Meritocracia, principal estrategia contra la corrupción

Cada año se pierde el 20 % del Presupuesto General de la Nación, con el que se podrían construir cerca de 3.000 hospitales en las regiones más apartadas del país, por lo cual se debería hacer una denodada defensa del mérito en el servicio público.

Así lo señaló el presidente de la Comisión Nacional del Servicio Civil, José Ariel Sepúlveda Martínez, durante el foro “Diálogo interamericano: mérito y servicio civil en perspectiva comparada”, que se llevó a cabo en Bogotá gracias al apoyo de dicha entidad, la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), la Universidad Sergio Arboleda y la Escuela Superior de Administración Pública (ESAP).

En desarrollo del evento se enfatizó en que los recientes escándalos de malversación de fondos públicos en distintos países de la región deben llevar a tomar medidas para garantizar la idoneidad de quienes toman decisiones y la transparencia en los procesos de contratación.

“Consideramos que el mérito es un medio para fortalecer la institucionalidad y por eso es necesario consolidar en los próximos años una política de este, que permita continuar vinculando a los mejores y más idóneos funcionarios al servicio del Estado”, precisó el presidente de la Comisión Nacional del Servicio Civil.

Al respecto la profesora Aura Nidia Herrera, directora del Centro de Pensamiento en Evaluación y Meritocracia, de la U.N., precisó que aunque los mecanismos meritocráticos constituyen una de las distintas herramientas para combatir la corrupción, la implementación de estos procesos ha demostrado ser una estrategia muy eficiente que incluso ha demostrado sus bondades en el campo de la educación.

“Las personas que entran al servicio público por medio de concursos de méritos lo hacen sin compromisos políticos, obediencia o como pago de algún tipo de favor”, destacó la docente, quien además llamó la atención sobre el hecho de que quien llega a un cargo por concurso de méritos tiene una relación diferente con el cargo y con la entidad para la que trabaja.

Según la docente, Colombia ha alcanzado avances significativos, en la medida en que el ingreso a cargos públicos es cada vez más frecuente. No obstante considera que falta contar con indicadores más contundentes y una participación más activa de la academia, además de disponer de más cargos provistos por medio de este sistema.

“El acceso por concurso todavía se encuentra en el terreno de los cargos profesionales, técnicos y operativos, aunque en los gerenciales se podría mejorar mucho”, puntualizó la docente.

Para Zina B. Sutch, subdirectora de Alcance, Diversidad e Inclusión de la Oficina de Gestión de Personal (OMP) de Estados Unidos, aunque la corrupción no es una dinámica frecuente en su Gobierno, tanto la independencia de las oficinas encargadas de auditar los procesos, como la posibilidad de que cualquier persona pueda denunciar hechos irregulares, son fundamentales.

“Cuando alguien ha sido testigo de un hecho de corrupción, de actividades fraudulentas, abuso de poder o uso irregular de recursos públicos puede denunciar en forma anónima para que se activen los correspondientes mecanismos y procesos de verificación”, explicó la funcionaria.

A juicio de Mercedes Iacoviello, profesora de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y consultora externa del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la meritocracia contribuye a dar mayor transparencia a los procesos de contratación, y aunque no es el único determinante, deficiencias en este aspecto contribuyen a generar un ambiente propicio para las actividades que atentan contra el desarrollo y la productividad de cualquier país.

Ejemplo de transparencia

Según el profesor Francisco Román Campos, vicerrector de Investigación de la U.N., los exámenes de admisión que se realizan para ingresar a la Institución son un auténtico ejemplo de meritocracia en el país, en la medida en que el único criterio que se exige es demostrar su capacidad académica para cursar estudios superiores.

El hecho también constituye una garantía para las familias, que en muchos casos no cuentan con otra alternativa para que sus hijos tengan una formación profesional, y que su ingreso a la Institución se convierte en motivo de orgullo y compromiso para aportar a la construcción de país.

El profesor Campos destacó además la participación de la U.N. en diferentes procesos de selección, por medio de sus distintas facultades, y la consolidación de estas experiencias en el Laboratorio de Psicometría de la Facultad de Ciencias Humanas, además de la reciente creación del Centro de Pensamiento en Evaluación y Meritocracia.

Pese a que tienen enemigos en toda la región, además de un historial en el que se cuestiona su transparencia, los procesos de selección meritocrática sin duda contribuirán a mejorar algunas prácticas asociadas con el clientelismo y la posibilidad de que se presenten casos de corrupción.

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