Industria petrolera ha influido en ordenamiento del Bajo Putumayo

La industria del petróleo, que llegó alrededor de los años 60 a esta región, empezó a construir vías para unir las zonas que lo requerían y a crear focos administrativos “organizando” el territorio.

BOGOTÁ D. C., 15 de abril de 2021 — Agencia de Noticias UN-

Así lo muestra una investigación de la antropóloga Mayra Melo Quiroga, magíster en Ordenamiento Urbano – Regional de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Bogotá, en un trabajo que buscaba determinar el papel de la industria del petróleo en el ordenamiento territorial y ambiental del Bajo Putumayo.

Dicha región fronteriza está conformada por cinco municipios: Puerto Asís, Puerto Caicedo, San Miguel, Valle del Guamuez y Orito, y se encuentra en una de las cuencas productoras de hidrocarburos en Colombia, la cual es explotada por compañías tanto privadas como por la estatal.

Por esta razón, la antropóloga Melo señala que es muy importante conocer las dos caras de la moneda de la discusión que se da sobre la explotación petrolera, aunque aclara que esta investigación no pretende negar ni desconocer la existencia de los conflictos socioambientales producto de las prácticas petroleras, sino visibilizar la otra parte: la introducción de la industria en el territorio y cómo lo ha ordenado.

Más allá de lo municipal

Uno de los hallazgos más relevantes es que con la industria petrolera esta zona del Bajo Putumayo se conceptualiza como un sistema de Distrito Industrial Administrativo, una noción que se maneja especialmente en los clústeres económicos y que va más allá de las fronteras municipales para tratar regalías e impuestos, por ejemplo; se habla entonces de regiones.

“En Colombia nos gusta pensar en temas de región como cultura o comida, pero en temas administrativos somos muy cerrados”, señala la investigadora.

Desde que la industria llegó al Bajo Putumayo se empezaron a crear diferentes focos económico-administrativos en el territorio. Puerto Asís cobra importancia por el enlace aéreo entre Orito y el centro del país, y en su momento el nodo de Orito fue el foco de la industria petrolera. A este municipio llegaron varias empresas, y por la conexión con el aeropuerto se empezó a crear una red industrial que englobaría a todo el Bajo Putumayo.

A la luz de los documentos de ordenamiento de primera generación, se encontró gran interés por la manera de usar los recursos provenientes de la industria petrolera para solventar necesidades de las entidades territoriales. Estos textos estaban orientados a buscar la competitividad que puede dar la industria.

También se buscaba que la industria ayudara a minimizar la centralización a través de los recursos, no solo económicos, sino técnicos: aquellos conocimientos y profesionales que se mueven alrededor de la industria, pues, al manejar un importante conocimiento científico y técnico, conoce muy bien el territorio en términos geológicos, hídricos y bióticos, entre otros.

Zonificación ambiental

En este estudio de investigación basado en fuentes secundarias (textos sobre hechos reales o testimonios “de segunda mano”) y dirigido por el profesor Luis Carlos Jiménez Reyes, de la UNAL Sede Bogotá, se utilizó un enfoque territorial de análisis de 14 Estudios de Impacto Ambiental, realizados en el Bajo Putumayo.

Sobre estos documentos se hizo una sistematización en la que la investigadora se centró en estudiar la zonificación del territorio, porque es allí donde la empresa y la autoridad se basan para estudiar los impactos ambientales: la empresa para presentar lo que requiere y la autoridad para decir qué no se puede hacer. Así se configura el ordenamiento ambiental en el Bajo Putumayo.

La antropóloga Melo aclara que “se debe tener en cuenta que los impactos pueden ser negativos o positivos, y hay medidas de manejo para ambos. Se pueden potencializar los positivos y se deben prevenir, mitigar, controlar y compensar los negativos”.

Por último, entre los aspectos más importantes de los estudios de impacto ambiental se destacan: la determinación de áreas de influencia, como un polígono cerrado que establece el alcance de los impactos de la actividad en los tres medios (abiótico, biótico y socioeconómico); la zonificación de manejo, que determina dónde se puede o no hacer este tipo de actividad, y el establecimiento legal de polígonos de actividad basados en estas restricciones.

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