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Así son las papas nativas que se cultivan en el Cauca

Amarillo, rojo, morado y negruzco, son algunos de sus colores; y redonda, ovalada o alargada, algunas de sus formas; pero definitivamente una de las recuperaciones más interesantes del estudio adelantado en 43 variedades de papas nativas de esta región es que los misak las clasifican como “pachik” o calientes y “pishi” o frías, y según esto determinan qué usos pueden darle a cada variedad, bien sea culinario o medicinal.

El origen de la papa, versátil y nutritiva, se remonta a 8.000 años en los Andes, lo que la ha convertido en un alimento ancestral vital para la humanidad. Hoy se estiman 20,7 millones de hectáreas cultivadas en más de 150 países, pues el tubérculo se adapta a diferentes climas y condiciones.

Aunque existen más de 4.000 variedades nativas de papa, es decir que se producen de manera autóctona en ciertas regiones, poco se conoce sobre su valor cultural en zonas como el Cauca.

Para profundizar en su conocimiento, el indígena misak Leider Andrés Tombé Morales, estudiante de Ingeniería Agronómica de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), colectó 43 variedades de papas nativas y comerciales en un trabajo orientado por la profesora Teresa Mosquera, de la Facultad de Ciencias Agrarias.

Las papas nativas tienen una importancia milenaria en la comunidad misak, ya que cada variedad está asociada con propiedades medicinales, usos culinarios y espirituales.

“Como en la cultura misak siempre existe la dualidad, las papas se clasifican en “pachik” o calientes (tetraploides, por ejemplo, la papa común) y “pishi” o frías (diploides o papa criolla)”, explica.

Agrega que “pishimisak” representa a su Dios, que por ser su principal entidad divina posee su propia especie de papa silvestre: Solanum sp. “Según sus creencias, si un miembro de la comunidad encuentra esta planta sagrada en las montañas con tubérculos, augura abundancia en los años venideros”, señala el joven investigador, quien para su trabajo dialogó con los guardianes, taitas y mamas del resguardo de Guambia.

Para el pueblo misak las épocas de siembra están determinadas por la fase de la Luna, la experiencia familiar y el tipo de ecosistema.

Otro hallazgo de su trabajo es que este cultivo se caracteriza por ser una actividad de minga en la que toda la familia participa con una división de tareas por género.

“Además implica ofrendas a los seres mayores, la madre tierra, la naturaleza, los animales, la comunidad y las propias familias, las cuales se llevan a cabo como muestra de agradecimiento y con la esperanza de tener abundancia en las cosechas”, explica.

Esta relación tan profunda con la papa la ha convertido en un alimento esencial que es consumido en el desayuno, almuerzo y cena en diferentes preparaciones; por eso considera que es imperativo conservar las semillas de estas variedades, ya que “si estas desaparecen, lo hace también una parte importante de la identidad de las comunidades”.

Buscando papas en Cauca
La recolección de las variedades de papas nativas y comerciales se realizó en diferentes lugares del Cauca, entre ellos Guambia y Ambaló, regiones ubicadas sobre los 3.000 msnm.

Del material colectado se tomaron datos de coordenadas geográficas, altura sobre el nivel del mar, finca, vereda y nombre del agricultor que poseía las variedades.

A cada una, el estudiante le asignó un código que hace referencia a la colección –por ejemplo Guambia– y el número consecutivo de la variedad colectada: GUA01, por ejemplo.

En diferentes etapas del periodo vegetativo, y con ayuda de la Guía para las caracterizaciones morfológicas básicas en colecciones de papas nativas, el estudiante observó las diferencias en la forma de las hojas, el color del tallo, el grado de floración, la forma de la corola, el color de la flor, el periodo vegetativo y el color del tubérculo, entre otras características o variables.

“Las papas colectadas durante los últimos seis años se han sembrado en la vereda Ñimbe Alto, a 3.031 msnm, con el fin de velar por su preservación”, señala el estudiante Tombé.

En su estudio también identificó oportunidades de mercado interno y externo para las papas nativas, incluyendo la recuperación de platos típicos y la venta a turistas que visitan las comunidades.

Además, se ha logrado recuperar, multiplicar y distribuir semillas a guardianas, colegios, jóvenes, familias e instituciones de la región, contribuyendo así a la diversificación de la alimentación familiar y al fortalecimiento económico.

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