“Trabajo” ¿Agoniza o Renace?

El interrogante del título es uno de los temas  más inquietantes del futuro inmediato. Lo es aún más, si consideramos en términos de todo lo que puede quedar comprendido en su temática actual.

Alfredo Oliveros. Egresado como Contador Público de: Universidad de la Rep. del Uruguay y Universidad de Buenos Aires (Argentina). Máster en Economía Internacional de la Universidad de Belgrano (Argentina). Docente en Economía en distintas Universidades de América Latina. Contratado como asesor por distintos Gobiernos de América y asesor de distintos programas del BID (Banco Interamericano de Desarrollo)

Como un derivado, se puede considerar el resultado de la evolución del” Trabajo”. ¿Tendrá que ver –quizás- con el futuro  « empleo ».?.  En cuyo caso, se abre un mundo de incógnitas, ya que se pueden incorporar diferentes temas, como pueden ser: capacitación para futuros trabajos y manejos empresariales, posibilidades de nuevos consumos, desarrollo de automatismos (inteligencia artificial, robotización), etc. Aunque en el caso de la robotización, incluso se puede transformar en enterradora involuntaria de futuros empleos.

En el libro de Rifkin “La sociedad de coste marginal casi cero”, en su capítulo 8, titulado “El ´ultimo trabajador” examina aspectos de lo que denomina como “El Final del Trabajo”. Señalando, que “Aunque el desempleo tiene muchas causas, los economistas empiezan a darse cuenta de que una de las principales es la llamada <sustitución tecnológica>.

En Economía, el “Trabajo” se le vincula con el Ingreso que genera y eventualmente al “desempleo”, por la pérdida de puestos de trabajo. Hay, en algunas situaciones, donde se le considera en función de ser un “Derecho Humano”, al cual se le debe preservar el acceso. O sea, cuando se menciona el Trabajo, básicamente, el ser humano de estos periodos actuales, lo considera como un medio para obtener ingresos. Estos ´últimos, valen en función de que se puede obtener utilidad de las cosas que se pueden adquirir con el producido de la renta resultante.

Mucha gente cree. equivocadamente, que la pobreza es producto de la pereza y, por lo tanto, da automáticamente, por sentado que los habitantes de los países más pobres son más perezosos. Pero lo que hace que esas personas sean más pobres es su baja productividad, de la que rara vez son culpables. Lo más importante a la hora de determinar la productividad nacional son las tecnologías, las infraestructuras y las instituciones que posee un país.

El desempleo conlleva un enorme desperdicio de recursos desde el punto de vista social. creando una situación en la que algunas personas no pueden encontrar trabajo. mientras la maquinaria permanece interactiva a su alrededor.

Los gobiernos y los sindicatos generan desempleo: el desempleo político. Ya que pueden vivir -los trabajadores- de las prestaciones del Estado. Los sindicatos por su parte, imposibilitan la rebaja de los índices salariales, al tiempo que las regulaciones que el gobierno impone al mercado laboral (salarios mínimos, frenos al despido, requisitos indemnizatorios) y los impuestos al empleo, como las aportaciones que deben  realizar las empresas a la seguridad social, hacen que los empleados sean más caros de lo que realmente deberían ser, afectando la competitividad

Nota: Especialmente lo del “desempleo”, está extraído del libro “Economía para el 99% de la Población” – de Ha-Joo Chang – Debate

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