El engaño del Gobierno Nacional a los colombianos sobre las cifras de ayudas

En estas últimas dos semanas el presidente de Colombia y su viceministro de Hacienda en diferentes artículos en medios especializados, han dicho las cifras del estímulo que ha entregado el gobierno a los agentes económicos, en este caso solamente organizaciones y familias.

Porque sus ayudas a los entes gubernamentales (departamentos, municipios y distritos) prácticamente han sido nulas, unos pocos decretos casi insignificantes, como, por ejemplo, que los departamentos pueden utilizar toda la sobretasa de ACPM o que pueden utilizar los recursos de destinación específica para financiar la crisis. Pero como pasa con los demás agentes económico estas ayudas no son suficientes y no sirven para sacar de esta insolvencia a los agentes gubernamentales, que van a tener reducciones de sus ICL (Ingresos Corrientes de Libre destinación), entre los cuales pueden estar ICA, Predial unificado, delineación urbana, para el caso de municipios y distritos; en el caso de departamentos serían los impuestos al vicio: cerveza, licor, cigarrillo, juego de azares. La rebaja en el recaudo de ICL es de más del 60%, casi en una proporción parecida en los recursos del SGP (Sistema General de Participación) y regalías.

David Pinto Cataño. Economista y profesional en Finanzas y Negocios Internacionales. Catedrático universitario.

Según el Gobierno Nacional los estímulos que han otorgado a los agentes económicos son de la magnitud del 11% del PIB, lo cual es una manipulación de las cifras, una práctica que los gobiernos de Colombia vienen realizando fuertemente en los últimos 30 años, igual que en muchos países del mundo; esto ocasiona que las familias y empresas tomen decisiones equivocadas con base en la información asimétrica.

Violando uno de los preceptos de este modelo económico ortodoxo, que la información sea lo más simétrica posible, es decir, que todos los agentes económicos (familia y empresas) cuenten con la misma información y que esta sea veraz y oportuna para la toma de sus decisiones. La ortodoxia, como tal es el neoliberalismo, que está en decadencia en las principales economías de mundo, como Estado Unidos, Europa y Japón.

Y es lo primero que se les enseña a los economistas en los cursos básicos de microeconomía, con el modelo de competencia perfecta, el cual es un modelo de economía ideal en un mundo perfecto que no existe, pero en teoría se debería tratar de implementar lo máximo que se pueda en la realidad económica, por tal motivo el Estado legisla para que esto se dé y supuestamente “evitar” los fallos del mercado, que ocasionan externalidades negativas a los agentes económicos, afectando su bienestar.

Pero, de estos modelos ortodoxos salen deformaciones de conceptos, que benefician a algunos pocos y que están enmarcados en la libertad de mercado, en la poca intervención del Estado y en la mano invisible, que como consecuencia produce esta gran concentración de riqueza y desigualdad que hay en el mundo y en Colombia particularmente con un coeficiente Gini de más 0,5 después de impuestos.

Pero paradójicamente los estados (Colombia es uno de estos) buscan que se pueda aplicar, al máximo, los conceptos de modelo de competencia perfecta en la realidad.

Para esto los países, incluida Colombia, legisla y crea instituciones para hacer esto realidad, pero son ellos mismos (paradojicamente) los que con sus acciones perpetúan el Statu Quo del modelo de  competencia imperfecta en las economías  de mundo y en la nuestra, creando a través de privatizaciones a los monopolios privados antinaturales. Por ejemplo, el caso de las empresas de servicios públicos que son ineficientes con las asignaciones de  recursos, haciendo estas segmentaciones  del mercado que  producen que aumenten los precios y disminuyan los bienes ofrecidos a los agentes económicos.

El gobierno legisla leyes que impiden que otros participantes entren a los mercados, o que los consumidores puedan salir o cancelar los servicios cuando quieran de las empresas que ofrezcan el bien o servicio, ejemplo de estas situaciones son el mercado de la salud y las pensiones representadas por las EPS y las AFP (fondos de pensiones).

Muchas veces los Estados facilitan que estas organizaciones generen esta información asimétrica, que trae como consecuencia que los agentes económicos (familias y empresas) tomen decisiones erradas, que, como dije,  afecta su bienestar.

Un ejemplo de esto se dio en la década de los noventa y hasta hace solo unos años con las AFP, que, con informaciones falsas, tal como que se podían pensionar más jóvenes o con una tasa de reemplazo superior a la de Colpensiones, con esto hicieron que muchos de nuestros familiares mayores se pasaran a estos fondos, disminuyendo sus salarios a un 20% de su IBL (Ingreso Base de Liquidación) afectando su bienestar, es decir, su calidad de vida.

Solo hasta hace unos pocos años han intentado mejorar la información en el mercado pensional, con la doble asesoría a las personas que se quieren a pasar de régimen, corrigiendo parcialmente un fallo de mercado de la Ley 100.

Pero esta asimetría de la información ha traído grandes beneficios a estos fondos de pensiones, como se explicó en párrafos anteriores.

Este mercado pensional, por las regulaciones del Gobierno Colombiano, es un oligopolio en contravía de lo que el Estado debe buscar para el bienestar de la población. Igual pasa con el sector bancario, es otro modelo de competencia imperfecta, también un oligopolio.

Ahora explicaré por qué esta información que entrega el Estado de Colombiano, sobre las ayudas a familias y organizaciones, de supuestamente el 11% del PIB, es decir, de $117,17 billones de pesos, es una manipulación de los datos; que genera una información asimétrica, que profundiza este mercado imperfecto que es Colombia, generado por el propio Gobierno, el cual debe evitar que esto ocurra, esta cifra de 11% de PIB está repartida de la siguiente manera:

Estimulo de Gobierno central a los agentes económicos
Concepto Valor en billones de pesos %PIB
Fuente para la atención de la emergencia-FOME 24,80 2,33%
Capacidad de colocación de créditos-FNG 60,20 5,67%
Reducción recaudo impuesto vigencia 2020 por medidas -2,21% -0,21%
Aporte FONPET a entidades territoriales (ET) 2,74 0,26%
Mayor desahorro permitido por parte de las ET 1,84 0,17%
Líneas de crédito de redescuento Bancóldex y Findeter 2,42 0,23%
Medidas del Banco de la República – liquidez permanente 23 2,17%
Aportes públicos para reducción de cotizaciones pensionales 1,8 0,17
Total 117,17 11,03%

Elaboración propia con datos de Minhacienda

Si analizamos las anteriores cifras de las ayudas notamos lo siguiente:

1)Las garantías que da el Gobierno no son una ayuda real, porque no es dinero que se entrega a las empresas, son garantías que les dan a los bancos, que si no pagan las empresas el gobierno responde, y después el gobierno les cobra a las empresas, es decir, después las ejecuta. Y eso no cuenta como gasto fiscal, a no ser que las empresas no paguen. Estos créditos son muy difíciles que las empresas los tomen, porque no están produciendo ni pueden endeudarse, en la mayoría de los casos.

Todos los países tienen medidas similares, si estos hicieran la manipulación de información que hace el gobierno colombiano, también aumentarían las cifras de estos países en cuanto a las ayudas en relación con el PIB.

2) La reducción de los impuestos tampoco es una ayuda real en dinero y muchas de estas «reducciones» son un diferido de los impuestos, es decir, les toca pagar más tarde, están aplazando el pago.

3) Las líneas de crédito de Bancoldex y Findeter son créditos que los agentes económicos tienen que pagar, no es dinero que el Gobierno da.

4) Hasta ahora me entero de que la política monetaria expansiva de un banco central es una ayuda del ejecutivo de gobierno central a los agentes económicos, es decir, la política de mercado abierto expansiva del Banco de la República ahora es una política fiscal expansiva del Gobierno de Duque, ahora somos innovadores en la teoría macroeconómica.

5) La reducción de los aportes de pensión no es ninguna ayuda, porque estas semanas no se tienen en cuenta para la pensión en el caso de Colpensiones y las AFP tampoco suman al capital del dinero ahorrado, pero si se tiene que pagar la comisión del 1,3% a estas y el seguro de 1,7%, que en total suma el 3%, entonces ¿Dónde está la ayuda real que no la veo en ninguna parte para las familias?

Si sumamos las ayudas reales que son: FOME y aporte FONPET a entidades territoriales (ET), que es respectivamente de $24,80 billones de pesos + $2,74 billones de pesos, esto es igual a $27,54 billones de pesos que equivale al 2,59% del PIB en ayudas, que no corresponden a los 11% del PIB en ayuda que dice el Gobierno que ha dado.

Si analizamos los recursos que están invirtiendo en ayudas de FOME, como son la ayuda a la nómina de 6,5 billones de pesos en promedio, los auxilios a Familias en Acción de $0,8 billones de pesos en promedio, Jóvenes en Acción por $0,2 billones de pesos en promedio y las devoluciones del IVA a familias pobres por $0,05 billones de pesos, estas cifras parecían muy grandes, pero en total no alcanzan ni el 0,75 % del PIB. La mitad de la prima que va a pagar a las empresas para cuatro millones de trabajadores, es del 0,098 % del PIB. Los $160.000 pesos entregados a 3 millones de hogares pobres, en el programa de “Ingreso Solidario” son en promedio el 0,05 % del PIB, las ayudas correspondientes al segundo y tercer paquete son ridículas con la grave recesión a la que nos enfrentamos.

Esta información asimétrica dada por el Gobierno Nacional causa error en la toma de decisiones  de los agentes económicos (familias, empresas y agremiaciones), que piensan que en verdad el Gobierno está  dando ayudas por el 11% del PIB, siendo “supuestamente” una de las más  altas del vecindario, engañando a los colombianos, haciendo pensar que el Gobierno está haciendo todo lo posible para no permitir que se funda el motor de la economía nacional y que prácticamente ya con todo lo que hecho no queda más margen en la política fiscal.

Por lo tanto, no hay casi presión para que el Gobierno realmente lance un paquete de ayudas más alto y que ponga en acción las nuevas prácticas en política fiscal y monetaria que están realizado las grandes potencias mundiales, si nos comparamos con el vecindario y el mundo notamos que nuestras ayudas son ridículas.

Si analizamos la información que dan los entes multilaterales como el OCDE y el FMI de las ayudas ejecutadas por los gobiernos de mundo, en proporción con su PIB encontramos que Colombia ha sido uno de los países con las ayudas más pequeñas, en proporción al PIB, hasta el momento según estos organismos los estímulos son de 2,8 % del PIB.

Y si nos comparamos con los países Latinoamericanos encontramos que Perú ha entregado estímulos del 12% del PIB, teniendo un ingreso por habitante menor que Colombia y también una economía más pequeña, para ayudar a su economía a moldear el impacto va a sacar de sus ahorros, de sus reservas internacionales y de préstamos de su banco central.

Chile, también una economía más pequeña que Colombia, ha dado estímulos fiscales en promedio del 6,64% de su PIB.

Brasil ha dado el 9,5% de su PIB, mientras que Argentina, a pesar de la crisis económica que vive, ha dado estímulos del 5,56% de su PIB.

Alemania ha dado un estímulo fiscal que se acerca al 28% del PIB, una cifra similar que ha dado el Gobierno de Italia con ayudas cercanas del 26,4% del PIB.  Japón ha dado estímulos del 21% de su PIB, el Reino Unido del 18% del PIB. La Unión Europea como bloque completo ha movido el 4,3% de su PIB para sus miembros y Estados Unidos ha dado ayudas de alrededor del 16% de su PIB.

El Gobierno Nacional está permitiendo que se funda la economía colombiana y que esta recesión económica genere una histéresis en el mercado laboral y en las demás variables agregadas que impulsan el crecimiento. En las crisis de los últimos 30 años las perturbaciones pueden tener efectos permanentes negativos en la producción y pueden ser muy persistentes en toda la economía, es decir, si las fuerzas que impulsan el crecimiento a largo plazo se ven afectadas durante una recesión, quedarán una cicatriz permanente en la económica causado por el ciclo de recesión.

Y el crecimiento económico nunca volverá a ser igual, es decir, el PIB no volverá a su tendencia anterior, creando un estancamiento secular que se ha visto en las últimas tres décadas en el mundo, en los diferentes estudios que se han hecho del PIB y en sus modelaciones explicadas en los diferentes estudios y papers, y se manifiestan fuertemente en el empleo (leer aquí).

Los shocks temporales de demanda y en este caso también de oferta pueden producir consecuencias persistentes. La pérdida de empleos puede conducir a la histéresis en el empleo, incluso por las pérdidas de las habilidades de los trabajadores. Aquellos que empiezan a trabajar durante una recesión experimentan salarios más bajos en el tiempo. Si la acumulación de capital humano se destruye, ya sea porque los niños y jóvenes no pueden estudiar por falta de ingresos de las familias, en nuestro caso porque sus padres perdieron el empleo o sus ingresos disminuyeran, o sus familias que hacen parte de la clase vulnerable (clase sándwich) de Colombia pasando a ser pobre, como lo predice el estudio de la Universidad de los Andes, donde se estima que 15% de las familias van a caer en la pobreza.

El aumento de la deuda y la debilidad de la demanda agregada conducen a unas debilidades del sector financiero. También a que aumenten las posibilidades de dificultades financieras y reduzcan la disponibilidad de créditos a las organizaciones para inversión y I + D, afectando el consumo agregado de las familias. Las estimaciones de una demanda agregada débil van a disminuir la inversión de las organizaciones, afectando los ingresos del Estado y sus gastos, generando un PIB inferior al que se tenía antes de la crisis. El ⇧PIB sin crisis= ⇧C+ ⇧I+ ⇧G(exp-imp), ⇩PIB con crisis= ⇩C+ ⇩I+ ⇩G(exp-Imp).  Esto genera una histéresis, es decir, una cicatriz permanente en la economía y es probable que el efecto permanezca en la economía colombiana por un largo plazo.

Desde un punto de vista econométrico, los estudios empíricos realizados a los PIB de las naciones que en los últimos 30 años han tenido shock de demanda han causado recesión, como las del sudeste asiático, México, Europa y Estados Unidos en 2008, en sus series temporales de tiempo para calcular el PIB muestran de manera persistente una raíz unitaria; si bien la evidencia  empírica sobre las raíces unitarias en el PIB  con recesión muestran que tienen efectos permanentes que no decaen, como lo harían si el proceso fuera  estacionario. Un proceso de raíz unitaria se caracteriza por tener una variación que depende de t, y que diverge hacia el infinito, es un proceso estocástico lineal, que tiene una raíz unitaria, si el valor de la raíz de la ecuación característica del proceso es igual a 1, por lo tanto, tal proceso no es estacionario.

Y supongamos que se puede escribir como un proceso autorregresivo de orden f: Yt=a1Yt-1+a2Yt-2+…+afYt-f+Et. Considere un proceso estocástico en tiempo discreto (Yt,t=1,….1,∞).

Entonces (Et,T=0,∞) es una serie no correlacionada, lo que significa un proceso  estocástico con media cero y varianza constante ∞2 por simplicidad, se supone que Y0=0. si M=1 es una raíz de la ecuación característica. Entonces el proceso estocástico tiene una raíz unitaria.

Por lo anterior, las economías de los países que han tenido recesiones económicas en los últimos años, no alcanzan el nivel de crecimiento económico que traían anteriormente. Estas consecuencias se notan ya en el presente de Colombia, en los datos de las variables agregadas en el mes de marzo, que tuvimos un decrecimiento del 4,9% y se espera que para el segundo trimestre este sea entre un 10% y 13%. El Banco de la República en su escenario más fuerte calcula que vamos a decrecer un 7%, igual que Fedesarrollo.

Otros analistas, incluyéndome, estimamos que el escenario puede ser más fuerte, Colombia podrá decrecer alrededor de un 10%, este shock de demanda y oferta se siente en el mercado laboral, donde tuvimos para abril una tasa de desempleo de 19,5%, es decir, 1,5 millones de desempleados, una destrucción del empleo de 5,3 millones de empleos que se ven en la Tasa de Ocupación que paso de 22 millones de ocupados a 16,5 millones de ocupados en promedio.

El Gobierno con esta información asimétrica esta mostrando algo que no es real, es decir, que los esfuerzos para no permitir que se funda el motor de la economía no son suficientes, que debería  el banco central hacer relajación cuantitativa, es decir, hacer una emisión primaria de por lo menos el 13% del PIB  y con esta emisión m1 de oferta monetaria hacerle un préstamo al Gobierno, a través de la compra de bonos emitidos por el Estado colombiano, permitiendo  una coordinación de política monetaria y fiscal expansiva, una apoyada en la otra. Y con estos recursos aplicar una estrategia de dinero helicóptero para no permitir la quiebra de los agentes económicos (organizaciones, familias y entes gubernamentales) para suavizar el shock de demanda y disminuir la histéresis, ya que, con una demanda agregada débil, unas altas tasas de desempleo, la presión inflacionaria es muy baja, para el mes pasado la inflación objetiva fue de 0,35%, se calcula que esté en el rango de entre 2% y 3% al final de año.

La negativa a dar una verdadera ayuda a los colombianos y el encubrimiento de esto, al no dar las cifras reales tiene un costo de oportunidad muy alto, por no tomar acciones rápidas y heterodoxas como los están haciendo la mayoría de países del mundo. No se entiende por qué la miopía del Gobierno y su Ministro Carrasquilla.

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