ONU defiende derechos de pueblos indígenas ante la covid

Por Corresponsal de IPS

GINEBRA, 7 ago 2020 (IPS) – La covid-19 es una amenaza adicional para los pueblos originarios y evidencia la importancia de garantizarles su autonomía y autodeterminación, postuló la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, con motivo del conmemorarse el domingo 9 el Día Internacional de los Pueblos Indígenas.

Esa pandemia “representa una amenaza crítica para los pueblos indígenas, en una época en la que también luchan contra afectaciones ambientales producidas por el ser humano, además de la depredación económica”, sostuvo Bachelet en una declaración.

En el continente americano más de 70 000 indígenas han sido contagiadas por el nuevo coronavirus, entre ellos más de 23 000 miembros de pueblos originarios en la en la cuenca del Amazonas, y más de 1000 han fallecido por esa causa, recordó desde la sede de su oficina en esta ciudad suiza.

Entre ellos, Bachelet deploró la muerte, conocida el día 5, del cacique Aritana Yawalapiti, de la región del alto río Xingú en Brasil y durante décadas un consecuente luchador contra la minería y tala ilegales, en defensa de la Amazonia.

Cuando enfermó el pasado julio, el cacique estaba en campaña para llevar atención médica a comunidades de su región, con escasas y muy distantes redes sanitarias.

La declaración recordó que en la casi totalidad de los 90 países donde se encuentran los pueblos indígenas del mundo, frecuentemente en lugares remotos, muchas comunidades tienen un acceso inadecuado a servicios de salud, agua potable y saneamiento básico.

Su estilo de vida comunitario puede incrementar la probabilidad de contagio “aunque en todo el mundo hemos visto ejemplos inspiradores de cómo las comunidades indígenas han tomado medidas basadas en su fuerte organización interna para limitar la propagación del virus y reducir sus impactos”, según Bachelet.

“Aquellos que viven en áreas urbanas sufren usualmente de pobreza multidimensional y estas afectaciones se agravan por la severa discriminación, incluyendo en el contexto de acceso a la salud”, agregó la también pediatra y expresidenta de Chile.

Recordó que en la Amazonia “vasta región que se expande por Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Guyana, Surinam y la Guayana Francesa, 420 o más pueblos indígenas viven en tierras que están siendo dañadas y contaminadas por la minería ilegal, la explotación forestal, y la agricultura de tala y quema”.

A pesar de regulaciones que restringen el movimiento y actividades económicas, muchas de esas actividades ilegales han continuado en los meses recientes, junto con los movimientos de los misioneros religiosos que también exponen a las comunidades a un alto riesgo de infección, sostuvo  la responsable de la ONU.

Insistió en que los pueblos indígenas que viven en aislamiento voluntario de las sociedades modernas, o que se encuentran en las etapas iniciales de contacto, pueden tener una inmunidad muy baja a la infección viral, lo que crea riesgos especialmente agudos.

Las comunidades y pueblos que han sido expulsados de sus tierras también son muy vulnerables, particularmente los que viven en territorios transfronterizos, añadió.

La pandemia “evidencia la importancia de garantizar que los pueblos indígenas puedan ejercer sus derechos de autonomía y de autodeterminación. Siempre deben ser consultados, y deben poder participar en las políticas públicas que les afecten, por medio de sus entidades representativas, líderes y autoridades tradicionales”.

“Se trata de salvar vidas y proteger las preciosas redes de cultura, lenguaje y conocimiento tradicional que nos conecta con nuestras raíces profundas de la humanidad”, concluyó Bachelet.

En el mundo los pueblos indígenas forman unos 5000 grupos que hablan la mayoría de las lenguas del planeta y reúnen al menos 370 millones de personas, menos de cinco por ciento de la humanidad, pese a lo cual son casi 15 por ciento de los más pobres.

A-E/HM

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