Educación

Alumnos autoeficaces tienen mejores notas en el colegio

Si además de una buena crianza en los ámbitos comunicativo, afectivo y comportamental, los padres promueven en sus hijos la autoeficacia, la probabilidad de que ellos mejoren el rendimiento académico se incrementa significativamente.

Los jóvenes que tienen esta cualidad, definida como la capacidad psicológica de interactuar con el entorno de forma autónoma, efectiva y estratégica, se caracterizan por ser más recursivos a la hora de solucionar un problema.

Después de realizar encuestas a 427 padres de familia de 265 estudiantes de grado octavo, noveno y décimo de una institución educativa pública de Bogotá, cuyos resultados se confrontaron con los boletines de notas de dos periodos, se observó que la autoeficacia tiene un efecto positivo, en este caso de 0,32 en una escala de 0 a 1.

El estudio, realizado con base en el “modelo de ecuaciones estructurales”, una metodología de cruzamiento y procesamiento de datos respecto al logro académico, señala un mejor resultado si esta cualidad se complementa con una crianza óptima.

Así mismo se estableció que una buena crianza sin estimulación de la autoeficacia podría tener una incidencia máxima de 0,16 en dicha metodología, como lo explica el profesor Eduardo Aguirre Dávila, del Departamento de Psicología de la U.N., quien dirigió la tesis de Luz Ángela Agudelo, magíster en Psicología de la Institución.

El profesor Aguirre explica que los alumnos autoeficaces no se bloquean ante un problema de matemáticas que no entienden, ni se dejan abrumar; por el contrario, buscan información en Google o ayuda de compañeros, profesores, o los mismos padres.

De igual manera se caracterizan por que van desarrollando el hábito de planear y ejecutar estrategias para resolver sus deberes escolares.

Según el investigador, esta capacidad se potencia aún más si el estudiante vive con sus dos padres: “eso no quiere decir que en el caso de vivir con uno solo sea imposible tener un buen rendimiento académico, pero sí es una variable que influye”, explica.

Naturalmente la buena crianza no deja de ser fundamental: desde el punto de vista afectivo le ayuda en gran medida a los hijos a desarrollar sus aptitudes sociales, por lo cual trabajan mejor en grupo y pierden la vergüenza a la hora de preguntar sus dudas, indica.

Para el académico, el principal aporte de esta investigación consiste en que por primera vez en el país se considera la variable de la autoeficacia a la hora de observar cómo complementa a la de la crianza en relación con el rendimiento académico.

Este artículo, titulado “Relación entre prácticas de crianza, autoeficacia de adolescentes y logro académico en los grados octavo noveno y décimo de un colegio público de Bogotá, D.C.”, forma parte de la línea de investigación “Socialización y crianza”, que se encarga de estudiar otros fenómenos relacionados, como por ejemplo el del bullying.

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