El pleque-pleque

Se ha escrito mucho sobre ‘Macta llega’, a favor y en contra, lo que más critican es su alto contenido machista y la utilización de palabras groseras. Pero a mí, lo que más me preocupa de ‘Macta llega’ es su contenido violento.

Con la música hay dos particularidades, somos el reflejo de la música que escuchamos y a su vez, la música es el reflejo de la sociedad que la consume. La música es la expresión artística que más refleja el diario acontecer de un pueblo o grupo etario; en las letras de las canciones quedan plasmadas las formas de ver el mundo de una generación y de una comunidad, el sentir y el pensamiento. La música no se debe tomar a la ligera, porque es la representación sonora de la sociedad.

‘Macta llega’ tiene un ritmo pegajoso y muy bailable, la gente la asume con jocosidad y le resta importancia a la letra de la canción y eso es un error. ‘Macta llega’ es una champeta que incita a la agresión y lo más grave, normaliza los actos de intolerancia y violencia. Hace ver dentro de su letra que los ‘pleque –pleque’ son divertidos, comunes, cotidianos y por lo tanto, normales y aceptados.

Textualmente dice la canción:

Se fue formando el pleque-pleque, el bololó

Tira piedra, tira peñón

Yo le decía: «Marta dale»

«Dale duro, un bojazo»

«Que con la loba te está rayando»

«Dale duro al malparido»

Y la gente baila y canta la champeta con esa letra ¿Qué es un pleque -pleque? Una riña por intolerancia, una violenta pelea entre un par de personas o entre un grupo, por no saber resolver un conflicto de manera pacífica o por no aceptar las diferencias, eso es un pleque-pleque. La canción invita a ver los ‘pleque – pleque’ como algo divertido. Y la Toxi Costeña, quien interpreta la canción, azuza a Marta para que coja a golpes y le dé duro al novio y a otra mujer. Pero la canción no cuenta lo que ocurre después de un pleque – pleque, hay heridos y muertos, familias destrozadas, vidas terminadas violentamente por no saber resolver una dificultad o diferencia.

Precisamente en un pleque – pleque alguien hizo lo que dice la canción, le dio duro, con una piedra, un bojazo a otra persona y lo mató. El pasado 12 de noviembre en un bololó parecido a los que describe la canción, murió en el barrio San Francisco un joven en medio de una riña, en la que otro joven le dio un golpe con una piedra ¿Habría alguien gritando “dale duro al malparido”?, tal como dice la canción.

En este mes de noviembre, que finaliza hoy, murieron más de 7 personas en pleque-pleques y hubo otra decena de heridos. En lo corrido del 2021, van 88 personas asesinadas en los bololós y pleque-pleque que festejan y normalizan en la canción de ‘Macta llega’.

Ahora en noviembre, cuando la champeta más sonó en las fiestas, casas y calles murieron hasta menores de edad en esas riñas callejeras que describe y normaliza la canción. Apedreados, apuñalados y baleados en pleque-pleques fue el resultado de este noviembre; pelea porque se encontraron a la ex en una esquina tomando trago con la nueva pareja: un muerto y dos heridos; otra riña porque un hombre no quería ver bailar a otro en la pista de baile: un muerto y varios heridos. Hasta menores de edad fallecieron en riñas de noviembre.

Erich Fromm, psicoanalista, psicólogo social y filósofo humanista alemán desarrollo una teoría que se llama “Patología de la normalidad”, la cual explica como una sociedad se enferma cuando comienza a normalizar aquello que no es normal, correcto o apropiado, cuando normaliza acciones, creencias y expresiones sociales que van en contra del bienestar de las personas y de los principios básicos de una sociedad.

Fromm describe y profundiza todas las características que debe tener una sociedad para considerarla enferma, entre ellas destaco dos, que quedan en evidencia con ‘Macta llega’:

Psicopatización colectiva y prelación de los antivalores. Cuando una comunidad pierde los valores ético-morales, atentando contra el bien de la colectividad. Sucede cuando una sociedad ve normal los actos de delincuencia, violencia e intolerancia. Cuando un pueblo normaliza vivir en esta situación. Los comportamientos sociales antiéticos prevalecen como comportamientos normales y son aceptadas las manifestaciones de odio, banalidad, facilismo, difamación, ofensa, intolerancia, entre otros.

Cartagena está tan acostumbrada a los actos de intolerancia que ese sentir se volvió canción, la sociedad ve normal y de manera jocosa una canción en la que se invita a que las personas se hieran entre sí y se ataquen con violencia. Se convierte en un círculo vicioso, lo que narra la canción sucede en los barrios durante un fin de semana, por cuestiones pasionales, porque se miraron feo, el motivante puede ser cualquiera. Y la champeta ‘Macta llega’ ayuda a reforzar esa normalización de la violencia, ya se pueda bailar y cantar esos patrones de conducta intolerante y verlos como algo cotidiano.

‘Macta llega’ la bailan y cantan los niños y los adolescentes, con total naturalidad, interiorizando el mensaje que la canción transmite, que claramente es de intolerancia, una invitación a solucionar un problema sentimental a los golpes, literalmente, a los golpes. Y luego, la gente se escandaliza cuando una persona mata a golpes a la otra por una infidelidad, pero no se escandalizan cuando bailan y cantan una canción que promueve y normaliza este tipo de conducta, esa es la doble moral que nos caracteriza.

La champeta ‘Macta llega’ no se debe tomar a la ligera, ni con un “relájate, es sólo una canción”. Es una champeta violenta, que debería tener el mismo rechazo que tuvo ‘Perra’ de Balvin. ‘Macta llega’ le dice al oyente «Dale duro, un bojazo» a todo aquel con el que tenga una dificultad, desavenencia o diferencia; le dice al oyente, «Dale duro al malparido» ¿Y las consecuencias de ese comportamiento? No las encuentras en la canción, porque no importa, no son relevantes, no es importante lo que pasa con el bojazo que le da Macta al novio, si mata o hiere eso no merece ser cantado ni bailado.

Las dos acciones, que exista una canción como ‘Macta llega’ y que sea bien recibida por la sociedad, es una muestra de nuestra enfermedad social, de lo patológico que se ha convertido la violencia y la intolerancia en todos los sectores sociales, porque ‘Macta llega’ se baila y canta en todos los estratos sociales. Los pleque-pleque y los actos de intolerancia también se dan en Toyotas y edificios con vista a la bahía, sólo que esos pleque –pleque, en muchas ocasiones, pasan desapercibidos y no salen en la sección de Sucesos del periódico local.

Es triste que exista ‘Macta llega’ y aún más triste que la sociedad la acepte con tanto gozo y jocosidad, sin ser capaces de ver más allá de lo que esa canción significa.

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