Viviendas plegables para damnificados por erupción volcánica

El prototipo de vivienda diseñado para los pobladores aledaños al volcán Cerro Machín (Tolima), ante una eventual emergencia, es fácil de construir y reubicar.

Las viviendas, planeadas para zonas rurales, se fabricarían con materiales de catálogo livianos (madera y textil) para ser producidas en masa con facilidad y rapidez.

El modelo cuenta con cinco tipos de piezas moduladas; los paneles de cerramiento y la fachada miden 2,40 m x 80 cm, pero al ser almacenados en cajas se pueden plegar reduciendo el tamaño a 80 cm x 80 cm.

Estas soluciones de vivienda constan de una zona de servicios (cocina y baño) y el área de habitaciones, mientras que los baños y las cocinas son comunales para reducir los costos y facilitar la entrega de víveres. Está pensada para familias y también para personas discapacitadas o heridas tras la emergencia.

El estudiante de Arquitectura Pablo Andrés González Rivera, de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), explica que se estudiaron diferentes proyectos de vivienda temporal para situaciones de emergencia como terremotos, inundaciones, incendios o migración, con el fin de desarrollar un prototipo que aloje a los afectados.

Cada vivienda cuenta con una zona de cultivo de productos de pan coger, una estrategia para crear labores que les permita vivir con lo necesario por un tiempo y que sirva como actividad para tratar el drama de las familias después de la emergencia.

Alertas prendidas   

El proyecto que propone el arquitecto González está adecuado para una eventual emergencia en el volcán Cerro Machín, en el municipio de Cajamarca, Tolima, a 17 km del casco urbano de Ibagué y a 35 km de Armenia.

El último registro de un sismo en esta zona, que provocó pánico en los pobladores, ocurrió en febrero de 2018, luego de un movimiento telúrico de magnitud 4,2 en la escala de Ritcher. A raíz de ello, las alertas se prendieron debido a que los pobladores viven dentro del área de influencia del volcán.

“La condición particular de este volcán es que destruye todo a su paso. En ese sentido, los habitantes con más riesgo de enfrentar un desastre de gran magnitud serían los pobladores del corregimiento de Toche y las veredas cercanas, quienes pasarían de su condición sedentaria a una nómada ante una eventual emergencia”, señala el arquitecto.

Luego de varias indagaciones se estableció que cerca de 1.500 personas se verían afectadas, según los planes de contingencia. Sin embargo se debe tener en cuenta que los pobladores no siempre se quedan en el lugar de la emergencia, por lo que se estima que estas viviendas pueden alojar a cerca de 400 habitantes.

Un hogar de emergencia

Tal y como ha ocurrido en emergencias anteriores, en caso de una erupción volcánica la evacuación se realizaría hacia el municipio de Salento (Quindío), donde se reubicaría a la población y se establecerían las viviendas temporales. Dado su poco peso, el material se podría trasladar en campero por vías carreteables o en mula por los caminos veredales.

“El proyecto permite que los habitantes de estas viviendas las ensamblen con pocas instrucciones, ya que también está pensada para una población que no tenga conocimientos de construcción”, agrega.

Se prevé que el proyecto empiece a funcionar a partir de la emergencia y durante tres meses brinde solución de vivienda a las familias. Después del tiempo de evacuación los habitantes podrán regresar a su lugar de origen y llevar consigo la vivienda de emergencia para habitar en ella mientras reconstruyen su vida.

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