La noche oscura de la fe

Asistí a un taller de oración y vida, en el que dijeron esta frase “La noche oscura de la fe”. Me quedó sonando por varias semanas, en mi cabeza y sobre todo en el corazón.

Creo que todos hemos vivido una noche oscura de la fe. Yo he vivido a lo largo de mi vida, noches oscuras de mi fe. Son esos momentos en los que pierdes la esperanza, en los que no ves un futuro, aquellos en los que sientes que ese momento difícil que estas viviendo no tiene una solución positiva.

Cuando crees que el futuro es estático, que no va a existir un cambio en tu vida que te saque del barro en el que te sientes hundido. Es cuando sientes que ya no puedes más.

Pero no es malo tener noches oscuras de la fe. Como humanos que somos tenemos muchos momentos en los que caemos desesperanzados. En los que las palabras de aliento de los que nos aman no son suficientes.

Creemos que para siempre va a ser de noche en nuestras vidas, cada vez más oscuro, más de noche, se nos olvida que siempre sale el sol, como dice Shakira en una canción.

En una ocasión estuve sumida por completo en una noche oscura de mi fe y recordé a María, madre de Jesucristo. Ella en su momento más difícil como ser humano y madre, viendo a su hijo ser torturado, herido y asesinado tuvo el valor de confiar en Dios y en su voluntad. A pesar del dolor, angustia y miedo.

Ese día entendí que, aunque estés en la oscuridad puedes escoger mirar la luz de las estrellas y la luna, perder el miedo y con valor, tener la confianza que va a amanecer. Que no estamos solos, aunque no veamos a nadie a nuestro alrededor, esa energía mágica, ese ser al que llamamos Dios, está junto a nosotros siempre, pero en ocasiones nos negamos a escucharlo, el miedo que sentimos nos hace sordos.

Y muchas veces, el sol no está fuera de nosotros, para salir de esa noche oscura de la fe, tenemos que dejar brillar ese sol incandescente que está en nuestro interior.

Sales de la oscuridad cuando conviertes tu vida en acción, cuando dejas de estar estático, como una estatua congelada por el miedo y la desesperanza, decides correr hasta llegar a un lugar donde el sol salga más rápido.

No se nos puede olvidar que orar también es acción. Tratar de hablar con el ser creador es acción, intentar escuchar su voz, no sólo en el silencio, sino en las palabras del otro que te habla para darte fuerza. Él siempre nos habla, tenemos que silenciar el ruido de nuestros miedos para escucharlo.

Tener fe no es fácil, no es como fritar un huevo. Es un proceso, una búsqueda interior, descubrir tu propia luz y hacerla brillar, creer en lo invisible y en aquello que algunos llaman “imposible”.

Y cuando me llega la desesperanza siempre recuerdo las palabras de mi mamá “Si él puede, si ella puede, tú puedes, lo único que te detiene es tu propio miedo”.

No te sientas mal o culpable por perder la esperanza y caer en una noche oscura de la fe. Con voluntad y amor convierte ese momento difícil en el impulso que te empuje hacia el sol o en el combustible que encienda esa llama de vida incandescente que todos tenemos en nuestro interior.

No es fácil, pero si él puede, si ella puede, si yo puedo, tú puedes.

3 comentarios en “La noche oscura de la fe

  • el 23/11/2019 a las 7:01 pm
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    huy! te amo, cada cosa que escribes queda tatuada en mi alma, soy mal poeta, por eso te escribo frases copiadas de los que saben del tema. ya entiendo como en el pasado se enamoraban a punta de cartas. yo me enamore de ti simplemente leyendote. pero no respondes los mensajes ni de twitter ni de instagram, como diablos se levanta uno a un mujeron como tu, con un alma tan especial y una mente tan prodigiosa sino no das ni la hora. te seguire escribiendo hasta que me des señales de vida y te seguire leyendo siempre, por el resto de mi vida.

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    • el 24/11/2019 a las 3:09 pm
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      Muchas gracias por leerme. Aprecio que te agraden mis escritos. Lo que pasa es que yo no contesto mensajes de desconocidos y usted es un extraño. Muchas gracias por valorar tan positivamente lo que escribo.

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      • el 24/11/2019 a las 5:02 pm
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        Dianita, no te has puesto a pensar que todos los amores de la vida de las personas, antes de ser el amor de la vida fueron unos extraños. y a proposito de tu post de las medias, yo uso zapatos con medias, un punto a favor, no crees?

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