El legado de Iván Duque – Primera parte

Faltan 172 días para que Colombia tenga un nuevo presidente ¿Qué País es el que va a recibir el nuevo mandatario que elijan los colombianos? Iván Duque dijo en unas declaraciones a revista Semana que había cumplido el 90% de sus promesas de campaña ¿En serio?

Esta semana estuvo de visita en el Parlamento Europeo, fue ovacionado y recriminado. El discurso de Iván Duque y sus declaraciones ante los medios son cínicas ante la realidad que viven millones de colombianos, esa realidad que no cuenta ante los europeos y que evita con eufemismos en sus intervenciones ante los medios de comunicación.

Cuando oigo y leo lo que Duque dice en sus entrevistas y discursos me pregunto ¿Será que Iván Duque y yo vivimos en el mismo país? ¿Hay otra Colombia que es el paraíso que Duque describe y muestra?

Porque la Colombia del 2022 está llena de hambre, pobreza, violencia, muerte y corrupción en niveles alarmantes, incluso cifras que sobrepasan a gobiernos anteriores. Hoy voy a mostrar el panorama del país que Iván Duque les entrega a los colombianos.

La Colombia del hambre

Iván Duque se ufanó con una cifra ante el Parlamento Europeo, dijo que Colombia tuvo un crecimiento económico en 2021 de un 10.2%, siendo este “el mayor crecimiento económico de nuestra historia”.

Un país en el que su población viva con dignidad y prosperidad no es aquel que presente crecimiento económico, sino aquel que presenta altos índices de desarrollo económico ¿Qué diferencia existe entre ambos conceptos?

El crecimiento económico es un aumento porcentual del Producto Interno Bruto (PIB) de un periodo de tiempo a otro, se genera ingreso a la economía colombiana pero estas utilidades no necesariamente son recibidas por la población. Desarrollo económico es el mejoramiento sostenible del nivel y calidad de vida de la población. Cuando los ciudadanos devengan los ingresos suficientes para tener el poder adquisitivo necesario para satisfacer sus necesidades básicas. Y lo anterior no ocurre en Colombia.

Hay un crecimiento económico que reciben los grandes empresarios y ese 1% de colombianos que son dueños del 80% de las riquezas del país. El crecimiento económico que se dio en Colombia no es distribuido entre el pueblo. Los millonarios son más acaudalados y los pobres cada vez más vulnerables.

De acuerdo a la encuesta de Pulso Social (dic 2021) del Dane, el 30.1% de los hogares colombianos, que son 2.4 millones de familias, se encuentra en condición de inseguridad alimentaria por falta de ingresos, lo que significa que consumen dos veces o menos comidas al día. De acuerdo a la estimación de Dane, estas 2.4 millones de familias corresponden a 9,6 millones de colombianos que sufren hambre a diario, que no alcanzan a comer tres veces al día.

El gobierno de Duque se enfureció cuando la FAO publicó su informe con el mapa donde muestran a Colombia en riesgo de inseguridad alimentaria aguda. La FAO dice en su informe que 3,5 millones de personas podrían estar en esta situación y que muchos de estos son migrantes. Lo cierto es que las cifras de la FAO se quedan pequeñas ante las que entrega el Dane dentro de Pulso Social, no son 3 millones de personas son 9 millones de habitantes de Colombia con inseguridad alimentaria, de los cuales un tercio viven una situación de hambre aguda.

La FAO no se retractó de las cifras, sino de la manera como se expusieron las cifras, específicamente del glorioso mapa que pone a Colombia junto con los países más pobres del mundo. Mapa que rodó por todas las redes sociales existentes e indignó a medio mundo.

Este organismo dice que en Colombia hay 7.3 millones de personas dentro del territorio colombiano que necesitaran urgentemente asistencia alimentaria para no morir de hambre. Sin embargo, la aclaración que hace Alan Bojanic, director de la FAO para Colombia me parece un poco cínica:

“Este informe tenía otras intencionalidades. Era para llamar la atención sobre la inseguridad alimentaria aguda de algunas poblaciones en el territorio, principalmente el tema de los migrantes venezolanos. Sin embargo, el mapa que se presentó no ayudó en mucho con ese objetivo”.

Hay 9 millones de personas según el Dane y 7 millones de personas según FAO dentro de Colombia que tienen riesgo de sufrir hambre aguda, es importante resaltar que no son cifras, son PERSONAS.

Dice Bojanic en su declaración: “algunas poblaciones dentro del territorio”, “migrantes venezolanos”.

Esas poblaciones pertenecen a la Colombia olvidada, a la que no le importa a la mayoría de los políticos, esa Colombia que no le importa a la mayoría de los colombianos del centro y norte del país. Esa Colombia que queremos ocultar, nos hacemos los locos, asumiendo que no existe, son un problemita por allá perdido sin importancia.

Hay millones de colombianos que se acuestan sin comer y otros que se están acostumbrando a comer un día sí y un día no.

De acuerdo a la Red de Bancos de Alimentos nacional (Abaco), 650.000 personas se van a dormir con un solo plato de comida al día y 150.000 se acuestan con menos de uno.

Según los datos de Abaco, Amazonas, Vaupés, Córdoba, Guainía, Nariño, Chocó y La Guajira, son los departamentos de Colombia donde mayormente sus habitantes padecen hambre aguda.

Los habitantes de estos departamentos, son las personas a las que cínicamente se refiere Bojanic cuando dice “algunas poblaciones dentro del territorio colombiano”. Esos colombianos no importan, son unos cuantos compatriotas en municipios que nadie conoce ¿Y los migrantes? Esos importan aún menos.

¿Y los niños? De acuerdo a Abaco y a la Cámara de la Industria de Alimentos de la Asociación Nacional de Empresarios (Andi), en Colombia hay 554.000 menores de cinco años que sufren desnutrición crónica, principalmente en los departamentos mencionados en párrafos anteriores.

Pero eso no es importante, lo realmente destacable según Duque es que tenemos un crecimiento económico del 10%, “el mayor crecimiento económico de nuestra historia”.

El hambre que padecen 9 millones de colombianos no es un tema para hablar ante el Parlamento Europeo.

La inseguridad alimentaria va a crecer, el aumento desmedido en los precios de la canasta familiar, que se está viviendo desde mediados del año pasado, está convirtiendo el panorama aún más desalentador.

En Colombia, de acuerdo al Dane, el 42,5% de los habitantes gana mensualmente $331.688 pesos (85 dólares) para cubrir sus gastos de alimentación, transporte, vivienda y artículos de primera necesidad. Y hay 7 millones de colombianos que viven cada mes con $145 mil pesos o menos, que son unos 35 dólares mensuales.

Con el aumento del costo de vida, cada día va a ser más difícil comprar alimentos para los colombianos y migrantes que viven en la pobreza ¿Qué familia se puede alimentar con 85 dólares al mes?

A finales del año pasado Duque se ufanaba ante los medios de comunicación de otra cifra: el “histórico” aumento del salario mínimo. Su discurso versus la realidad del país que gobierna parece una broma de mal gusto.

Según el reporte de inflación del Dane (2021) la carne de res evidenció un alza acumulada del 33%. La papa de 2020 a 2022 se encareció en un 111%. De 2021 a 2022, el plátano en un 21,6% y las frutas frescas en 24,3%. Si antes a los colombianos no les alcanzaba para comprar la comida, ahora mucho menos.

La realidad es que el 30% de los alimentos en Colombia son importados y lo que se produce en nuestro país necesita de insumos que vienen de otros países. El dólar sube y el peso colombiano se devalúa cada vez más. Según el índice Big Mac el peso colombiano está 43,5% devaluado.

Lo anterior ocasiona que para los productores y los agricultores sea muy costoso producir los alimentos. Muchos van a terminar quebrando.

Para el actual gobierno nacional no es una prioridad dentro de la política económica el tema de la inseguridad alimentaria, al hacer un análisis de las partidas presupuestales específicas destinadas a alimentación, como el PAE y los recursos al ICBF, se puede evidenciar que la destinación es mínima ante la realidad del problema. En promedio, el 0,6% del presupuesto de la nación se destinó para programas relacionados con alimentación de grupos poblacionales.

Esta es la Colombia del hambre de la que Iván Duque no habla.

Crisis migratoria

En su discurso ante el Parlamento Europeo Iván Duque mostró sus logros y se ufanó de ellos. De lo primero que habló fue sobre su gestión ante la crisis migratoria, la creación y puesta en marcha del estatuto de protección temporal para 1,8 millones de venezolanos que se encuentran en el país.

En el papel y cuando muestran las cifras (seleccionadas convenientemente) pareciera que Colombia es un paraíso para los migrantes venezolanos y que todos viven con dignidad dentro de esta patria del realismo mágico. Es posible que haya logrado convencer a todos esos parlamentarios europeos, que jamás han ingresado a los cordones de miseria que crecen a diario en todas las ciudades colombianas y en los que viven indignamente, tanto migrantes como nacionales.

En Colombia hay en promedio, un millón ochocientos mil venezolanos, mal contados, porque muchos no ingresan a las estadísticas. Proyecto Migración Venezuela, el principal observatorio sobre la situación migrante, realizó una investigación en 2020, donde concluyó que la población venezolana en Colombia se encuentra en condiciones de alta vulnerabilidad.

La investigación reveló que el 48,8 por ciento los migrantes viven en un hacinamiento crítico, porque no tienen recursos para pagar una vivienda digna. Alquilan habitaciones dentro de viviendas y comparten la habitación familias enteras o grupos de migrantes. En una habitación pueden dormir más de 5 personas. Sin baño privado y en condiciones indignas.

El 51,7 por ciento de los venezolanos en Colombia está en situación de pobreza multidimensional ¿Qué es la pobreza multidimensional? Es una manera de medir la pobreza, no sólo a través del ingreso, sino de cinco variables que muestran el verdadero contexto de la situación de pobreza de la población. Estas cinco variables son:

1) Condiciones educativas, 2) condiciones de la niñez y juventud, 3) trabajo, 4) salud y 5) condiciones de la vivienda y servicios públicos domiciliarios. Una persona o un hogar con carencias en las cinco variables se considera en condición de pobreza multidimensional.

Lo anterior quiere decir, que la mitad de la población migrante no cuenta con condiciones educativas, que los niños y jóvenes están en alto grado de vulnerabilidad, que no cuenta con servicios de salud y que como se manifestó en un párrafo anterior viven en hacinamiento.

Y esto se evidencia con las cifras que muestra la investigación de Proyecto Migración Venezuela. El 97% de los hogares tiene inseguridad alimentaria por no tener empleos formales y el 85 por ciento no tiene aseguramiento en salud.

El 51% de los niños y jóvenes venezolanos tiene un grave rezago escolar. El 28% no asisten a clases por no tener permisos de permanencia y el 22% por falta de cupos.

Un 92,5% de la población migrante están en la informalidad y el 50,3% sufren condiciones de explotación laboral, trabajan más de 48 horas a la semana.

Los venezolanos pasan hambre, el 25,8 por ciento de los hogares venezolanos no consumió ninguna de las tres comidas en uno o más días de la semana por no tener trabajo ni ingresos.

La investigación entrega una cifra que contradice el discurso de Duque en Bélgica. El 74 por ciento de los hogares migrantes venezolanos piensa que sus condiciones económicas son iguales que las que tenían en su país. Pero a pesar de esto, esta población migrante no desea regresar a su país.

¿Cuánto dinero ha recibido Iván Duque para ayudar a la población migrante?

  • En abril de 2019, el Banco Mundial le dio una donación de US$31 millones de dólares
  • En julio de 2019, el gobierno de Japón le donó a Colombia US$4,5 millones de dólares.
  • El gobierno de Estados Unidos ha entregado a Colombia hasta la fecha más de US$600 millones de dólares para atender a la población migrante.
  • Europa, tanto la EU como distintos países le han entregado a Colombia más de US$450 millones de dólares.
  • En noviembre de 2021, el Banco Mundial aprobó un préstamo a Colombia por US$500 millones con el fin de apoyar la estrategia del gobierno de Colombia para la integración social y económica de los migrantes de Venezuela en el país.

Y esto es a grandes rasgos y de manera superficial un recuento de las donaciones y dineros recibidos por el gobierno de Duque para ayudar a los migrantes venezolanos. Las cifras de la investigación de Proyecto Migración Venezuela obligan a preguntarnos ¿En qué han invertido todo ese dinero? El 51% vive en pobreza extrema, 85% no tiene servicio de salud, el 51 de los menores de edad no asiste al colegio, el 25% no consume ninguna comida un día o más a la semana.

No sé cuales son los impactantes y positivos resultados que Duque mostró en el Parlamento Europeo, pero la verdadera realidad en cifras que nos muestra la investigación citada, son alarmantes y aterradoras. Es importante mencionar que la investigación de Proyecto Migración Venezuela fue realizada y apoyada por la Revista Semana, USAID, Banca de las Oportunidades, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Ministerio de Salud y Protección Social.

Es evidente que las cifras que nos muestras investigaciones como estas, no son las que Iván Duque presenta ante Europa. El presidente muestra ante los países europeos una Colombia que es un lugar protegido para migrar, donde son recibidos con todas las garantías para vivir dignamente, pero en realidad es todo lo contrario.

En la segunda parte de esta columna hablaremos sobre las cifras de la violencia, desplazamiento, masacres, asesinato de líderes, la situación medioambiental y la vulnerabilidad de los menores de edad.

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