Seguridad, ambiente y comunidad, tareas del Ejército del Futuro

Afrontar las amenazas a la seguridad nacional, garantizar la preservación ambiental y ayudar a la población civil en diversos eventos, como por ejemplo los desastres naturales, son algunos de los retos de dicha institución en el marco del posacuerdo.

En la apertura del segundo ciclo de los “Diálogos territoriales para la transición en materia de seguridad pública y la construcción del Ejército del Futuro”, organizado por el Ejército Nacional, la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), también se resaltó la importancia de que todos los organismos de la fuerza pública se articulen para enfrentar las problemáticas latentes que amenazan la consolidación de la paz.

El sociólogo Francisco Leal Buitrago aseguró que la misión de dicha iniciativa debe “orientarse a la corrección de los contextos negativos de una sociedad marcada por la concentración de los ingresos, la degradación de la naturaleza y el aumento de la pobreza”.

Sin olvidar los desafíos en defensa, planteados –por ejemplo– por las bandas criminales, el sociólogo apuntó que “existen tecnologías para acabarlas, con la colaboración de la Infantería de Marina y la Policía, aunque por ahora las medidas al respecto han sido tímidas”.

En ese sentido, María Victoria Llorente, directora de la Fundación Ideas para la Paz, indicó que “no se puede dejar atrás la necesidad de consolidar un modelo de trabajo que haga efectiva la complementariedad entre la fuerza pública, con el fin de abordar los retos del presente, como por ejemplo asegurar el control de las zonas fluviales teniendo en cuenta que gran parte de las actividades ilegales se articulan en los ríos o zonas costeras”.

“Estas discusiones son prioritarias si hablamos de un proceso de transición entre un conflicto y una paz estable y duradera, el cual, según lo proyectado, puede tomarse unos 10 años”, agregó.

Por su parte, el general Alberto José Mejía Ferrero, comandante del Ejército Nacional, aseguró que “no hay ruedas sueltas. Estamos preparados para enfrentar las amenazas que se ciernen con el ELN, las disidencias de las Farc, las bandas criminales, el clan del Golfo y el EPL, que no dejan que algunas regiones del país levanten cabeza”.

Al mismo tiempo, continuó el general, “la idea es consolidar una institución adaptada a las necesidades y urgencias de la sociedad, que se comprometa con el cuidado de los recursos naturales, respete los derechos humanos, el derecho internacional humanitario y escuche a la academia”.

Haciendo un balance del primer panel de discusión, enfocado en los retos en seguridad y defensa, el profesor Alejo Vargas, director del Centro de Pensamiento y Seguimiento al Diálogo de Paz, de la U.N., apuntó que una de las misiones principales consiste en “tomar control de los territorios en los que antes hacían presencia las Farc y contribuir a la construcción de Estado enfrentando fenómenos como la criminalidad organizada, el narcotráfico, la minería ilegal y la explotación desbordada de recursos naturales”.

Nuevo ciclo de diálogos

En el foro, celebrado en el Auditorio Alfonso López de la U.N. Sede Bogotá, se marcó la continuidad de un ciclo caracterizado por la implementación de un mecanismo denominado “Ciclos de diálogos territoriales para la construcción del Ejército del Futuro”.

Esto implica organizar debates en las regiones, en los que participen diferentes sectores de la sociedad para que hagan propuestas con respecto al nuevo papel del Ejército en el contexto del posacuerdo.

El año pasado dicha iniciativa se trasladó a Tunja, Villavicencio e Ibagué, donde se registró la participación de 904 personas y se recogieron más de 200 propuestas, 60 recomendaciones y 180 iniciativas que se consolidaron en siete temáticas que aportan al proceso de transformación del Ejército.

En el segundo semestre del año el nuevo ciclo de debates se trasladará a Medellín, Tumaco, Valledupar y Cúcuta, y el objetivo es que en noviembre se presenten los resultados en Bogotá.

“No hay duda de que el país está cambiando. Para nosotros venir a este Centro de Pensamiento es un orgullo, una distinción. Queremos decir que vemos el futuro con inmensa fe y esperanza”, manifestó el general Mejía.

“La idea de paz territorial es factible y necesaria. Quiero felicitar al Ejército y a la U.N. por esta iniciativa simbólica y útil que construirá más confianza en la sociedad”, dijo por su parte Pablo Ruiz Hiebra, director del PNUD en Colombia.

Por último, el profesor Ignacio Mantilla Prada, rector de la U.N., recordó que “nuestros académicos seguirán aportando sus conocimientos para el éxito de este proceso. Pueden contar con la Institución para cualquier convocatoria destinada a los intereses de nuestra Nación. Hasta en el diccionario educación va antes que guerra”.

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