Viaje a las entrañas de una popular red de ligue

Ignota Andrómeda

Si alguna vez han asistido a un bingo entenderán la referencia. Fui a uno organizado por la entidad para la que laburo, más que todo por no perder el dinerillo de la boleta que pague con anterioridad, casi que obligatoriamente (saben cómo son estas webon@d@$ en los trabajos, no va uno y queda estigmatizado como el Grinch de las obras benéficas de la oficina, tacaño e incapaz de colaborar). Cuando estas allí, sentadito con tu cartón, tu “yo” interior analiza: <<Solo me quedaré un rato, hasta que gane cualquier cosa y me largo>>, eso no sucede, jamás pasa, te plantas todo el tiempo, hasta el final, aguantas el intermedio de zona de comida (solo para sacarte más pasta, como dirían los españoles) y no ganas nada, es más, pierdes no solo el dinero previo, sino que también el de la comida que casi siempre es sosa y cara, y lo más valioso que se te va es el preciado tiempo, el cual  gastaste en algo que secretamente odias. Eso sí que es una m@m#%@.

En fin, el punto al que quiero llegar es al de comparación, asimilarlo con una de las redes para relaciones interpersonales, el famoso buscador de coincidencia de posibles ligues o ¿debería llamarlo desligamiento emocional?

Ciertamente venimos a este mundo lleno de sermones y pretextos para realizar una búsqueda exhaustiva de nuestra media naranja, cosa que no entiendo, puesto que asemejan el amor con el corazón, a su vez el corazón tiene forma de manzana alargada, lo más lógico según este contexto seria buscar nuestra media manzana, pero ojo esta no es la red a la que haré mención.

<<Navegando sin rumbo fijo>> como versa aquella canción, presa de la desesperación y tusa, (que vergüenza con ustedes, pero es la verdad) sucumbí a la fosa de las marianas en cuanto a pesquisa amorosa se refiere, me dejé tentar por la alusión ilusoria de complemento. Cree un perfil en Tinder. ~Tantarantán~

Dicho viaje me resultó ser como una especie de cavidad anal, en la cual entre más te sumerges, más sorpresas encuentras. Definitivamente una colada folclórica de aromas y gustos insaciables.

En aquel recinto en forma de hangar magnético me topé con ciertos personajes, y quisiera contarle alguna de las anécdotas que atrapé allí, son varias, así que las dividiré en varios tomos. Este es el primero. (Usaré seudónimos, no vaya a ser aparezca algún cabrón sensible).

Capítulo I

Fulano y yo hicimos match. Match es la coincidencia que se da cuando ambos deslizan a la derecha, explicaré la mecánica; cuando creas tu perfil, te salen otros perfiles en el plató, si te gusta resbalas el dedo cursor a la derecha, si no a la izquierda.

Fulano inició la conversación (solamente cuando se da el match, pueden enviar mensajes), el chico muy formal y educado, ganó un poco mi confianza, me invito a tomar un café y aquel que me conoce sabe que jamás rechazo un buen tinto caliente. Asistí impuntualmente, intento llegar temprano siempre, pero el tiempo tiene una horrorosa manera de pasar… está bien lo admito, me pongo a pendejear antes de salir y se me van los minutos.

Llegué, él estaba sentadito, noté un airecillo de nerviosismo típico de estas citas a ciegas, sin intención de ser prejuiciosa sus gestos me recordaban a esas series de ID, este chico podía fácilmente tener un cadáver en su patio, ignorando esa primera y extraña impresión me incorporé y coloqué de frente (ojo chicas, sentarse de frente en las primeras citas, así le ven bien a la cara y no tiene oportunidad de propasarse con besos prematuros). Se originó el dialogo elocuente al principio, hablamos de series de Netflix y vainas sobrenaturales, muy acorde con mis excéntricos gustos, todo marchaba relativamente bien hasta que paso lo impensable… mis manos, si atónito auscultaba en mis manitas, no dejaba de mirarlas, así que eche un vistazo y advertí que previamente como acostumbraba regularmente, rasgue la máscara de pestañas con mis dedos, cosa que dejo pestañina entre mis uñas, craso error, algo imperdonable para este sujeto, pues después de ello todo se tornó tenso, hasta que decidí abortar la primera misión tindereana. No nos volvimos a escribir y el me bloqueo hasta después de un par de meses que me hablo para quedar, pero bueno aún desalojo el rímel con mis uñas, obvio no quería incomodar a Mr. Toc.

Capítulo II

Siguiendo el mismo patrón de búsqueda y captura, me cité con un rolo, un cachaco como le decimos acá en la costa al gentilicio de la ciudad capital de Colombia: Bogotá.

Adoptando el método que cualquier persona con más de dos dedos de frente utiliza en estos casos, fui a un centro comercial, un sitio público, impidiendo así cualquier plan macabro de trata de personas u órganos (mis órganos se ven muy bonitos en mi cuerpo no me los van a sacar, tomen esto traficantes 😝 ).

Sin extender tanto el cuento, resultó que Señor Codo (nombre dado por el departamento de seudónimos chistosos, al sujeto)  insinuó descaradamente que le gastará entradita al cine, y no es porque yo sea alguna machista que crea que solo los hombres pagan, sino que siendo la primera vez que me veía la cara ya quería estafarme, con pose de caballero de mundo paseando en coche empujado, no señor, yo no soy esa mujer Señor codo, tal vez a la americana; yo lo mío y usted a lo suyo. Eso sin contar con la embestida que se mandó, balanceándose casi encima de mi cara, pretendía consumir el paquete completo, cine + besuqueada. ¿Qué tal? Ni tan fácil ni tan mensa. Después de una posterior desfigurada verbal con la que me arremetió como estocada final (despotricó de mi elegantemente, en un intento fallido por bajarme la moral por no ser mandarina y ofrecérmele en gajos), me figuró inventarme una excusa para salir pitada como olla a presión llena de frijoles. Ay señor Codo a la próxima cambie de libreto, eso de fingir mente abierta para evitar gastos está pasado de moda.

Dos primeras citas nada mal ¿Eh? Pero apenas el comienzo del viaje insondable a las entrañas ponzoñosas del cortejo virtual falta mucho por vivir y reír, no se vale llorar por hu£voπ∆das.

Capítulo III

¿Saben lo que es un OVNI? Bueno, reescribiendo un poco el significado de la sigla con la siguiente figura…

¿Pensaban que iba a seguir? Nah, estoy agotada, esperen el próximo chapter queridos.

Abrazos y estrellas. 🤗⭐🌟✨

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