Cartagena

Cartagena se raja en evaluación de puertos marítimos

Por ubicación geográfica y condiciones socioeconómicas, el puerto mejor posicionado del mundo es el de Shanghái (0,479), y el peor es el de Cartagena (0,08).

Así mismo, por legalización de los servicios y administración comercial, el mejor es el de Róterdam (0,335), y en el último lugar vuelve a estar el de Cartagena (0,054).

Esta evaluación se hizo según dos de los ocho criterios incluidos en la metodología de evaluación integral –con datos cualitativos y cuantitativos– creada por el profesor Luis Fernando Valenzuela, de la Facultad de Ciencias Económicas (FCE) de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Bogotá. Con dichos criterios se puede valorar, lo más objetivamente posible, la calidad de un puerto marítimo.

Al respecto, el docente anota que Estados Unidos, Europa, el Sudeste Asiático, y especialmente China, lideran los escalafones mundiales de las instalaciones portuarias más modernas del mundo.

Estos terminales han alcanzado una alta sofisticación en aspectos logísticos, tecnológicos y legales, entre otros. Algunos se destacan por sus dimensiones, otros por su posición geográfica y unos más por la agilidad aduanera.

Nuevos mercados

El éxito de la mayor parte de las grandes civilizaciones antiguas estuvo ligado en buena medida al desarrollo de sus puertos marítimos, los cuales permitieron conquistar nuevas tierras y mercados.

Esa relación entre puertos y desarrollo llamó la atención del profesor Valenzuela, quien durante su estancia académica en Valencia (España), como parte de su año sabático, quiso responder varias preguntas: ¿cómo establecer cuál es el mejor puerto marítimo del mundo?, ¿qué criterios se deberían tener en cuenta?, ¿qué lo hace un puerto de clase mundial? y ¿cómo está Colombia en el tema?

El docente aclaró que aunque el Banco Mundial publica todos los años un listado con los puertos para clasificarlos según determinadas cifras (tamaño de los barcos, capacidad de carga, cantidad de grúas y volúmenes de las bodegas, etc.), aún faltaba considerar otros atributos no necesariamente numéricos.

Por eso parte de su trabajo se centró en diseñar una metodología de evaluación integral con datos cualitativos y cuantitativos. Al final estableció ocho criterios con los cuales se puede valorar ahora, lo más objetivamente posible, la calidad de un puerto marítimo.

“Esa selección no fue arbitraria, sino el resultado de todo un proceso de validación académica en la que se hicieron encuestas a expertos en el tema de varias partes del globo, además de una extensa revisión bibliográfica, y se utilizó la Escala de Thomas Saaty, un reconocido matemático estadounidense que inventó una fórmula de evaluación multicriterio. Esta consiste en comparar cada uno de los ítems con los demás considerados y descartar según sus características; el que más puntaje obtiene es el de mayor importancia”, explicó el docente durante el Seminario CID “Evaluación integral de los puertos marítimos” realizado recientemente en la Facultad.

¿Vino o agua?

Un ejemplo clásico para entender la Escala de Saaty es la elección de la bebida que mejor se ajusta para acompañar una cena: ¿vino?, ¿agua?, ¿gaseosa? o ¿café? Aquí se tendrían que analizar las ventajas y desventajas de cada bebida frente a las otras, jerarquizarlas desde la más beneficiosa hasta la menos, con datos razonables (cuál tiene más azúcar, cuál más alcohol, cuál mejor sabor, etc.).

El paso siguiente sería convertir esas evaluaciones en valores numéricos o prioridades, con el fin de hacer conmensurables los datos (no es lo mismo comparar una copa de vino con un vaso de agua) para al final tener un resultado consistente.

Fue así como el profesor Valenzuela realizó datos estimables tan diversos como la agilidad aduanera con la infraestructura portuaria. Luego de este tamizaje logró llegar a los ocho criterios centrales de evaluación de su propuesta: 1) ubicación geográfica y condiciones socioeconómicas, 2) obras civiles en mar y tierra, 3) servicios de practicaje y relacionados, 4) equipos de movilización y manejo de mercancías, 5) legalización de los servicios y administración comercial, 6) sistemas electrónicos de datos, 7) calidad de la legislación portuaria, y 8) resolución de conflictos y reclamos.

Para aplicar los anteriores criterios, el académico tomó cinco puertos del mundo, muy distintos entre sí: Shanghái (China), Róterdam (Países Bajos), Laem Chabang (Tailandia), Valencia (España) y Cartagena de Indias (Colombia).

El profesor Luis Fernando Valenzuela señaló que la metodología con la cual definió los ocho criterios puede ser utilizada para resolver otros problemas de valoración. Por otro lado, invitó a los estudiantes de la Facultad a seguir investigando en temas relacionados con las instalaciones marítimas, debido a que tanto en Colombia como en América Latina son muy pocos

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