Kamala Harris, bajo escrutinio por su pasado como fiscal en California

Los AngelesEstados Unidos | AFP | 

Mientras muchos celebran la elección de Kamala Harris como compañera de fórmula de Joe Biden, la senadora estadounidense ha recibido duras críticas y grandes elogios por su pasado como fiscal en California.

Harris, de madre india y padre jamaicano, fue la primera mujer negra en ejercer el cargo de fiscal general de California y, de ganar el demócrata, sería la primera mujer y la primera persona no blanca en ocupar la vicepresidencia. 

Hasta ahora ninguna mujer negra había integrado una fórmula presidencial de un gran partido en la historia de Estados Unidos.

La senadora de 55 años participó en las primarias de su partido, pero se retiró a finales de 2019. Se presentó como una reformista progresista, lo que algunos pusieron en duda.

«Una y otra vez, cuando los progresistas la instaron a abrazar reformas en la justicia penal cuando era fiscal de distrito y luego como fiscal general del estado, la señora Harris se opuso a ellas o guardó silencio», escribió en un artículo de opinión en The New York Times Lara Bazelon, profesora de Derecho y exdirectora del Proyecto para los Inocentes de Los Ángeles, de la escuela de derecho Loyola.

«Harris convirtió los tecnicismos legales en armas para poder cimentar las injusticias».

 
– Tibieza –

Harris fue fiscal general de California hasta su elección al Senado en 2016 y antes había sido fiscal de San Francisco (2003-2010).

En 2004 se opuso a la reducción de penas mínimas, que dijo que quería reformar cuando hizo campaña en las primarias. Luego, en 2010, simplemente se echó a reír ante una pregunta sobre la legalización del cannabis para uso recreativo, que finalmente se aprobó en 2018.

No era la única que se oponía a estos temas en ese momento, pero la senadora negra, nacida en Oakland, una ciudad con tradición de protestas, no gozaba de una imagen de «fiscal progresista», al contrario de lo que ella misma decía de su historial.

En lo que respecta a brutalidad policial -un tema muy presente en las noticias tras la muerte de George Floyd, un hombre negro cuyo asesinato a manos de un policía blanco desencadenó protestas en todo el país-, Harris también ha sido criticada por no haber intervenido en muchos casos que involucraban a uniformados.

En 2015, por ejemplo, se abstuvo de adoptar una posición sobre un proyecto de ley destinado a hacer investigaciones independientes de casos con «uso de fuerza mortal» por parte de la policía.

Las muertes a manos de policías afectan desproporcionadamente a las comunidades negra y latina, que aún no le perdonan su tibieza en el tema.

En San Francisco, fue objeto además de críticas por su decisión de enjuiciar a padres de niños que faltaran a la escuela con demasiada frecuencia, una medida que afecta a menudo a los hogares de minorías étnicas.

– Cambios –

Pero a esta parte polémica de su historial, se le suma también su lucha por cambios. 

Su programa más exitoso, llamado «Back on Track» (De vuelta al carril), impulsaba que condenados primerizos por delitos no violentos relacionados con drogas recibieran en prisión un diploma de secundaria, con el objetivo de facilitar su transición de regreso a la comunidad y evitar la reincidencia.

También inició un proyecto de capacitación sobre discriminación dentro de las fuerzas del orden en California.

Pero posiblemente su mayor logro a los ojos de activistas de derechos civiles y también de la policía fue «Open Justice» (Justicia abierta), un portal que puso a disposición del público una amplia gama de datos sobre la justicia penal, incluido el número de muertes y lesiones en custodia policial.

«Soy defensora pública, trabajo día y noche luchando en el sistema de justicia de San Francisco, y la verdad es que implementó programas muy progresistas, punto, fin de la historia», dijo Niki Solís, quien se enfrentó a Harris muchas veces en la corte.

Jack Pitney, profesor de Política en el Claremont McKenna College de California, subrayó que, al examinar el paso de Harris por la fiscalía, hay que diferenciar sus funciones con la de una legisladora.

«Tenía que defender las leyes en los tribunales, estuviera o no de acuerdo con ellas», explicó el docente, que además cree que su imagen le servirá en sus aspiraciones con Biden.

«Según los estándares los progresistas de California, casi nadie puede ser lo suficientemente progresista y si la critican por no haberlo sido como fiscal es una ventaja en una campaña de elecciones generales», precisó, añadiendo que en la campaña los conservadores probablemente la tacharán de ser todo lo contrario. 

ban/jz/piz/gma

Cuéntanos lo que piensas

A %d blogueros les gusta esto: