Los hipopótamos que Pablo Escobar trajo a Colombia, 40 años después son «invasores» por controlar

Cuando el temible narcotraficante trajo ilegalmente los ejemplares de la especie para su zoológico en la Hacienda Nápoles el país no imaginó las consecuencias que esto tendría para la biodiversidad en las regiones aledañas al río Magdalena.

Por: Gustavo A. Delvasto D. – Anadolu

Cuando el temible narcotraficante Pablo Escobar trajo ilegalmente a Colombia tres hipopótamos hembra y un macho para su zoológico en la Hacienda Nápoles, en el municipio de Puerto Triunfo, en el departamento de Antioquia, el país no imaginó las consecuencias que esa extravagante acción tendría más de 40 años después en la biodiversidad de las regiones aledañas al río Magdalena, en el centro del país.

A finales de marzo del 2022 el Ministerio de Medio Ambiente colombiano incluyó a estos mamíferos en la lista de especies invasoras, tras las recomendaciones del Comité Técnico Nacional de Especies Introducidas o Trasplantadas Invasoras, y después de un prolongado debate sobre lo que debería hacerse entre Gobierno, ambientalistas, ecologistas y animalistas.

El grupo de animales, introducido a la fuerza junto con otros animales exóticos que el narcotraficante pretendía exhibir, se ha estado reproduciendo sin ningún control científico, lo que los vuelve una especie peligrosa para los humanos y el ecosistema, de acuerdo con la decisión del Ministerio.

Según David Echeverri López, biólogo de la organización Cornare, “Doradal, en la ciudad de Puerto Triunfo, es el lugar donde se encuentra la mayor población (de hipopótamos) fuera del continente africano”.

Echeverri López también dijo, en entrevista con la Agencia Anadolu, que esta población “es parte de un problema ambiental ya que tienen un comportamiento claramente invasivo. Se han ido reproduciendo porque en el lugar encuentran un clima adecuado, alimento durante todo el año y no enfrentan ningún otro animal que pueda competir con ellos por espacio, por nutrientes, por alimento”.

Hay al menos 150 hipopótamos viviendo en la región del Magdalena Medio, en el departamento de Antioquia, y en Puerto Boyacá, en el departamento de Boyacá.

Según el experto, los hipopótamos son considerados «ingenieros biológicos», lo que significa que debido a su gran tamaño y necesidades de alimentación son capaces de cambiar los ecosistemas donde se encuentran, lo cual perjudica directamente no solo a la fauna y flora acuática; también al estilo de vida de las poblaciones humanas de su entorno.

Con base en la decisión de las entidades que hacen parte del Sistema Nacional Ambiental, el Ministerio de Ambiente y las Corporaciones Autónomas Regionales, entre otras, se están fijando medidas de prevención, control y manejo de esta especie.

Según el ministro de Medio Ambiente colombiano, Carlos Correa, la declaración de especie invasora fue consultada con «exministros, ambientalistas, universidades, toda la academia alrededor de esto».Una de las soluciones que se ha encontrado para controlar el desarrollo de la especie es la esterilización, que se practica de forma quirúrgica y química, siendo la química la más aceptada por ser más económica y rápida de realizar. Sin embargo, el Ministerio al hacer la declaratoria no descartó otras medidas, como la «reubicación en zoológicos para que tengan hábitat controlados. Hay entidades por fuera del país, otros zoológicos, que también están interesados en recibir algunos”.

El biólogo explica que en un lago aledaño a la zona de movilización de los animales “es donde hemos hecho todas las acciones de manejo”. «Cuando vamos a realizar un proceso de esterilización química o quirúrgica, es aquí donde limpiamos y capturamos a los animales. Nos permite tener control sobre ellos y respetamos todas las normas de bienestar animal”, dice.

Al esterilizar hipopótamos los científicos colombianos mantienen cierto control sobre la población. “Ya hemos emprendido algunas acciones como esterilización, inmunocastración y reubicación de hipopótamos en lugares que cuenten con garantías de manejo para su cuidado y bienestar”, agrega Echeverri.

Hasta el momento, se han esterilizado 49 de estos animales en edad reproductiva, y se espera ver cambios en la población en los próximos cuatro años. En nueve de ellos se realizó el procedimiento de castración tradicional y con 40 se practicó la inmunocastración con  vacunas donadas por Estados Unidos.

La veterinaria Gina Paola Serna, del Cornare, afirma que “los hipopótamos alcanzan la madurez sexual entre los 6 y los 8 años. A esa edad ya son aptos para la reproducción. La GonaCon (esterilización química) se puede aplicar desde juveniles hasta adultos; si se aplica en hembras no provoca abortos, no estamos generando ningún tipo de afectación, no se generan efectos adversos”.

*Escrito por Gustavo A. Delvasto D. con información de Ernesto Che Delgado

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