El Gobierno colombiano denuncia el secuestro de dos militares en la frontera con Venezuela

Dos militares fueron secuestrados por guerrilleros cerca de la frontera entre Colombia y Venezuela, con lo que ya son cuatro los uniformados tomados como rehenes este año, incluido un coronel, denunció hoy el Gobierno de Iván Duque, apenas meses después de que milicianos capturaran a varios soldados venezolanos en la misma región, pero del otro lado de la línea limítrofe.

Los casos más recientes corresponden a un sargento y un soldado que cayeron en poder de la guerrilla Ejército de Liberación Nacional (ELN) cuando salieron de su unidad militar, en el municipio de Tame (noreste), Arauca, en la línea limítrofe.

«La información que tenemos de inteligencia es que fueron secuestrados (…) y por supuesto que se dice así: secuestrados, son secuestrados, los quieren secuestrar y no vamos a permitir que ese delito que cometen en contra de nuestros soldados y que comenten en contra integrantes de nuestro Ejército continúe”, indicó el ministro de Defensa, Diego Molano, en declaraciones difundidas por su oficina.

Molano hizo un llamado al ELN y a las disidencias de las FARC -como se conoce a los grupos que no se sumaron a los acuerdos de paz y siguen combatiendo- para que liberen a estos uniformados que tienen en su poder en esta zona de frontera con Venezuela.

«Hay que darles un mensaje a las disidencias de las FARC y el ELN, que no pueden ni intimidar ni amedrentar a nuestra Fuerza Pública y los tienen que liberar ya; que dejen de mandar videos, que los liberen ya porque nuestra Fuerza Pública va a lograr desmantelar esas organizaciones como es la tarea y el objetivo principal», aseguró el ministro, según recogió Caracol Radio.

Los dos militares salieron el martes de su destacamento para realizar «tareas administrativas», indicó el Ejército en un comunicado, sin precisar si llevaban uniforme y armamento, informó la agencia de noticias AFP.

El fin de semana un oficial también fue secuestrado por disidencias de las FARC -la exguerrilla cuyo grueso de combatientes se desmovilizó hace unos años tras firmar la paz- en una vía del suroeste de Colombia, en el municipio de Sevilla.

Los disidentes que se marginaron del acuerdo también tienen en su poder a un coronel que capturaron en abril en un hotel del municipio de Saravena, en el departamento de Arauca.

El Ejército denunció que habría sido asesinado en cautiverio, aunque los captores difundieron después una prueba de vida del oficial.

Sobre este punto, la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) de Colombia denunció que esos grupos insurgentes secuestraron a un periodista local para obligarlo a grabar esa prueba de supervivencia del coronel, al que identificaron como Pedro Pérez Arciniegas.

“La FLIP expresa su preocupación por la retención extorsiva y constreñimiento al que ha sido sometido el periodista Josué Nieves, director del medio digital N Noticias Saravena», indicó la fundación en un comunicado.

Según detalló, el 5 de septiembre un hombre armado llegó a la casa de Nieves y lo obligó a ir con un grupo, “trasladado de ida y vuelta de manera terrestre y fluvial” para grabar el video de Pérez Arciniegas. “Inclusive, cruzaron la frontera sin que hubiera un control de las autoridades», agregó la FLIP, que confirma que el militar está del lado venezolano.

Explicó además que por miedo a las represalias y bajo la presión de los hombres armados, el periodista publicó el video en el medio que dirige, reportó la agencia Sputnik.

«La FLIP conoce que no es la primera vez que Nieves ha recibido presiones similares por parte del mismo grupo armado para difundir y replicar información que estos entregan, inclusive ya editada», señaló la entidad en su comunicado.

A pesar del desarme de las FARC, Colombia vive un rebrote de violencia en el que disidentes del pacto de paz, grupos de origen paramilitar y el ELN se disputan las rentas del narcotráfico y la minería ilegal.

El ministro Molano insistió en que las fuerzas rebeldes están siguiendo un «juego macabro» en los límites con Venezuela y señaló que en Arauca es donde se «evidencia» una «frontera porosa con un régimen que cohonesta con el narcotráfico y los grupos armados ilegales», en una nueva acusación contra el Gobierno venezolano.

Colombia y Venezuela rompieron relaciones en 2019 y desde entonces suelen intercambiar acusaciones sobre la falta de seguridad en la zona común de 2.200 kilómetros, donde operan varios grupos armados.

El Gobierno de Iván Duque acusa a las autoridades venezolanas de dar refugio y protección a los grupos colombianos alzados en armas, mientras que Caracas se queja de que los grupos guerrilleros operan en su territorio.

En mayo, el Gobierno de Nicolás Maduro denunció el secuestro de ocho militares venezolanos en la frontera a manos de grupos armados. Un mes después fueron rescatados por las Fuerzas Armadas venezolanas.

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