Un fracaso de héroe

Comenzaremos explicando, cuando se viaja en tren, el orden normal consiste en que el maquinista y los pasajeros ocupen sus respectivos lugares, el jefe de la estación da la señal y el convoy se pone en movimiento, así también en un trabajo intelectual debe comenzarse por exponer los principios, justificarlos criteriológicamente si es preciso.

Toda organización debe estar fundamentada en la disciplina, debe llevar un cronograma, no se puede estar improvisando, organizando a la marcha. Menos en momentos difíciles y de crisis.

El manejo de una cuidad debe estar a cargo de una persona capacitada, con sentido de pertenencia, y es de lo que carece Cartagena en estos momentos cruelmente afectada por la gran crisis de la pandemia.

Una Cartagena cayéndose a pedacitos, un alcalde que se perfiló como un héroe salvador de los malandrines que tenían azotada a La Heroica. Esta es la forma como vendió su candidatura, como el héroe de las tiras cómicas, lo único que le faltó fue el traje y la capa.

Entonces, los cartageneros de todos los estratos sociales, salieron enloquecidos a votar, sin objetividad, sólo porque vociferaba que acabaría con los malandrines.

Y empezó su reinado de héroe, al que le aplaudían todas sus payasadas, sus bailes en su posesión y todas partes. Era el alcalde esperado por décadas, Dau el héroe sin capa ni traje, pasaron los días, los meses y nada cambiaba.

Comenzó por tener en su famoso gabinete gente foránea, que desconocen la ciudad, la gran mayoría que no tiene experiencia en cargos públicos. Borró la memoria histórica de la continuidad de las cosas, de la organización de las oficinas y de sus principios fundamentales.  Supuestamente, hizo un gran empalme para conocer mejor la situación de la ciudad que recibía. Después de anunciar con bombos y platillos la rendición de los datos que había encontrado, pero nunca dijo cual iba a ser su plan de acción para mejorar Cartagena.

Dau no tiene soluciones para nada, no tiene planificación para construir una mejor Cartagena, sólo se ha dedicado a decir que los malandrines le dejaron el baúl vacío, no ha hecho otra cosa que repetir hasta el cansancio esta famosa frasecita de “malandrines corruptos” y de ella no sale.  Nuestro héroe, el señor alcalde todavía no aterriza.

Parece que no tuviera conciencia completa de la gran problemática que se vive en La Heroica con la gran pandemia. Una cuarentena mal organizada, sin metodología, sin sentido de pertenencia.

Lo único que sabe decir es que los cartageneros son desordenados, que salen a la calles, pero señor alcalde hago esta reflexión, las personas salen porque a muchas les toca trabajar, como los domiciliarios de almacenes de cadena, de droguerías, los de a pie que tienen que salir obligados por la necesidad de subsistir, de vender tintos, empanadas, petos, las verduras en los barrios donde la gente no tiene como comprar comida para varios días porque viven del diario o el rebusque, como se dice coloquialmente.

Los famosos mercaditos de Vaniplast que no llegan nunca y a los que le llegan solo les alcanzan para un día, pero, alcalde, a usted que parece que no le importa. Un mercado de Bazurto desorganizado, sucio, sin protocolos de ninguna especie, donde la contaminación por Covid-19 anda a sus anchas, contagiando a todo el que visita el mercado.

Ya hay 875 contagiados y dónde están los hospitales de campaña para atender a las personas, dónde están los seguimientos a las EPS que vulneran los derechos de los pacientes y de sus funcionarios a los que no les entregan los elementos bioseguridad.

Y el Dadis, donde todo es un caos, no por sus funcionarios sino por su desorganización, recordemos que un empleado del Dadis fue una víctima de esta pandemia, por carecer de los elementos de bioseguridad. Como será el caos que existe que hasta el director de esta entidad renunció, como dicen en el ambiente por los desórdenes del alcalde, porque no deja trabajar, en todo se mete sin saber bien las cosas.

A Dau le queda grande su traje de héroe, claro que todavía hay gente que lo defiende, y sigue aplaudiendo todas las payasadas y sus pataletas de niño. Maltratando a sus funcionarios que tratan de hacer las cosas, desde el conocimiento de su profesión, y el alcalde es incapaz de respetar a las personas que coloca allí en esos cargos.

Muchas personas lo disculpan diciendo, nuestro héroe no tiene sino cinco meses en el cargo, pobrecito todavía no ha aprendido como es el cuento, es lento para aprender, eso dicen sus seguidores. Mientras tanto los enfermos continúan y los muertos también.

Le ha sido tan difícil este cargo, que no pudieron hacer un horario de pico y cedula para que las personas pudieran salir sin ser contagiadas, evitando las aglomeraciones en las calles.

Tuvo que pedirle al pueblo que por concurso le dieran ideas de un buen cronograma de pico y cédula ¿Dónde están los funcionarios escogidos por la cazatalentos? Contratistas y asesores tan brillantes y bien preparados, que no dieron ni para un pico y cedula, fueron incapaces de hacerlo bien.

Un Plan de Desarrollo que da vergüenza, parece hecho por niño de primaria ¿Dónde están las maestrías y los doctorados que tiene supuestamente los que trabajan en su gabinete?

En una democracia desvirtuada la libertad se transforma en tiranía, nuestro famoso héroe es un gran fraude, un malandrín más, pero a otro estilo. El nuestro no tiene ni traje ni capa, pero si antifaz para no ver bien la realidad de la Cartagena que se le está cayendo a pedazos, una gigante desorganización e improvisación.

Alcalde, siga bailando y haciendo payasadas, porque ese es su estilo de “gobernar”, a usted no le importa la vida de la gente que votó por usted como un héroe.

El más de un millón de personas que existen en Cartagena no significan nada para Dau. Como dice el refrán popular “un muerto más que importa al mundo, que está super poblado”. Parece que este fuera su lema señor alcalde.

*Las opiniones expresadas en este documento no han sido sometidas a revisión editorial, son de la exclusiva responsabilidad de los autores y pueden diferir con las del The Cartagena Post.

2 comentarios en «Un fracaso de héroe»

  • el 15/05/2020 a las 9:21 pm
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    La verdad es que el alcande William Dau tiene todo mi apoyo. Dejenlo hacer su labor!

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