Grandes bodas indias se celebran online y con menos estrés

Por Anne-Sophie Galli, Sunrita Sen y Anthony David (dpa)

En el subcontinente indio las bodas suelen ser enormes, coloridas y con muchos invitados. Pero eso no va bien con los tiempos del coronavirus. Por eso, algunas parejas decidieron celebrar sus uniones por videoconferencia, lo que, de hecho, tiene sus ventajas.

Kirti Agrawal y Avinash Singh Bagri tenían la fecha perfecta para su boda: un día de primavera que hace meses habían fijado unos astrólogos en base a los horóscopos. Eso es habitual en las parejas indias. Los dos jóvenes de 31 años y sus familias ya tenían casi todo organizado para la fiesta con 10.000 invitados.

Pero entonces llegó el coronavirus con sus restricciones.

Desesperadas, las familias oyeron hablar de un «wedding planner» que les podía ayudar, relata el novio. Tuvieron que hacer una fiesta más pequeña, limitada a las 80 familias más importantes. Estas recibieron una invitación con un link a una videoconferencia en Zoom, aplicación que ya conocen muchos por trabajar desde casa.

La boda en sí tuvo lugar en la casa de la hermana del novio, con la pareja, la hermana y su marido. Todos los demás miembros de la familia y los invitados la vieron a través de la pantalla.

Para que la novia estuviera maquillada adecuadamente, el wedding planner contrató a una experta que dirigió a la hermana paso a paso por videollamada. También a la distancia un sacerdote llevó a cabo la ceremonia. Y hubo música de tambores y una cantante.

Muchos de los invitados se pusieron a bailar en sus casas. Los recién casados echaron de menos a sus familiares cercanos, pero también pudieron apreciar un aspecto positivo.

«En una boda normal, hubiéramos estado corriendo estresados por todos lados para ocuparnos de los invitados y resolver cuestiones de último momento», relata la novia. «Ahora simplemente pudimos disfrutar».

De hecho, en las bodas indias habitualmente participan muchos decoradores, cocineros, animadores y otros, que deben ser coordinados por alguien. Hay millones de empleados en la gigantesca industria de las bodas del segundo país más poblado del mundo, con 1.300 millones de habitantes.

Ahora muchos en ese sector que hace tiempo era considerado resistente a las recesiones se quedaron sin trabajo. Muchas bodas se postergan o se cancelan, a pesar de las fechas calculadas con tanta antelación para que traigan suerte.

«Nadie quiere comprometerse ya con fechas», dice la organizadora de eventos Tanaz Wadia de Bombay. Aunque el confinamiento obligatorio en la India se relaja rápidamente a pesar del aumento en la cifra de infectados, ella cree que recién en el invierno (boreal) del año que viene regresarán las grandes bodas.

La situación es diferente al sur de la India, en Sri Lanka. Allí también son habituales las bodas multitudinarias y desde hace poco allí están permitidas las fiestas con hasta 100 invitados. La única condición es que los invitados mantengan al menos un metro de distancia entre ellos.

Así se casaron hace poco Chathurika Jayasundara y Nalinda Jayasundara. La pareja budista no quería perder la fecha que les iba a traer suerte.

«Pero la verdad que con todas las restricciones nos sentimos un poco incómodos durante la ceremonia», dice el novio. «Y lo de la distancia nos lo olvidamos una y otra vez y a veces simplemente no se podía, por ejemplo, al intercambiar anillos o cortar la torta».

Además, la pareja tuvo que retirar la invitación a algunos invitados. Y todos los que fueron, debían llevar mascarilla. En vez de con un abrazo, los invitados fueron saludados con una tradicional reverencia con las manos unidas.

La pareja india que se casó por Zoom, sin embargo, sí recomienda su particular fiesta a amigos y conocidos. «El coronavirus no debería privarnos de vivir nuestra vida», dice la novia. Además, ese tipo de bodas son más baratas para los novios, sus familias y los invitados, dado que no deben realizar grandes viajes.

Su marido añade: «En realidad, pensamos que una boda así sería totalmente aburrida y la gente sólo se quedaría a mirar un rato, pero todos se quedaron hasta el final».

ARCHIVO – De izq. a der.: el novio Nalinda Jayasundara, la novia Chathurika Jayasundara y los testigos Dinidu Dissanayake y Nishani Bandara se saludan con una reverencia. También en Sri Lanka son usuales las bodas multitudinarias y ahora se volvieron a permitir con hasta cien invitados. Pero deben mantener una distancia entre sí de al menos un metro. Foto: Ranjan Gajanayaka/dpa 
ARCHIVO – La imagen fotografiada de una pantalla muestra una parte de los parientes que «asistieron» a la boda de Kirti Agrawal y Avinash Singh Bagri, en la India. Las bodas en el país son multitudinarias y coloridas, características difíciles de mantener en tiempos de pandemia. Algunas parejas optan entonces por una celebración por videoconferencia. Foto: Pushpakumara/dpa

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