Los mototaxistas, los políticos y su realidad

Cartagena es una ciudad con un empleo informal del 62,1%, lo que significa que dos de cada tres empleos son informales. Somos la quinta ciudad con más informalidad en el país, también la primera dentro de las cinco capitales principales. El mototaxismo y las ventas callejeras son, en muchos casos, un desempleo disfrazado, si se clasifica a los mototaxistas como desempleados, la tasa de desempleo en Cartagena superaría el 23%.

Una gran parte de los informales en Cartagena son personas desempleadas que – para no morirse de hambre y vivir en la calle- salen a trabajar honestamente en lo que puedan de acuerdo a sus posibilidades. Ventas callejeras, oficios varios y mototaxismo.

Cartagena es una ciudad que NO genera empleo, que depende del comercio y turismo. Con una industria que no le da cabida a la población de la ciudad por su escasa formación en los perfiles que requieren y porque no es intensiva en mano de obra.

Salir a trabajar en la moto llevando personas a sus destinos es un trabajo más sencillo de conseguir que un empleo formal en Cartagena.

Súmele a eso la ausencia e ineficacia de medios de transporte público masivo de calidad, que ingresen a los barrios, al corazón de los barrios, con rutas suficientes y que sean económicos. Cartagena no tiene transporte multimodal ni vías suficientes. El transporte público en Cartagena es un desastre, creo que eso lo sabe cualquier cartagenero. El mototaxismo se ha convertido para los residentes en una opción más sencilla y rápida para movilizarse.

Como dijo Eduardo Matson en un tuit “ El Mototaxismo es una realidad social de carácter nacional, fruto de las necesidades de un pueblo hambriento, olvidado y de espaldas a una clase política miserable que lo desprecia y utiliza a su antojo”. Yo le agregaría a su comentario lo siguiente:

La mayoría de los políticos cartageneros utilizan al gremio de mototaxistas durante las campañas, les prometen el mundo, les prometen protección y mejorar sus condiciones. Al ser un gremio abandonado, olvidado y menospreciado, cuando llega un candidato que finge escucharlos y apreciarlos le creen, dan su voto, que no sólo es un voto político, es un voto de confianza, un voto de fe hacia un panorama mejor.

Pero luego cuando llegan esos políticos al poder los ignoran, se olvidan de ellos, los menosprecian y los estigmatizan, viéndolos como un problema que se debe “erradicar”, una molestia, los culpables de algunos de los “males” que afligen a la ciudad.

Eso es exactamente lo que le ocurre al gremio de mototaxis hoy. Cuando el alcalde era candidato, defendía el mototaxismo hasta en debates nacionales, se reunió con los mototaxistas, manifestó cosas que se inferían como compromisos ante el gremio, los ilusionó con un panorama mejor.

Hoy, William Dau los trata como parias, como delincuentes, como problema… y así los ve una gran parte de la ciudad. Si bien hay muchos problemas con el gremio: desorden, infracciones de tránsito, aumento de accidentes y otros. A lo cual hay que sumarle la violencia creciente que el incapaz gobierno distrital no ha sabido controlar, y que piensa – erradamente- que quitándole la oportunidad de trabajar a un gremio controla la inseguridad de la ciudad.

La avenida Pedro de Heredia es un de las arterias viales más importantes de la ciudad, muchas carreras de mototaxi se dirigen hacia allá, no hacia vías alternas, sino hacia lugares que están sobre la avenida Pedro de Heredia. Una gran parte del comercio de la ciudad queda al margen de la avenida, eso es evidente cuando se circula por ella. Hospitales, almacenes de toda índole, talleres, centros comerciales, instituciones educativas, el mercado público… la avenida Pedro de Heredia atraviesa la ciudad y la une.

Cerrarles esa vía a través de restricciones es negarles el derecho a trabajar. Es absurdo pensar que alguien que coge un mototaxi en La Carolina para ir al mercado de Bazurto, antes de subirse al mototaxi se va a registrar como parrillero para acceder al servicio. Es de imbéciles pensar que cada usuario que se va a subir en una moto para trasladarse antes de tomar el servicio va a entrar a una página web o aplicación a registrarse… Cartagena es una ciudad POBRE, en la cual 500 mil personas comen 2 veces al día. Pretenden que el mototaxista o el pasajero tenga datos disponibles en su celular para registrar en una web cada persona que sube en la moto ¿Piensan que Cartagena es Ámsterdam? Y además sólo puede registrar a cinco personas ¿Cuántas carreras debe hacer un mototaxista para cumplir la cuota del día y llevar comida a sus casas? Definitivamente no son cinco carreras al día.

Los que idearon el tema de la página web son unos imbéciles que no conocen la realidad de Cartagena. Ningún profesional sensato, que conozca la realidad de esta ciudad se le ocurriría pensar que un mototaxista va a poder registrar previamente a cada pasajero que sube a su moto. Ni siquiera un taxista puede hacer eso.

Esta es una problemática difícil de solucionar, nadie dice ni piensa que es como inflar globos. Es un problema transversal de falta empleo, pobreza, desigualdad, ausencia del estado, movilidad, vías, transporte público, inseguridad y otras más. Para solucionarlo se requieren ACCIONES integrales, no se soluciona simplemente con sentarse a dialogar, el diálogo es el primer paso, se requieren acciones contundentes ante cada problemática.

Muchas veces esas mesas de diálogo son una forma de dilatar la solución de los problemas. Por eso los gremios vulnerables de la ciudad sienten que no sirven para nada. Salen de esas reuniones con actas de compromisos que no se cumple, que se dilatan o que simplemente son inútiles, porque no son soluciones reales.

Cartagena tiene una sociedad enferma, carente de empatía y con un gobierno que estigmatiza a los vulnerables, el mismo alcalde señaló a los barrios pobres como barrios tenebrosos. Barrios tenebrosos a dónde él mismo fue a buscar votos, pero cuando estaba en campaña no eran barrios tenebrosos era su pueblo, el que iba a defender… Los mototaxistas no son los malos, no son los parias sociales, son personas intentando trabajar para poder comer dos veces al día, es así de simple.

Alcalde, no más Facebook Live, diciendo “Yo soy humano y me equivoco” ¡Por favor! Esas excusas son de un adolescente insensato. El tiempo que pierde en redes sociales haciendo payasadas inviértaselo a la ciudad, encontrando de manera sensata, seria y real las soluciones que se deben empezar a implementar ¿Se supone que tiene un equipo de asesores profesionales? Bueno, oblíguelos a que usen el cerebro. Parece que estuviera rodeado de un ejército de mediocres, que para lo único que sirven es para figurar en redes sociales con fóticos hablando con ciudadanos o abrazándolos…

¡Soluciones! Eso es lo que necesita la ciudad ¡Encuéntrelas! Fue para eso que lo eligieron.

A %d blogueros les gusta esto: