Laguna de los Tunjos, en riesgo por turismo sin reglas

La pérdida o erosión del suelo, la disminución de la cobertura vegetal, la perturbación del hábitat y el desplazamiento, o ahuyentar la fauna, son algunos de los impactos ambientales causados por la actividad turística no regulada en la Laguna de los Tunjos, del páramo de Sumapaz.

BOGOTÁ D. C., 24 de marzo de 2021 — Agencia de Noticias UN-

En los últimos años ha crecido en un 900 % el número de turistas y visitantes a esta laguna, que se encuentra el ecosistema de páramo considerado como el más grande del mundo.

Al llegar a la localidad rural de Usme, al suroriente de Bogotá, se encuentran empresas turísticas que prestan el servicio de transporte o acompañamiento a la laguna, guías por sendero y servicios de alimentación y salud.

Sin embargo, la mayoría de estas organizaciones son privadas y ajenas a la comunidad local, y no tienen un manejo adecuado del turismo en actividades como caminatas, las cuales no se desarrollan con la información previa recomendada ni con una correcta disposición de residuos.

Aunque en Colombia se adelantan evaluaciones del impacto ambiental como instrumento en procesos de licenciamiento para algunas actividades, el turismo no figura dentro de ellas por normatividad, por lo que no se tienen en cuenta los impactos ambientales que genera.

Así lo asegura Paola Andrea Ruiz González, magíster en Medio Ambiente y Desarrollo del Instituto de Estudios Ambientales (IDEA) de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien tomando como caso de estudio la Laguna de los Tunjos, en el Parque Nacional Natural Sumapaz, evalúa el impacto ambiental de la actividad turística en la zona.

Mientras en 2015 se registraron 2.133 visitas por año a la laguna, en 2019, antes de la pandemia, ingresaron 21.482 visitantes. Según la investigadora, esto se relaciona con la cercanía y fácil acceso al ecosistema desde Bogotá, lo que lo convierte en una alternativa viable de turismo para los residentes de la capital y de municipios aledaños.

“El problema es que, a pesar del aumento de visitas y la facilidad de acceso al ecosistema, este parque aún no cuenta con vocación ni infraestructura turística. No hay delimitación de los espacios exclusivos para la actividad y la gestión que realiza el personal del parque no es suficiente para controlar la cantidad de visitantes, lo que ocasiona afectaciones al medioambiente y a las comunidades locales”, detalla.

Impactos ambientales significativos

En recorridos de campo por la laguna, la investigadora identificó varios de los principales impactos ambientales registrados en la literatura, algunos con afectación directa y otros como consecuencia. Uno de ellos es la pérdida de suelo y la erosión, generada por las pisadas de los visitantes por los senderos, sin infraestructura ni una adecuada disposición de residuos.

Ante esto, la magíster propone zonificar las áreas de turismo, que planteen a dónde van a ir los senderos, además de adecuar una infraestructura liviana para evitar afectación directa del suelo.

Como segundo impacto figura la disminución de cobertura vegetal, que se evidencia especialmente en actividades como caminatas y extracción de  frailejones (Espeletia).

También se presenta una perturbación del hábitat y el desplazamiento de la fauna de la zona, especialmente, de aquellas con mayor amenaza. Ante esto, la investigadora recomienda realizar una restauración ecológica de forma regular en las zonas con mayor impacto.

Rechazo de la comunidad

Por su parte, los campesinos manifiestan un desacuerdo total con la actividad turística, dada la destrucción que han visto y la contaminación generada por los visitantes que transitan sin regulación.

Esto ha significado un rechazo social e incremento de conflictos entre los turistas, el parque y las organizaciones campesinas. Para mitigar esta problemática se debe dar una mayor participación a la comunidad local dentro de la cadena de valor turístico.

Por último, y de manera transversal a todos los procesos, se debe fortalecer el componente de educación ambiental tanto para empresas prestadoras del servicio como para cada turista, antes, durante y después de cada recorrido.

Sin embargo, no todos los impactos hallados fueron negativos, pues se encontró un incremento de las oportunidades culturales y recreativas tanto para los ciudadanos como para los habitantes de los municipios aledaños.

“Esta evaluación se propone como un instrumento de gestión que contribuye a la planificación turística, tanto para la vocación del parque como para la planificación local desde las comunidades, para que potencialicen las oportunidades de promover la conservación y sus valores culturales”, concluye la magíster.

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