Lesiones de hombro, las más frecuentes en luchadores olímpicos

Si las fuerzas no se controlan de forma adecuada, el músculo supraespinoso –localizado a lo largo de la superficie superior del hombro– se encontrará en desventaja mecánica cuando el brazo levante un peso determinado.

BOGOTÁ D. C. — Agencia de Noticias UN-

Luego de trabajar con 29 integrantes juveniles (12-18 años) de la Liga de Lucha Olímpica de Bogotá, Juan Felipe Correa Mesa, magíster del Departamento del Movimiento Corporal Humano de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), determinó que estos deportistas son vulnerables a las lesiones de hombro, ya que usualmente en la competencia toman y levantan a contrincantes de igual o mayor peso que el de ellos.

En ese contexto, una de las lesiones más comunes en la lucha grecorromana es la tendinitis de hombro, cuya recuperación puede tardar cerca de tres semanas. Cabe recordar que esta región del cuerpo no tiene mucha irrigación sanguínea, lo cual complica la rehabilitación.

Del mismo modo, otro riesgo que suelen presentar es la “lesión del SLAP (Superior Labrum from Anterior to Posterior)”, que ocurre cuando se resiente el rodete glenoideo, una estructura que le da estabilidad al hombro. Esta lesión se puede recuperar en 30 a 45 días.

Otra afección que puede perjudicar a los deportistas es la lumbalgia, un dolor que se produce en la zona baja de la espalda y cuya recuperación puede requerir hasta tres meses.

El investigador explica que los luchadores no se salvan de las lesiones de rodilla, pues tienden a apoyarla en el suelo y a ejecutar flexiones constantes haciendo mucha fuerza, lo cual, si no se maneja bien, puede afectar al tendón patelar, o tendón rotuliano, que se encarga de unir el músculo del cuádriceps (parte delantera del muslo) con la tibia.

Cabe señalar que los luchadores también se agachan mucho con las piernas abiertas para que el centro de gravedad adquiera más fuerza y derribarlos sea más difícil.

Además, aunque en menor medida, estos deportistas sufren lesiones de codos y tobillos a causa de los golpes recibidos en competencia.

Prevenir las lesiones

Hasta ahora en Colombia no se han publicado estudios que aborden esta temática; por eso el investigador comenta que “este trabajo facilitará la elaboración de programas de entrenamiento paralelos con el fin de prevenir estos riesgos”.

En ese sentido, la rutina se debería enfocar en potenciar la masa muscular dándole preponderancia a este aspecto sobre la flexibilidad, pues en ocasiones este componente implica mayor esfuerzo y estiramiento de los músculos en menor tiempo.

“Dicho de otra manera, tener más flexibilidad no disminuye el riesgo de lesiones. La masa muscular, por el contrario, sí lo logra”, concluye el académico.

Los resultados de esta investigación se publicaron en el artículo científico “Prevalencia de lesiones en luchadores olímpicos pertenecientes a la Liga de Lucha Olímpica de Bogotá, D. C.”, disponible en la Revista de la Facultad de Medicina de la U.N.

Además del magíster Correa, en esta investigación participaron Diego Fabricio Rodríguez Camacho y Diana Alexandra Camargo Rojas, de la maestría del Departamento del Movimiento Corporal Humano, y Juan Carlos Correa Morales, profesor de la Escuela de Estadística de la U.N. Sede Medellín.

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