%

Este porcentaje de reducción es la diferencia entre las emisiones de la fuente y las cifras contempladas en las normas ambientales.

Los parámetros ambientales que debían tener reducción de carga contaminante, cumplir con los parámetros de vertimientos y que se monitorearon fueron:

  • DBO: demanda bioquímica de oxígeno
  • DQO: demanda química de oxígeno
  • SST: sólidos suspendido totales
  • FENOLES
  • A y G: aceite y grasas
  • Hidrocarburos totales

Esto fue lo que se hizo con el Convenio de Concertación para una Producción más Limpia y los recursos gastados:

  • Fase I -Diagnóstico Ambiental: se le realizó una evaluación ambiental a 42 empresas miembros. La inversión del diagnóstico fue de 500 millones de pesos y fue entregado en diciembre de 1995. El diagnostico lo realizó la consultora Lupien Rosenberg (International) Inc.
  • Fase II – Caracterización de la calidad ambiental de los recursos aire, agua y  suelo del área de Influencia de la Zona Industrial de Mamonal. Para esto el Ministerio del Medio Ambiente invirtió $700 millones de pesos y Cardique $300 millones de pesos, para una inversión total de mil millones de pesos. La interventoría fue realizada por el Instituto Colombiano del Petróleo- ICP y los consultores fueron Sierra Misco. Fue entregada en octubre de 1998.
  • Implementaron algo que llamaron “Fortalecimiento Institucional”, que consistió en la contratación de un funcionario ambiental, que asistía a los comités y verificaba el cumplimiento de lo pactado en los mismos.
  • Realizaron un estudio de factibilidad técnica y económica, para la implementación de una Planta Manejo Integral de Desechos Industriales y Especiales. El objetivo de esta planta es el manejo de desechos y servicio de tratamiento y disposición de estos en el centro Especializado. La inversión del estudio e implementación fue de US$ 432.830. Con aportes: un grupo canadiense con US$ 282.830, Fundación Mamonal, Minambiente, Cardique y Ecopetrol con US$150.000. Los consultores fueron Consorcio G.S.I. Environment -Lupien Rosemberg – Sani Mobile y el interventor fue el instituto Colombiano del Petróleo –ICP
  • Se realizó un proyecto piloto ISO 14000 con las empresas: Petco, Cabot, Propilco y Dexton
  • Se implementó un programa de responsabilidad integral con las empresas: Agafano, Cabot, Novartis, Dexton, Dow Química y Ecopetrol.
  • Ocho de las 42 empresas que firmaron el convenio, invirtieron en la implementación de tecnologías más limpias para reducir la contaminación. Esas empresas fueron: Indupollo S.A, C.I. Vikingos S.A, Petco S.A, Agrevo, A.W. PAAD, I. Océanos, Biofilm S.A y Cabot.S.A.
  • Realizaron durante dos años el Seminario Internacional de Producción más Limpia
  • Cada año desarrollaban la semana ecológica, que incluía jornadas de siembra y limpieza en comunidades, recuperación de zona verde, concursos de pintura infantil, charla ecológica a jóvenes y niños, entre otros.

Aunque se evidencia que con el Convenio de Concertación para una Producción más Limpia se realizaron acciones en torno al tema, este convenio fue un saludo a la bandera porque más de 20 años después la Bahía de Cartagena presenta niveles de contaminación iguales o superiores a los de 1995, en algunos de los factores contaminantes. Quizás el logro más representativo de Producción más Limpia fue que alcanzó la reducción del 54% de fenoles entre 1995 y 2002, de acuerdo al documento de la CEPAL, Serie Medio Ambiente y Desarrollo, N° 106 de 2005.

Producción más Limpia demuestra el poco interés y bajo compromiso del sector industrial de Mamonal frente a la problemática de contaminación que sufre la Bahía. De 42 empresas que firmaron el convenio sólo ocho invirtieron en tecnologías y técnicas de producción que disminuyeran la contaminación. Solamente el 19% de las empresas lo hicieron. Por eso, 26 años después la Bahía de Cartagena es un paciente terminal, como tituló El Espectador en su portada del 18 de septiembre de este año.

El fallo de Consejo de Estado le da, a las entidades mencionadas, seis meses para la implementación del plan, lo cuales comenzaron a correr desde agosto de 2020. Y un horizontes de metas para adoptar el “Plan Maestro de Restauración Ecológica para la bahía de Cartagena”, corto plazo (1 a 3 años) y mediano plazo (5 años).

También le da a la Alcaldía de Cartagena un plazo de un año para que articule el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) con el Plan de Ordenación y Manejo Integrado de las Unidades Ambientales Costeras (Pomiuac). Ya ese plazo de un año se cumplió y no hay un POT ni Pomiuac  actualizado, es importante recordar que el Plan de Ordenamiento Territorial que está vigente es de 2001, con algunas pocas modificaciones urbanísticas.

Durante 20 años ningún alcalde ha sido capaz de realizar y dejar vigente un nuevo Plan de Ordenamiento Territorial, teniendo esto como precedente se hace más fácil entender porque ninguna administración distrital ha hecho algo por descontaminar la Bahía de Cartagena ¿Qué hicieron los alcaldes que pasaron por La Heroica? Hice un análisis de los planes de desarrollo de los últimos alcaldes, dentro del plan de desarrollo están las metas cuatrienio, indicadores y cumplimiento de lo que se supone que va a hacer ese gobernante por la ciudad.

Judith Pinedo Flórez (2008 – 2011) Plan de desarrollo – Por una sola Cartagena.

De manera muy escueta se menciona la Bahía de Cartagena y su contaminación en el Artículo 38o. Estrategia 2. Ambiente bajo control. Al final del artículo mencionan brevemente a la Bahía, dice textualmente:

“…Dado el tamaño de la zona costera (92 kilómetros), los frágiles ecosistemas de la zona insular, el parque Nacional Corales del Rosario y San Bernardo y la Ciénaga de la Virgen, el Gobierno Distrital liderará la conformación de un comité interinstitucional junto con la Armada Nacional, la Policía Nacional, Cardique, EPA y demás instituciones con competencias ambientales, para garantizar la efectividad de la protección de los recursos naturales y el medio ambiente de Cartagena de Indias y para controlar los procesos invasivos de la zona costera.

Se promoverán sistemas de producción limpia y se suscribirán convenios que garanticen su implementación por parte de empresas industriales y comerciales de la ciudad y el control de las pequeñas y medianas industrias. En esa perspectiva, el Distrito propugnará por la implementación de “Actuaciones Urbanas Integrales y macroproyectos como instrumentos estructurales de gestión, entre las cuales se cuenta el Sistema Bahía de Cartagena-Canal del Dique”.

Después de leer el Artículo 38 de este plan de desarrollo, lo que se espera – como mínimo- es encontrar una cadena de valor dentro del plan desarrollo, donde haya insumos,  metas producto e indicadores para lograr sistemas de producción más limpia, donde se indiquen los porcentajes de reducción de carga contaminante de los diferentes factores que contaminan la Bahía (hidrocarburos, fenoles, aguas servidas, entre otros); así como número de convenios entre las empresas para bajar la carga contaminante, donde se especifiquen los niveles de reducción de contaminación a los que se comprometen, también se esperaría encontrar la implementación de sistemas de control de vertimientos y supervisión de las licencias ambientales.

Pero nada de eso se encontró dentro del documento de rendición de cuentas del plan de desarrollo, que se puede bajar de la página de la Alcaldía. El único indicador relacionado es “No. de proyectos de PML  en ejecución”, la meta del cuatrienio fueron 4 convenios y en 2009 habían cumplido más de la meta, con cinco convenios realizados. Pero en estos convenios no se establecen indicadores ni medidas de reducción de contaminantes.

Campo Elías Terán (2012 – 2013) Plan de desarrollo – En Cartagena hay campo para todos y todas.

Este plan de desarrollo duró en vigencia dos años debido al fallecimiento del alcalde que fue elegido popularmente. Se efectuaron nuevas elecciones y entró en vigencia otro plan de desarrollo.

Dentro de este plan de desarrollo la Bahía de Cartagena es la gran ausente, no tiene ninguna meta o indicador relacionado con la contaminación de este ecosistema marino. No se menciona en ninguna hoja del documento la situación de contaminación que la Bahía presenta y por ende no hay ningún indicador al respecto.

No hay ninguna labor, presupuesto o acciones encaminadas a proteger, prevenir o descontaminar la bahía de Cartagena dentro del plan de desarrollo de Campo Elías Terán.

Dionisio Vélez (2013 – 2015) Plan de desarrollo – Ahora sí

No existe dentro de este plan de desarrollo ninguna meta o indicador para prevenir, evitar y controlar la contaminación de la Bahía de Cartagena. Este ecosistema marino solo es mencionado dentro de las metas del “Plan de Adaptación al Cambio Climático de la Ciudad”, donde mencionan a la Bahía por la erosión que sufren algunas playas e islas, existiendo metas para combatir la problemática de la erosión.

Manuel Vicente Duque –  Sergio Londoño Zurek (2016 – 2018) Plan de desarrollo – Primero la gente

Igual que los planes de desarrollo anteriores, no existe ninguna meta e indicador para recuperar la Bahía de Cartagena ni para controlar y evitar su contaminación. Nuevamente, ni siquiera se menciona esta situación dentro del documento del plan de desarrollo.

Para el 2016, las comunidades aledañas a la Bahía comenzaron a levantar la voz sobre la grave contaminación que sufre la Bahía y junto a la Contraloría General de la República lograron generar un debate público sobre el tema.

En julio de ese año, el Ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Luis Gilberto Murillo y el alcalde de ese momento Manuel Duque se reunieron con la comunidad de Bocachica. En esta reunión, el ministro manifestó su preocupación por la contaminación de la Bahía y reafirmó su compromiso por ayudar a la recuperación ambiental del cuerpo de agua. El alcalde Duque solicitó que el Gobierno Nacional asuma su responsabilidad sobre la contaminación de la Bahía de Cartagena.

El asunto de la contaminación de la Bahía se redujo a eso, al gobierno nacional mostrando preocupación y al gobierno distrital señalando culpables, ambos entes prometiendo acciones que nunca realizaron.

En octubre de 2017, Procuraduría Delegada para Asuntos Ambientales presentó una acción popular porque con la contaminación de la Bahía vulneraban los derechos e intereses colectivos al goce de un ambiente sano, la existencia del equilibrio ecológico y el manejo y aprovechamiento racional de los recursos naturales.

En un fallo de primera instancia, el Tribunal Administrativo de Bolívar ordenó a más de diez entidades públicas, privadas y mixtas a descontaminar la bahía de Cartagena. Fallo que en última instancia ratificó el Consejo de Estado en agosto del año pasado.

Antonio Quinto Guerra Varela-  Yolanda Wong Baldiris – Pedrito Pereira Caballero (2018 – 2019) Plan de desarrollo – Primero la gente

Aunque Guerra Varela fue elegido popularmente, fue suspendido en muy poco tiempo y no alcanzó a elaborar y presentar un plan de desarrollo. Por lo tanto, el plan de desarrollo vigente continuó siendo “Primero la gente”  del alcalde anterior.

Que como se expresó en párrafos anteriores no contiene ninguna meta o indicador para recuperar la Bahía de la contaminación ni para evitar que sigan los vertimientos y los procesos contaminantes.

El Ministerio de Ambiente en mayo de 2018 creó el Comité Interinstitucional para el Manejo de la Bahía de Cartagena, mediante resolución 0887. En este comité se empezó a tratar toda la problemática de la contaminación de la Bahía.

Entre todos estos alcaldes, quien más mostró gestión en torno a la contaminación de la Bahía de Cartagena fue Pereira. En 2019 se pronunció y gestionó ante el gobierno nacional las medidas correspondientes ante vertimientos de residuos de carbón hacia la Bahía de Cartagena por parte de empresas de la zona. En su momento, la Dirección General Marítima (DIMAR) y la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) abrieron una investigación contra Puerto Mamonal por el supuesto vertimiento de residuos de carbón en la Bahía.

En mayo de 2019, se le consignó a la Alcaldía de Cartagena en una cuenta del Banco Agrario $6.2 millones de dólares por parte de la multinacional Dow Química, cumpliendo un fallo de la Corte Constitucional, que ordenó a esta empresa pagar por el resarcimiento ambiental, por el vertimiento accidental de 238 kilogramos de Lorsban (insecticida) en la Bahía de Cartagena en junio de 1989. En ese entonces fueron afectados tres kilómetros cuadrados del cuerpo de agua y fueron cuantificados $12 mil millones de pesos en pérdidas para el sector pesquero.

Estos $6.2 millones de dólares  fueron recibidos durante la administración de Pedrito Pereira, quien en su momento, convocó a Cardique, a la Procuraduría Delegada para Asuntos Ambientales, Invemar, Dimar, al  Ministerio de Ambiente y a las comunidades afectadas de Mamonal e insulares, con el fin de estudiar y establecer el uso de los recursos para recuperar la Bahía. Realizaron varias mesas de trabajo en torno al tema y se conformó el Comité Técnico Ambiental de la Bahía de Cartagena.

Pereira dejó elaborado un plan de acción junto con Cardique y un borrador de convenio con Cardique para evaluar la elección de proyectos ambientales para invertir los 6 millones de dólares en la recuperación de la Bahía. Borrador que fue entregado durante el empalme de las dos administraciones Pereira – Dau, y que también fue radicado en la Procuraduría.

Según la Unidad Investigativa de El Tiempo, a octubre de 2020, hace exactamente un año, el uso de los $6 millones de dólares no estaba claro “…el proceso para definir su destinación ha estado lleno de obstáculos, de documentos que no aparecen y hasta de sugerencias para fraccionar y darle otro uso a la plata, incluido para la atención del covid-19”.

En septiembre del año pasado, el Distrito comenzó mesas de trabajo y comités con las entidades y comunidades para establecer una ruta que permita tomar decisiones sobre cómo utilizar el dinero para invertirlo en la Bahía y las comunidades afectadas.

Dow Química para cumplir con la compensación financiera ordenada por la Corte Constitucional, designo a una de sus compañías, llamada Corteva Agriscience a que se haga cargo de todo el proceso. Para cumplir con la sentencia, que ordena la participación de la comunidad dentro de la elaboración del plan para recuperar la Bahía, Corteva inició un proceso de concertación con las comunidades afectadas, trabajo que lleva más de un año y medio. Reuniones con 45 organizaciones sociales, que incluyen asociaciones de pescadores, Consejos Comunitarios, cabildos indígenas y Juntas de Acción Comunal de los barrios aledaños  a la Bahía y los corregimientos insulares afectados. Conformando la “Mesa Estratégica Comunitaria para la Bahía de Cartagena”.

Aunque ya existe este espacio de concertación, en el que se han logrado avances, la Alcaldía de Cartagena arrancó de cero en septiembre de 2020 las reuniones con las comunidades, desconociendo el trabajo previo que se viene realizando para darle cumplimiento a la sentencia. De manera ineficiente e irresponsable comienza la alcaldía una serie de reuniones, ignorando el avance con la comunidad que ha hecho la empresa responsable para cumplir la sentencia.

Es como si se quisiera dilatar o ‘embolatar’ el avance de este proceso para retrasar la utilización de los $6 millones de dólares en la recuperación de la Bahía. Porque no se entiende como se comienza de cero un proceso que ya tiene un gran avance, la alcaldía simplemente se tiene que vincular a la Mesa Estratégica Comunitaria de la Bahía de Cartagena  y asumir su rol. Ya existe, por parte de la Mesa, el diseño de un modelo de corresponsabilidad para la restauración colectiva de la bahía, que busca lograr la recuperación de la función productiva de la Bahía y que sea sostenible de manera integral, tanto económica, ambiental, social y culturalmente.

A mayo del presente año, aún no existía por parte de la Alcaldía ningún avance para comenzar el proceso de recuperación de la Bahía, ninguna directriz en cómo y en qué se van a invertir los $6 millones de dólares para darle cumplimiento a la sentencia.

En este momento, parece que todos los esfuerzos y recursos para recuperar la Bahía van por orillas distintas, sin establecer puntos en común y unir esfuerzos y recursos para cumplir los objetivos comunes: recuperar ambientalmente la Bahía, evitar que se siga contaminando y ayudar a la población afectada.

Tenemos por un lado el fallo de Dow Química, sus $6 millones de dólares sin utilizar y todo el trabajo adelantado que ya tienen con las comunidades que no se ha articulado con la alcaldía, por pura inoperancia del gobierno distrital.

Por otro lado, está la sentencia del Consejo de Estado, que estableció plazos, compromisos, obligaciones y acciones puntuales por cumplir a cada entidad. Con horizontes de tiempo fijados.

Para ambas cosas hay mesas y comités constituidos, que son independientes, que se reúnen y se vuelven a reunir, cada uno de estos espacios anda solo, como rueda suelta, lo que se trabaja para el fallo de Dow Química no es enlaza con lo que se adelanta  del Consejo de Estado.

Para la sentencia del Consejo de Estado hay dos comités: Comité Ambiental Interinstitucional de Recuperación de la Bahía de Cartagena, creado en marzo del presente año, que lo integran más de 15 entidades y organizaciones públicas, privadas, mixtas y de las comunidades. Y también está funcionado el Comité Interinstitucional para el Manejo de la Bahía de Cartagena, que fue creado por el Ministerio del Medio Ambiente en 2018.

Para el fallo de Dow Química se creó la ‘Mesa Estratégica Comunitaria para la Bahía de Cartagena’ y la alcaldía se reúne en diversos comités por su cuenta donde invita a los mismos de la mesa, pero lleva un trabajo desarticulado.

La Bahía no se va a recuperar a punta de comités y los recursos no se pueden ir en salones de hoteles, refrigerios y viáticos.

Tienen que reunir todo lo elaborado y hacer una agenda común, para empezar a trabajar de manera concreta por la recuperación de la Bahía.

Frente a los tiempos del fallo del Consejo de Estado, ya pasaron sobrados esos seis meses para poner en marcha el plan ¿Qué han hecho? Primero hay que saber qué pidió el Consejo de Estado. Dentro de la sentencia se detalló que el plan maestro debe tener en cuenta siete aspectos mínimos:

  • En el primero se debe implementar un programa de evaluación, prevención, reducción y control de fuentes terrestres y marinas que contemplara proyectos específicos para cada una de los factores causales identificados en el apartado.
  • El segundo consiste en la elaboración y puesta en marcha de un programa de rehabilitación y restauración de ecosistemas marinos y costeros degradados, conservación de especies y biodiversidad marina.
  • El tercero es un programa de conservación de áreas marinas y costeras protegidas
  • El cuarto es la  creación y puesta en marcha de un programa de educación y uso sostenible.
  • El quinto la implementación de un programa preventivo de evaluación de sistemas de información.
  • El sexto consiste en la elaboración de un programa de Gestión Estratégica de los intereses marítimos relacionado con los problemas señalados en el fallo.
  • Por último, el séptimo es la elaboración y puesta en funcionamiento de un plan de acción anual, el cual debe ser entregado a un comité de verificación del cumplimiento de la sentencia, que realizará el seguimiento del cumplimiento de metas parciales.

El Consejo de Estado ordenó poner en marcha seis programas dentro del “Plan Maestro de Restauración Ecológica para la bahía de Cartagena”

El presente y futuro de la Bahía de Cartagena sigue tan turbio como sus aguas; aunque existen recursos económicos, fallos que obligan a trabajar a las entidades y que ordenan la recuperación de la bahía, todo está en el aire, etéreo, intangible, en papel. Hoy la Bahía de Cartagena sigue contaminándose y no hay una ruta clara que evidencia trabajo concreto para la recuperación ambiental de este cuerpo de agua.

Quedan preguntas en el tintero ¿Y los 6 millones de dólares? ¿Qué va a hacer la Alcaldía con ellos? ¿Van a tener en cuenta el trabajo de las comunidades? Ya se les vencieron tiempos ordenados por el Consejo de Estado ¿Dónde están el POT y Pomiuac actualizados? En seis meses tenían que poner en marcha el ‘Plan Maestro de Restauración Ecológica para la Bahía de Cartagena’ ¿Ya arrancó? No, andan de comité en comité.

En una tercera entrega abordaré las soluciones frente a la problemática de contaminación por parte de la Zona Industrial de Mamonal, desde dos ángulos, el económico y el ambiental. Y en el cuarto informe, entregaré actualizado todo lo que ha pasado con los dos fallos, Dow Química y Consejo de Estado.

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