En guerra con Cupido

Ignota Andrómeda

Siempre me he preguntado: ¿Por qué cupido lleva alas? ¿A qué se debe esta referencia?

Noches insomnes divagando en dicho cuestionamiento… ¡Bah! tampoco tanto, pero sí que el tema me ha llevado a indagar y suponer posibles teorías.

La hipótesis por la que más me voy es ésta; antes del origen de todo, de la vida como la conocemos, según las sagradas escrituras (cabe recalcar que no es mi intención, en absoluto meterle religión al asunto, es solo conjetura). Cierto ángel hermoso e inteligente pero malicioso también, fue enviado a la tierra, exiliado y no sólito, no, una legión de alados endemoniados le acompañaban, los famosos Nefilim, ángeles caídos que obviamente no querían descender solos en la desdicha y como todo ser que pisa este lujurioso planeta, estos entes empezaron a fornicar, a hacer cositas con humanas y humanos, muy «open mind» ellos, de ahí que el todopoderoso se emberracara nuevamente y los bañara con agüita fría mediante el diluvio universal.

Lo preocupante es que si estas «personitas gigantes” tuvieron relaciones con hembras humanas sin protección (no creo que existieran muchos métodos de planificación en la época) dicha inseminación dio natalicio a híbridos humano- demonios, de los cuales algunos con esa carita de ángel que seguramente se mandaban, lograría pasar el protocolo del arca y salvarse así de la extinción, no obstante llevar a cabo un extraño propósito en el futuro.

Recordando su bárbara naturaleza, su parte maligna, uno de ellos o varios (pueden ser muchos, nadie ha visto a cupido, así que no ma#€n), se convertiría en nuestro queridísimo Eros, disparando a diestra y siniestra, flechazos que no solo enamoran al corazón, sino que lo parten, lo destrozan justamente a la mitad, esa mitad de la que tanto nos hablan, esa dicotomía relatada por Platón a través de su obra El Banquete, la cual señala la androginia como el inicio, un mito que conlleva a la ilusión de las almas separadas por aquel feroz rayo lanzado por un enfurecido Zeus, dividiendo a un ser completo, destinándolo así, a imparablemente buscar su otra parte.

Nuestro querido cupido viniendo del olimpo, debió conocer a la perfección la historia y fue allí cuando el foco se le prendió y la idea de un negocio redondo llamado Amor surgió para jodernos un poquito, NO, un poquito no, un pocotón la vida a nosotros los simples mortales. Y como tanto en la guerra como en el amor todo se vale, me pregunto: ¿Quién será el vencedor?

3 comentarios en «En guerra con Cupido»

  • el 15/12/2018 a las 11:04 am
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    Tu escrito hizo volar mi imaginación como las alas de cupido. Maravilloso nunca lo había visto desde esa perspectiva

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  • el 15/12/2018 a las 11:05 am
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    Es interesante leer cosas así. alejadas de política, sino que lo ponen a uno a volar en otros mundos y escenarios. felicitaciones espero seguir leyéndote.

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  • el 15/12/2018 a las 11:07 am
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    Muy bonita la escritora y muy divertido lo que escribe. Espero con ansias volver a leerte. Saludos desde Argentina

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