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Enfermeras serían afectadas por carga laboral excesiva

Las jefes y enfermeras auxiliares serían víctimas del Síndrome de Bournot —que genera estrés laboral y conduce a un estado de agotamiento físico, emocional o mental— y de Mobbing —consistente en acoso o terrorismo psicológico en el área de trabajo—

Con el Síndrome de Mobbing, que se prolonga de uno a seis meses, la persona tiende a aislarse y a presentar comportamientos que lo privan de la libertad moral (exclusión).

Así lo determinó Santiago Duque López, estudiante de Administración de Empresas de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Manizales, quien identificó varios actos de violencia que puede vivenciar el sector salud en esta ciudad.

El caso de estudio fue una clínica en la capital de Caldas, donde el estudiante realizó una encuesta dirigida principalmente a los jefes y auxiliares de enfermería, quienes tienen mayor contacto con los pacientes.

La encuesta, realizada a 98 personas, fue segmentada en dos partes: la primera enfatiza en la manera que actúa la empresa con el empleado, y la segunda, en la percepción del ambiente laboral.

Resultados

“Cerca del 77 % de los encuestados desconoce qué ley cubre o protege la violencia laboral, que en Colombia es la Ley 1010 de 2016 decretada por el Gobierno nacional. Por medio de la cual se adoptan medidas para prevenir, corregir y sancionar esta conducta y otros hostigamientos en el marco de las relaciones de trabajo”, explicó el estudiante de la U.N.

Además, agregó que el 72 % de los encuestados niega que la empresa realice las evaluaciones de los riesgos psicosociales de los empleados.

De otro lado, el 92 % de los empleados ha sido víctima de comentarios de pasillo (difamación), y el 91 % afirmó que recibe una carga excesiva o poco razonable de trabajo.

“Las enfermeras reciben constantemente amenazas, por parte de sus jefes, por la terminación de contratos o traslados forzados”, precisó el estudiante Duque López.

Esta investigación duró un año, y contó con la supervisión y apoyo de Jeremías Quiñónez, profesor de la U.N. Sede Manizales.

Caso omiso

El investigador expresó que, frente a estos resultados, la clínica hizo caso omiso a las conclusiones, y la respuesta recibida fue que ellos se ciñen al reglamento interno de la empresa.

Entre las sugerencias entregadas está que la organización evalúe trimestralmente, como mínimo, diferentes grupos de trabajo, con el fin de conocer su perspectiva acerca de qué tan efectivas y qué tan elocuentes son las normas que esta desarrolla frente al acoso laboral, o si, por el contrario, estas son ineficientes e inoperantes.

También, se recomendó la modificación y difusión de la Ley que clarifique y especifique en qué momento se está siendo víctima o victimario en los casos de acoso laboral, ya que por su naturaleza, esta no siempre es visible o explícita.

En el interior de las organizaciones se pueden presentar diversos actos que violentan los derechos humanos y situaciones que influyen de forma negativa en el desarrollo de los objetivos, frente a esto existe una gran confusión de conceptos y de las implicaciones que tiene la violencia laboral, concluye el estudiante.

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