Sobre por qué voté por el No

Decidí votar por el NO y fue un voto casi en silencio, secreto, oculto, casi que censurado, preferí callar mi intención de voto ¿Por qué? Pues porque sobre mí se ejercía una presión social casi asfixiante y violenta psicológicamente para votar por el sí. Vi, oí y leí como sin parar los que decidieron el SI, juzgaban, señalaban, etiquetaban, llamaban e insultaban a los que decidieron el NO. Nos decían: brutos, tarados, ignorantes, violentos, partidarios de la guerra, títeres manipulados por políticos o pastores, entre muchos más atropellos y palabras cargadas de violencia. Me sentí matoneada en su máxima expresión por aquellos que decidieron por el Sí.

No solamente nos matoneaban por las redes sociales nuestros amigos  y conocidos, nos matoneaban en los medios de comunicación que “sutilmente” insinuaban lo ignorantes que son aquellos que apoyaban el NO, enfocando sus noticias sólo en hechos violentos de aquella minoría que de manera violenta y equivoca manifestaba su decisión por el NO, olvidando o pasando desapercibidamente aquellos líderes de opinión y personas del común que con argumentos explicaban su decisión.

Sentí presión social en el trabajo, donde prácticamente tenías que decidir el Sí para sentirte incluido, parte de un equipo… decir que apoyabas el No era sentir sobre ti muchos ojos que te juzgaban desde bruta hasta violenta. Tuve que ir a eventos del SI, por casi obligación… no ir significaba no apoyar el lugar donde trabajas. Y en esos eventos me di cuenta que no era la única que decidió el No y estaba a la fuerza en un evento del SI porque te lo exigían en el trabajo.

He oído y he leído más palabras violentas y agresivas por aquellos que decidieron el Sí que por los que decidieron el No, lo cual me parece la incoherencia más grande del mundo, casi que una doble moral. Muchos de los que apoyan el Sí, se sentían los más dueños de una moral sagrada y defensores de la paz, pero son sus palabras y acciones agresivas hacia los que pensaban diferente demostraban totalmente lo contrario.

La intolerancia es la reina, la realmente ganadora en este plebiscito. Las redes sociales se convirtieron en la herramienta perfecta para insultar y matonear a todo el que no pensaba igual… les recuerdo que la tolerancia es indispensable para la paz.

Yo no soy uribista, de hecho me cae mal el señor expresidente. No soy evangélica, ningún pastor cristiano manipuló mi mente, como si fuera una tonta, para que votara por el No. Colombia con el si nunca se hubieran convertido en una Venezuela, somos un pueblo completamente distinto a nuestros vecinos, así que eso no pasará aquí. Voté por el No por convicción.

La decisión la había tomado antes que publicaran el acuerdo, debo confesar que en ese momento decidí el NO, por lo que leía y oía de aquellos que decían que el Sí era una locura, sus argumentos me convencían. Cuando publicaron el acuerdo tenía la obligación moral de leerlo, no podía votar por el Sí o por el No, influenciada por lo que decían los políticos y artistas, por la propaganda en tv de ambas partes, por lo que decía el vecino, el compañero de trabajo, la familia o el amigo. Mi voto tenía que ser a conciencia, sabiendo que iba a marcar en ese tarjetón.

Así que decidí leerme el acuerdo con la mente en blanco, libre de Si y de No, lo más objetiva que pude y con la convicción de que si al leerlos encontraba razones por el SI iba a cambiar mi decisión. Así que me leí las 297 a conciencia, lo que no entendí lo pregunté, lo busqué, lo aclaré… y después de leer el acuerdo mi decisión se ratificó por el No.

¿Por qué? Para que haya paz TIENE que haber justicia, tal vez no una justicia perfecta pero si lo más cercano posible y en esos acuerdos hay impunidad en dosis exorbitantes. Por ejemplo, en Cali en el 2012 un hombre se robó de un supermercado una cajita de caldo de gallina, fue capturado en flagrancia, encarcelado y juzgado… le dieron SEIS años de cárcel, este hombre se robó un caldo de gallina para echarlo en agua hirviendo y tomársela a modo de sopa, no tenía dinero y llevaba varios días sin comer. (http://www.semana.com/nacion/articulo/por-robo-caja-caldo-gallina-campesino-seria-sentenciado-seis-anos/259534-3)

La guerrilla de las Farc ha cometido crímenes atroces, asesinado sin piedad  a los campesinos que dicen defender de la inequidad del estado. Se han robado de sus hogares, les han arrebatado a sus padres, según la Fiscalía, desde 1979 hasta la actualidad a 21 mil niños para reclutarlos a su guerra absurda. Según datos de ICBF actualmente hay 9 mil niños y adolescentes reclutados ilegalmente por las Farc. Han sido recuperados y desmovilizados 6 mil niños ¿Cuántos años de cárcel creen que se merece un comandante de un frente que se haya robado de sus hogares mil niños para reclutarlos a la guerra? Si a un hombre que se roba un caldo de gallina nuestra “justicia” le da 6 años ¿Cuánto se merece un comandante de estos? Hay se las dejo plena para que la piensen (como dicen popularmente en mi tierra).

Según el acuerdo por el cual ayer una mayoría votó por no aprobar, un comandante que recluta niños no merece cárcel sino sanciones ¿Pero qué sanciones? Jamás van a pagar cárcel dentro de un centro penitenciario hacinados y con todas las dificultades que sufren hoy los que están encarcelados, como nuestro compatriota que se robó un caldo de gallina…

El numeral 60 del acuerdo dice textualmente “La JEP (Jurisdicción Especial para la Paz) determinará las condiciones de restricción efectiva de libertad que sean necesarias para asegurar el cumplimiento de la sanción, condiciones que en ningún caso se entenderán como cárcel o prisión ni adopción de medidas de aseguramiento equivalentes”. El comandante que se robó de sus hogares mil niños NO pagará cárcel y debe confesar su delito, estará privado de su movilidad, en una de las 23 zonas veredales durante 6 meses.

Su sanción consiste en que no podrá salir de la zona veredal durante 6 meses, esa es su restricción de libertad, aquellos que confiesen sus delitos sin importar el crimen que haya cometido serán sancionados con SEIS meses en una zona veredal, sin cárcel, sin hacinamiento, en el campo, con comida, buena dormida, con sus amigos y compañeros… como en un largo retiro espiritual de 6 meses.

Después de estar en la zona veredal pasarán a zonas de reincorporación, nadie sabe cuánto tiempo estarán en esas zonas de reincorporación, ni donde quedan ni donde van a funcionar, el acuerdo no dice eso. Lo que significa que nuestro comandante que se robó mil niños pagará una sanción de 6 meses privado de su libertad en un centro recreacional campestre. Si una se sienta a pensarlo parece que fuera más grave robarse un caldo de gallina que un niño. Aquellos guerrilleros que no confiesen si recibirán penas de cárcel de hasta 20 años.

Por detalles como estos decidí el NO, por la impunidad e injusticia cínica que está escrita en esas 297 hojas. Y este ejemplo es uno de las decenas que les puedo enumerar. Hasta el momento no creo en el sincero deseo de las Farc por alcanzar la paz y deseo con toda mi alma estar equivocada. Pero sus acciones hasta ahora me han demostrado que su deseo es falso… palabras muy “bonitas” sin hechos de paz que sean contundentes.

Nos pidieron perdón en un discurso y con eso hicieron el gesto más loable. Siento decirlo, pero es lo mínimo que tenían que hacer, era su obligación pedir perdón no es un beneficio que nos están dando.

Les comenté arriba que según el ICBF actualmente hay aproximadamente 9 mil niños robados y reclutados ¿Saben cuántos han entregado las Farc en su voluntad de paz? TRECE, TRECE de NUEVE MIL. TRECE niños entregados hace aproximadamente 3 semanas en un “gran acto de paz” por parte de la guerrilla. Yo no lo podía creer cuando lo leí y lo vi en las noticias, TRECE NIÑOS de NUEVE MIL, por razones como estas no creo en una intención real de paz.

Los que votamos por el NO, votamos porque queremos un acuerdo más justo y menos impune. No es cierto que queramos una guerra, más muertos y más niños reclutados, no es cierto que queramos un conflicto armado. Queremos un acuerdo con equidad y justicia, todo acto tiene consecuencias, deben asumir sus crímenes de la misma manera como están en la cárcel el resto de criminales colombianos, como aquel campesino que se robó un caldo de gallina.

Si la cárcel no se les aplica a ellos, que han cometido crímenes de lesa humanidad, deberían dejar salir de la cárcel al del caldo de gallina, al que se robó unas papitas margarita, al que le toco la nalga una mujer en la calle (le dieron 4 años). Cuanta inequidad.

Si bien es cierto que en un acuerdo hay que ceder de parte y parte, tal vez se pueda negociar que no paguen 60 años de cárcel por masacrar un pueblo, que paguen mucho menos, que se negocie de acuerdo al crimen y a la circunstancia, cediendo de ambas partes pero siendo justos y asumiendo culpas con acciones no con palabras y discursos.

Pienso que ganará el NO es lo mejor que le ha pasado al país, porque se va a renegociar ese acuerdo, se va a escuchar a la otra mitad de Colombia que no está de acuerdo. Tenía miedo, terror que no renegociaran, pero he leído y oído que hasta hoy gobierno y Farc van a renegociar, eso es una luz entre tanta oscuridad, intolerancia y polaridad.

El país hoy está literalmente polarizado, dividido, no es sano aprobar un acuerdo cuando la mitad de los votantes no están de acuerdo. Gracias a Dios ganó el no.

Este asunto iba mal desde el principio, empezando por la pregunta que fue una literal mentira, el acuerdo no va a traer una paz estable y duradera, jamás va a existir la paz mientras los niños se sigan muriendo de hambre, no exista empleo ni equidad en las oportunidades. Con la aprobación del acuerdo no se iba a acabar con el narcotráfico, ni con el secuestro, ni con el asesinato, nuestro país está invadido de bandas criminales, ELN, narcotraficantes y desmovilizados delinquiendo. En ese plebiscito no se estaba aprobando la paz, porque la paz es un DERECHO que todos tenemos, se estaba aprobando un acuerdo entre las Farc y el Gobierno, al que Colombia ayer le dijo NO.

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