Medio Ambiente

Rebrotes regeneran bosque seco

Los rebrotes, o crecimiento de pequeños tallos sobre el tronco principal de los árboles, que se dan en especies dominantes de árboles jóvenes de una reserva de bosque seco tropical en San Onofre (Sucre), son fundamentales para la recuperación del ecosistema.

El resultado surge de un estudio hecho en la Reserva Natural Sanguaré, ubicada en la punta norte del golfo de Morrosquillo, donde se implementó la metodología de cronosecuencia, es decir el análisis de sitios con bosque de edades aproximadas de 5, 12, 18 y 50 años, en este caso.

Se encontró que los rebrotes, que son un mecanismo de reproducción asexual en las plantas (diferente a la sexual, de generación de semillas o flores), se dan en mayor proporción al iniciar el proceso de recuperación del bosque, es decir en árboles de entre 5 y 15 años, lo que no sucede en aquellos de estadios más avanzados.

El hallazgo es importante para entender las formas de recuperación de los bosques secos, que en este caso está determinada por la reproducción asexual.

De estos ecosistemas solo queda un 8 % en Colombia, lo que indica que de 9 millones de hectáreas que tenía solo se conservan 720 mil, según el informe Biodiversidad 2015, del Instituto Alexander von Humboldt.

Es normal que en los bosques existan algunas especies con mayor dominancia. En el caso de la Reserva Natural Sanguaré, este patrón se evidenció en el estadio inicial en el que sobresalen Ouratea sp., Machaerium arboreum y Tabebuia ochracea (del mismo género de los guayacanes), cuya ventaja es que son rebrotadoras.

Esa característica de rebrote se relacionó con las peculiaridades de otros árboles del bosque seco y se encontró que “a medida que ellos disminuyen aumenta la diversidad y la altura”, afirma el investigador Pablo López Bustamante, estudiante de la Maestría en Bosques y Conservación Ambiental de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Medellín.

El investigador explica que lo contrario sucede en los demás estadios, en los cuales no se da el rebrote con la misma prevalencia en especies dominantes como la Pithecellobium dulce.

Aprovechamiento de recursos

Una segunda parte de la investigación consistió en indagar si esas situaciones tienen relación con el agua, los nutrientes y la luz, además de cómo las especies invierten su biomasa según limitaciones de estos recursos.

Para ello se analizaron las cinco especies de plántulas más abundantes en cada periodo de recuperación del bosque, el cual se estudió con base en 100 parcelas de un metro cuadrado cada una.

“Las especies de estadios tempranos que hacen más eficiente el uso del agua soportan mejor las condiciones difíciles, pero disminuyen a medida que aumenta la edad del bosque; entonces, en estadios de 50 años, las plantas debían invertir en recursos más limitantes –la luz, por ejemplo– con características como hojas grandes y delgadas, y crecimiento rápido para poderla captar”, explica el estudiante de maestría.

Las diferentes estrategias se comprueban en casos como los de plántulas con tallos de 50 centímetros y raíces de aproximadamente 1,5 metros, originadas a causa de la búsqueda de agua a esa profundidad o tallos gruesos para el almacenamiento y posterior consumo, dado que en el bosque seco pueden transcurrir hasta ocho meses sin llover.

La información generada facilita desarrollar estrategias más apropiadas de restauración o de conservación de bosques, ya que son fundamentales por prestar diferentes servicios ecosistémicos.

En un sentido más específico, el estudio permite asociar qué especies arbóreas se pueden agrupar ecológicamente en bosques secos tropicales.

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