La muerte de una tusa

Tan dulce que es al amor, pero tan amargo que es el olvido, y ese viajecito que toca transitar post ruptura llamado comúnmente tusa lo hace aún más doloroso, lo relaciono con la extracción de una muela pocha, sabes que se dañó, que te tiene sufriendo, y cuando al fin optas por desincrustarla, el trauma después de la cirugía puede durar días luego que pase el efecto anestesia. Pero el padecimiento es necesario para renacer de las cenizas como cuán mitológico fénix, eso sí hay que tener cierta precaución de no caer en terrenos baldíos en la búsqueda de alojar nueva esperanza, eso de que un clavo saca otro clavo ¡jum!  puede terminar por derrumbar la pared resultado del cataclismo emocional.

Ignota Andrómeda

Nadie tiene que cargar con promesas rotas ajenas, aunque algunos son como goleros que buscan víctimas en la carroña sentimental, se aprovechan de la vulnerabilidad de un corazón fragmentado para divertirse a sus anchas a través de palabras que en ese estado  el damnificado quiere escuchar, estos suelen ser los que denomino héroes de papel que usan la labia para engatusar  pero demuestran su fragilidad con hechos. Después de un tiempo también se van.

Pero no nos pongamos melancólicos, al bagazo poco caso y realmente eso es lo que queda de un buen coco, si ya se hizo el arroz, o dulce o lo que sea, si te lo comiste sólo queda botar las conchas, los residuos, y más cuando esté te sale malo que ni pa’ eso sirve, toca es tirarlo todo al cesto de basura. Sin remordimientos, sin penas, porque palmeras llenas de estos es lo que abunda, pero  los buenos comensales somos escasos, los que sabemos degustar con ternura, los que los sacamos de la cáscara con cucharita, pero los muy cabeza dura prefieren que los estrellen contra el asfalto, que le desparramen la dignidad en porciones diminutas, así es que se enamoran los muy i…ntelectuales. 😂

Desde mi experiencia puedo decir que si eres una seda, toda fiel y atenta a ellos les entra la  fregantina, todo les molesta, comienza el festín de la estriladera, es un pretexto para el embuste, se vuelven unos artesanos de la mentira, realizan maniobras extremadamente elaboradas para efectuar el engaño, apantallan para esconder que les entro el bichito, el tercer@ en la ecuación de dos que con suerte pronto logrará sacarte, digo suerte porque para estar guindando en mejor caer. Cabe recalcar que la mayoría de las terceras personas se introducen en ellas sabiendo que harían parte de un triángulo, aceptan sin recelo esa postura trípode, sugiero que se sienten incompletas y buscan llenar ese vacío rompiendo a los demás. Cinismo en su máximo esplendor.

Es ahí cuando sucumbimos, quizá el respeto a nuestra persona nos haga decir: “no más”, pero eso no nos libera de espernancar la mazorca, aparece la niña tusa para recordarte cuánto quisiste al cabrón y la falta que te hacen sus esporádicos “buenos tratos”, tú acá tirándote al mar de la pena sin salva vidas y en cuanto a él, pues dándose la gran vida, nadando con otra sirena, por supuesto sin acordarse de ti.

Inevitablemente el desamor trae consigo sus etapas;  llega el desánimo, cero ganas ni pa’ arreglarte un poquito, la llorona deambulando por tu almohada, como si la pobre tuviera culpa de no ser parte de la cama de aquel, algunos acompañan la decepción amorosa con trago, según para celebrar el inicio de un nueva etapa sin ese mal¶@#€©, pero cuando se les sube el alcohol a la cabeza terminan llamando, rogando y embarrándola más. También nos cae la dormilona (en mi caso en particular).  Creo que esta sintomatología se debe a que nos esperanzamos que en el mundo onírico el fulano no sea tan HP, ¿HP? esa es una cosa curiosa, usar la palabra Hij©pπ¥a para referirnos a ellos,  como si la pobre madre (en mayoría de casos, porque de que las hay las hay) tuviera parte en la falta de testículos del ser que engendro, más bien deberíamos llamarles a ellas MP= madre de pendejo.

¿Cómo salir de la tusa? Ni idea, hasta donde sé, ésta es un duelo y como todo duelo tiene su proceso y hay que sobrellevarlo, tenemos que vivir la tusa para que después se muera, eso sí intentar no apendejarnos tanto, ni recurrir al auto desprecio, ni andar dando lástima por ahí, siempre con la cabeza en alto y recordando esto: “ Cuando te dejan por una mujer incompleta, que le falta mucho para ser mujer, es que te das cuenta que estabas con un hombre incompleto, que le falta mucho para ser hombre.” O viceversa.

Dicho esto convirtámonos en asesinos de tusas, y que nuestro eslogan sea: Mata a la tusa, no dejes que te mate a ti.

Abrazos y estrellas. 🤗⭐✨🌠

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