¿Cómo la economía ambiental puede ayudar a Cartagena a superar la crisis económica de Sar-Cov-2? (Análisis)

Debido al Sar-CoV-2 la economía colombiana está en una fuerte recesión económica. Que de la cual se estima que empiece a recuperarse en promedio dentro de tres años , con una recuperación económica en forma de L, con periodos de apertura que no son sinónimo de reactivación, como se explicó anteriormente en esta columna, por este medio de comunicación. Y con cuarentenas tipo acordeón, como está viviendo actualmente Europa.

Debido a una apertura realizada por el gobierno colombiano hecha de manera irresponsable, que al final va ser extremadamente más costosa para la economía y la sociedad, que haber mantenido los controles y cuarentena más estricta por más tiempo.

David Pinto Cataño. Economista y profesional en Finanzas y Negocios Internacionales. Catedrático universitario.

Además de esto, con un fuerte shock de demanda, que lo sigue demostrando la cifra de inflación de octubre de (-0,06%). lo que comprueba que se están viviendo fenómenos económicos parecidos a los que viven las economías desarrolladas y a un mediano plazo podríamos experimentar una deflación.

El Banco de la República estima que el decrecimiento económico para Colombia está en el rango de -6% al -9% y con un promedio alrededor de -7,5% para el 2020, el FMI en su nuevo pronóstico corregido con tendencia a la baja, estima que Colombia tendrá un decrecimiento de -8,2%.

En mis estimaciones, como lo dije en artículos anteriores, Colombia estará decreciendo en promedio -10%, este shock económico generalizado producido por el Sar-Cov-2 que afecta a Colombia, también causa graves problemas a la economía de Cartagena, con un decrecimiento aproximado de -9% según mis predicciones. El Banco de la República calcula que estará alrededor del -6% el decrecimiento para el departamento de Bolívar, que Cartagena representa 66.6% de su PIB para el año 2019 según el DANE.

Es también un fuerte Shock de demanda y especialmente en el turismo, que no solamente está viviendo este impacto desde la demanda  sino también con un fuerte  shock  de oferta, que no termina porque a raíz de las múltiples cuarentenas tipo acordeón que se van a seguir viviendo en el mundo y en Colombia, esto va a afectar la  operación de todo el encadenamiento productivo del turismo, muchas  empresas del sector van a desaparecer  en este tiempo, a pesar de las insignificantes ayudas del Gobierno Nacional (casi inexistentes a los agentes económico). 

Está afectado el sector que es verdadero dinamizador de la economía de Cartagena, que genera en todo su encadenamiento productivo el 31,4% de la ocupación formal e informal, es decir 138 mil ocupados, según los datos más recientes del DANE 2019. Afectando los ingresos y la calidad de vida de estas familias que trabajan en el sector, el cual para el año 2019 (cifras de DANE) generó ingresos de $5.586 billones de pesos, que representan alrededor del 22% en promedio de PIB de Cartagena para el 2019.

Ante este panorama desolador Cartagena tiene que buscar nuevas alternativas para generar un crecimiento económico que se convierta en desarrollo económico planteando un modelo de desarrollo económico donde exista una ciudad con dos sectores fuertemente desarrollados, que son el sector industrial y el turismo, no como en los últimos 30 años que los gobiernos locales en todas sus políticas públicas han tenido un sesgo de favoritismo hacia el turismo.

Este modelo dual (industria y turismo) implementado en la ciudad desde la óptica ambiental, unido con el turismo e incentivando la industria exportadora intensiva en mano de obra, pero con un fuerte valor agregado porque se tiene el sesgo que porque es intensiva en mano de obra tienen que ser maquiladoras y no tiene que haber I+D+I, con una fuerte inversión este aspecto y en educación. Con política   industrial y turística hacia una economía limpia y circular, que va a ser la tendencia en los próximos 20 años, para esto planteo en este artículo una investigación que realicé hace algunos años, pero para el momento que está viviendo Cartagena está más vigente que nunca.

Donde se analiza el acuerdo de Producción más Limpia hecho en Cartagena desde el punto de vista económico y se hace una propuesta para transformar los desechos de Mamonal en energía, protegiendo la bahía y volviéndola sostenible para el nuevo turismo que surja después de Sar-coV-2, dentro de por lo menos dos años. Evaluando también la propuesta desde el punto de vista económico. Para esto definiré el área de la economía que se encarga de este problema continuación:

La economía es una ciencia que se encarga de buscar un óptimo manejo de los recursos escasos. Teniendo esto en cuenta, la economía estudia el cómo y el por qué las personas toman decisiones sobre el uso de los recursos valiosos, a través de las funciones de utilidad, entendiendo estas como la representación de la conducta y preferencias del consumidor.

La rama de la economía que se encarga de la óptica ambiental es la economía ambiental, esta se preocupa también en el cómo y por qué, anteriormente nombrado, pero de las decisiones humanas que tienen consecuencias ambientales en los recursos naturales, que son escasos y valiosos.

Pero no sólo esto atañe a la economía ambiental, sino también el estudio de las políticas e instituciones económicas, para cambiarlas y enfocarlas a equilibrar su uso y aplicación, disminuyendo o evitando impactos ambientales.

Los bienes ambientales como la bahía de Cartagena son públicos o comunes, se entiende como bienes públicos aquellos que proporcionan beneficios no exclusivos a cualquier persona de un grupo. Estos bienes no pertenecen a ningún individuo o consumidores, organizaciones y firmas, sino a la sociedad en general, a generaciones presentes y futuras, esto es lo que se llama sostenibilidad. Como un bien común les pertenece a todos no puede ser excluyente, es decir, restringir, excluir o limitar su uso.

Cartagena de Indias por su excelente ubicación en la Costa Caribe ha facilitado la creación y el desarrollo del sector industrial y la actividad portuaria y turística como se explicó en párrafos anteriores.

La Bahía de Cartagena (BC) es el cuerpo de agua más importante de la ciudad, debido a su localización geográfica estratégica, se ha convertido en el motor de la industria y puerto de la Heroica.

La Bahía le brinda a Cartagena más de 18 km de terrenos para la actividad industrial, facilitando el servicio portuario marino y el acceso fluvial. Sobre estos 18 km se asienta la industria de la ciudad, dentro de esta zona industrial se hallan ubicadas en promedio más 100 empresas en la Zona Industrial de Mamonal (ZIM), que tiene 2714.2 hectáreas, de estas 2189 hectáreas aproximadamente pertenecen a la industria pesada y las 525.2 hectáreas restantes a la industria liviana y media.

El desarrollo industrial en Cartagena comienza en 1923 cuando la Andian National Oil Company se estableció en la ciudad, en el área de Mamonal, después de construir el oleoducto Barrancabermeja – Cartagena. Durante mucho tiempo la actividad principal de la zona fue la carga y descarga de crudo a buques cisterna.

En 1957 se construyó la refinería de Intercor1, lo cual le dio el verdadero desarrollo industrial a Cartagena. Se generó la formación de nuevas empresas relacionadas con el sector petroquímico y le dieron auge al sector de Mamonal, donde se ubicaron todas. La BC les permitía la carga y descarga de combustibles, las actividades portuarias y la utilización de materia prima, productos y subproductos que la refinería les suministraba.

Fue la Ley 81 de 1960 la que le terminó de dar el empujón industrial a la ciudad, ya que eximió el pago de impuestos de renta y complementarios a todas las industrias que se establecieran en la ciudad por un período de 10 años.

Hacia los años ochenta la Zona Industrial de Mamonal (ZIM) empezó a crecer vertiginosamente, de 10 empresas petroquímicas, pasó a tener en 1985, 39 industrias y 14 empresas comerciales.

La ZIM (Zona Industrial de Mamonal) está especializada en la producción de materias primas industriales para empresas de los sectores químicos, plásticos y petroquímicos. También hay empresas dedicadas a la actividad del mar como, constructoras y reparadoras de buques, camaroneras y pesqueras y de sectores de alimentos, químicos y productos de madera.

La ZIM es de suma importancia a nivel nacional, ya que alberga las industrias de mayor relevancia en el ámbito económico del país. En la ZIM se produce el 4,67% del PIB industrial de colombiano que representa $4,889 billones de pesos de 2019, cifras más recientes de medición del DANE y es el segundo PIB industrial de la Región Caribe.

La Zona Industrial de Mamonal (ZIM), también es causante del deterioro ambiental en las áreas aledañas al sector y sobre los recursos naturales que son empleados por las empresas.

Los residuos de la producción de estas industrias han impactado negativamente en los ecosistemas del área, afectando los manglares, especies animales y vegetales, la atmósfera, el suelo y por supuesto, los cuerpos de agua adyacentes, los arroyos que atraviesan la ZIM y la Bahía de Cartagena que es utilizada como vertedero por las empresas.

Como se mencionó anteriormente, la Bahía es el cuerpo de agua más importante de la ciudad. Y es absolutamente necesario para la producción de la ZIM.

Inicialmente la Bahía de Cartagena era un cuerpo de agua marino, de origen arrecifal, actualmente es un estuario debido a la desembocadura del Canal del Dique. Su composición marina ha desaparecido casi por completo. Hoy en día no se encuentran corales vivos, el agua es turbia y su fondo lodoso, esto debido a la alta contaminación.

A penas se evidencia la existencia de arrecifes y corales, los restos de estos se pueden encontrar esporádicamente a lo largo de la orilla de la Isla de Tierra Bomba y en las islas aledañas.

 La Bahía de Cartagena está circunscrita a las zonas bajas continentales de la región, desde Mamonal hasta El Laguito y por el extremo norte de la Isla de Barú y la Isla de Tierra Bomba.

Este cuerpo de agua se divide en dos bahías:

  • La Bahía interna, ubicada al noroccidente del área, tiene una extensión aproximada de 4.5 Km2.
  • La Bahía externa, está localizada al suroccidente de esta y cuenta con cerca de 82 Km2.

La BC cuenta con una profundidad máxima, aproximada, de 36 m y una profundidad media de 16 m Tiene dos bocas de oxigenación con el Mar Caribe, Bocagrande y Bocachica. Además tiene un canal de acceso navegable de aproximadamente 500 metros y cerca de 13 m de profundidad media.

Alrededor de la Bahía está ubicado el 70% de la población de la ciudad. Cartagena le da diversos usos a este cuerpo de agua, entre los usos que se le dan a la BC, se destaca el portuario, el receptor de residuos industriales y el turístico.

La situación del ecosistema marino siempre ha sido crítica, la demanda bioquímica del oxígeno, por la contaminación, alcanza de 600 a 800 mg/m2/día en meses húmedos y la concentración de oxígeno disuelto es igual o menos a 1 mg/lt, muy inferior a la exigida por el cuerpo de agua, en promedio.

Las tres fuentes principales que producen la contaminación en la Bahía:

  1. Aguas servidas urbanas: desde los años cincuenta, en la Bahía se vierten estos desechos, sin ningún tipo de tratamiento.

 

  1. Contaminación por aportes del Canal del Dique: el Canal del Dique ha sido uno de los principales causantes del cambio del ecosistema, transformando la Bahía en un estuario con grandes aportes de agua dulce y materiales de suspensión. Esto ha alterado notablemente la salinidad, la oxigenación y muchos parámetros físicos, químicos y biológicos de este ecosistema marino.

 

  1. Operaciones de muelles y derrames de buques: Cartagena es uno de los principales puertos del país. En la Bahía se localizan 2 terminales de carga general, el muelle turístico, una terminal especializada en productos químicos y 56 terminales (aproximadamente) de usos portuarios, industriales y comerciales.

Esta actividad portuaria ocasiona en la Bahía, vertimientos oleosos, químicos y de otras sustancias. A través de una contaminación no puntual por derrame accidental de sustancias petroquímicas (tanto en el proceso de carga como en el de descarga), sustancias químicas e inorgánicas. También por una contaminación puntual por vertimientos voluntarios de combustible, desechos orgánicos, aguas sucias y cetinas por los buques fondeados y no fondeados.

Con esto se evidencia, el problema de los bienes comunes explicado en párrafos anteriores que presenta la Bahía. Los diferentes usos que le dan las instituciones, personas y empresas que están acabando con el recurso natural; estos usuarios, no consideran la capacidad limitada de este ecosistema marino, degradándolo.

De acuerdo con lo anterior, se puede establecer que el uso turístico que se le da a la Bahía en un mediano plazo debe ser restringido totalmente , debido a los altos niveles de toxicidad, que ponen en peligro directo la salud de turistas y de la población local, que utiliza la Bahía de Cartagena para actividades recreativas. Cartagena es reconocida nacional e internacionalmente por el turismo de Sol y Playa que sería uno de sus principales usos después de la pandemia, dada las posibilidades de distanciamiento social y deportes unipersonales acuáticos que se realizan, este sería  uno de los principales atractivos después de la pandemia, unido con el turismo cultural que tiene  la ciudad, pero por el mismo Sar-Cov-2  este tipo de experiencia de turismo cultural va  disminuir, porque  se caracteriza por el contacto, por lo tanto, en estos años se va a imponer  el turismo de sol y playa y el ambiental, donde estamos en total desventaja frente a otros destinos  turísticos.

Teniendo en cuenta, que la capacidad de vertimiento de desechos a la Bahía de Cartagena de una empresa en particular no disminuye ni aumenta, por la cantidad de desechos que simultáneamente boten otras empresas. La única manera de regular esto es cobrando por el derecho a usarlo. Estableciendo leyes ambientales de regulación.

Uno de los principales problemas de los bienes públicos es la falta de derechos de propiedad, lo que genera la carencia de un mercado que permita tranzar un bien, como consecuencia no existen los precios. Ocasionando esto fallas del mercado como los problemas de los comunes, que generan en nuestro caso externalidades negativas en el uso turístico que se le da a la Bahía de Cartagena.

El problema de los bienes comunes genera una demanda desmedida en el uso del recurso natural, esto es causado por una descoordinación entre los usuarios, quienes en nuestro caso serían las distintas empresas de la Zona Industrial de Mamonal (ZIM).

Esta demanda excesiva que las empresas de Mamonal hacen sobre la Bahía, como medio receptor de desechos, producen externalidades negativas a terceros, entendiéndose una externalidad como un efecto involuntario producido a terceros por una actividad voluntaria, realizada por una persona, empresa o firma, que puede causar efectos tanto negativos como positivos.

La Bahía de Cartagena tiene diferentes tipos de usos, cada uno de estos ocasiona un grado de contaminación, que, a su vez, produce una serie de efectos ambientales negativos (externalidades) sobre la Bahía misma y sobre diferentes comunidades, que se ven afectados entre sí por las externalidades que producen cada uno.

Brevemente mencionamos los usos que se le dan a la Bahía de Cartagena, para poder abordar a profundidad las externalidades negativas producidas por estos.

Usos de la Bahía de Cartagena: navegación, transporte de pasajeros y turistas, competencias deportivas, portuario, transporte de productos, carga y descarga de químicos y combustibles, operaciones de muelles, pesquero, balneario, actividades recreativas y de esparcimiento, estético, humano y vertedero.

Teniendo esto en cuenta, la ZIM produce en la Bahía de Cartagena contaminantes orgánicos, inorgánicos y no materiales; su contaminación es puntual y mayoritariamente continua. Sus contaminantes son en alto grado persistentes, produciendo elevados niveles de toxicidad. Estos vertimientos industriales junto con los otros tipos de contaminación en la Bahía de Cartagena son los que han llevado a un grave deterioro a este cuerpo de agua.

De acuerdo con todo lo anterior, las externalidades por ser una falla de mercado producen una mala asignación de recursos que representan una ineficiencia económica, en el sentido que las empresas no toman en cuenta los costos que producen a terceros, costos externos, para construir sus funciones de costo. Por esta razón, se presenta un desequilibrio entre el costo marginal del productor y el costo marginal social. Este desequilibrio se basa en que el costo marginal social es mucho más alto, porque tiene en cuenta los costos externos, mientras que el costo marginal del productor no. Se puede afirmar que las empresas de la ZIM sólo tienen en cuenta los costos de factores productivos, dejando por fuera de su función de costos, los costos externos que su contaminación causa a la industria del turismo.

 

Donde p es el precio, IMgl es el ingreso marginal, CMgl es costo marginal.

 Esto causa que las empresas produzcan una cantidad mayor de lo que la gente está dispuesta a comprar. Situación tal que produce ineficiencia económica.

Como se mencionó anteriormente, los recursos ambientales por ser bienes públicos o meritorios no se tranzan en el mercado y no tienen un precio. Esto causa ineficiencia en la asignación de recursos. Para tratar de solucionar este problema se utiliza el concepto de disposición a pagar (DAP), que es lo que se está dispuesto a sacrificar de su dotación inicial o de los recursos iniciales que se poseen para obtener un bien o servicio que nos proporcione por lo menos igual bienestar o utilidad.

En el caso de los recursos naturales, y más específicamente en el de la Bahía de Cartagena, es lo que el sector turístico estaría dispuesto a pagar por recuperar un nivel de calidad anterior en el cuerpo de agua, que permita el óptimo desarrollo de su actividad, preparándose para el periodo de después de la pandemia como un sector turístico competitivo. Sin dejar de lado, que si se continúa contaminando indiscriminadamente se llegará a un punto de no retorno, llamado base natural, que es la reserva que se debe tener como mínimo si se desea recuperar un recurso natural como la Bahía de Cartagena.

Las políticas ambientales tienen como objetivo prevenir y corregir las externalidades negativas que produce la contaminación de la ZIM sobre la Bahía de Cartagena, hecho que va en detrimento de la actividad turística.

 El ámbito de la política económica sería entonces el manejo sostenible del espacio para disposición final de residuos, es decir, la utilización de la Bahía de Cartagena como sumidero de desechos industriales.

Se utilizan dos categorías que son:

  1. Instrumentos de regulación y control. A la cual pertenecen los organismos gubernamentales y entes legislativos creados con el fin de controlar la depredación ambiental.
  2. Instrumentos de incentivos económicos. Utilizados como un aliciente en pro de la reducción de la contaminación. Para desmotivar un comportamiento contaminador.

Estos dos instrumentos se utilizan para cambiar el comportamiento de las firmas e individuos. En este caso su objetivo es cambiar el comportamiento como agente contaminante de la ZIM. Estas leyes van desde el “garrote”, políticas como el cierre temporal o permanente de empresas; hasta la “zanahoria”, subsidios que se puedan dar en forma de disminución de impuestos de acuerdo con el nivel de contaminación.

Los criterios utilizados para sustentar los instrumentos anteriormente citados son:

  1. Control de la cantidad de desechos dispuestos
  2. Control de la calidad de las unidades de contaminantes dispuestas
  3. Control tecnológico
  4. Auditorías ambientales

La ZIM está fundamentalmente constituida por empresas petroquímicas, cuyos desechos son mayoritariamente de índole inorgánica. Existen otros indicadores que también pueden resultar de interés, como los sólidos suspendidos totales, (SST), fenoles e hidrocarburos totales, entre otros.

Para evaluar la pertinencia de aplicación de las políticas ambientales y de las recomendaciones que se hagan en este análisis, se utilizará la metodología de evaluación económico-social de proyectos o costo-beneficio, que trata de evaluar cuál es la mejor opción para invertir los recursos escasos, con que cuenta la economía, para mejorar el bienestar económico y social de la población. Los pasos para seguir para la aplicación de la metodología son los siguientes:

El primer paso exige la valoración de los efectos positivos y negativos del proyecto en cuestión, llevado a cabo por las firmas o individuos a las que esté atañe.

El segundo paso consiste en estimar los aportes que tiene el proyecto sobre el bienestar de los individuos. Dichos aportes pueden ser negativos o positivos. Estos se calculan a través de la variación compensadora más al ser esta de cálculo complejo, utilizamos como herramienta la variación del excedente del consumidor. Siendo este excedente del consumidor, en nuestro caso, la diferencia entre el DAP equivalente a la recuperación de un nivel óptimo de la Bahía de Cartagena para usos en actividades turísticas y el precio que las ZIM pagarían por medio de las políticas ambientales y recomendaciones en este artículo.

El tercer paso es definir una tasa de descuento, que permita valorar los efectos de la política en diferentes momentos del tiempo.

El cuarto y último paso, tiene como objetivo el totalizar los excedentes del consumidor. Para ello se debe utilizar el supuesto de equidistribución en el que se asume que los pesos son iguales para todos los beneficiarios.

En resumen, la metodología trata de estimar las variaciones compensadoras (VC) reemplazadas por el excedente del consumidor. Luego, realizar una sumatoria de las variaciones compensadoras de los ganadores y perdedores. Si la diferencia entre las variaciones compensadoras totales de los ganadores y los perdedores es positiva, el proyecto es viable según el criterio de Kaldor- Hicks. El criterio Kaldor-Hicks establece que, si el beneficio neto generado por el proyecto es una cantidad suficiente para ofrecer compensación a los perdedores sin dejar de producir utilidades, el proyecto o política es viable, ya que produce bienestar social.

El afectado dentro de este proceso económico es la industria del turismo, debido a las externalidades negativas producidas por la ZIM sobre la Bahía de Cartagena. Este es el cuerpo de agua más importante dentro de la zona turística de la ciudad de Cartagena, porque alrededor de la Bahía se desarrollan las actividades turísticas más destacadas. Como las atracciones históricas, placeres gastronómicos, entretenimiento nocturno y muelle de transporte turístico. Por tanto, resulta muy importante comprender el significado del turismo y el impacto que este ocasiona sobre la ciudad.

El turismo es una actividad realizada de manera individual o colectiva, cuando las personas se trasladan de su sitio de residencia habitual hacia otros lugares donde generan fenómenos sociales y relaciones con el entorno del lugar. Para 1991, se establecen dos Acuerdos del Concejo Distrital de Cartagena, en los que se pone en evidencia los graves daños ambiéntales que presentan los ecosistemas acuáticos en la ciudad.

El primer Acuerdo No 50 fue firmado el 20 de septiembre de 1991 y dice:

“Que los análisis y los diferentes estudios realizados hasta la fecha por el Ministerio de Salud Pública, el Himat, el Inderena y otras entidades, advierten altísimos niveles de sustancias químicas y bacteriológicas tales como el bacilo de coli, mercurio y otros elementos tóxicos (detectados en las aguas) que son lesivos para la salud humana, el medio ambiente y el equilibrio ecológico”.

En ese año, para el Concejo Distrital y para la Alcaldía distrital el grado de contaminación de la BC era el causante de un devastador deterioro del medio ambiente y éste deterioro crece proporcionalmente con el desarrollo turístico e industrial de la ciudad; por lo tanto, “estos daños acumulados al ecosistema donde está ubicado el Distrito Turístico de Cartagena, se ha convertido en un problema vivencial para la ciudadanía”.

Para prevenir y detener la contaminación se dictaron disposiciones como la resolución No 9350 del Ministerio de Salud, en la que se establecen normas para el control de contaminantes y dispone las sanciones aplicables a los infractores. Debido a esto el Concejo Distrital de la ciudad, declara a Cartagena en emergencia ambiental y crea estatutos regulatorios. También le da facultades extraordinarias al alcalde de la ciudad para contratar expertos que presenten un diagnóstico de la situación de contaminación de los cuerpos de agua de la ciudad.

En 1997 se creó la Política para el Manejo Integral del Agua, su objetivo y manejar la oferta nacional del agua sosteniblemente, para atender los requerimientos sociales y económicos del desarrollo en términos de cantidad, calidad y distribución espacial y temporal. Uno de los vectores más importantes de esta política es Producción más Limpia.

También en 1997 se creó el Decreto 901, que trata sobre la reglamentación de las Tasas Retributivas, que se establecieron por la utilización directa o indirecta del agua como receptor de vertimientos; dichas tasas sirven como fórmula para reducir el impacto ambiental proveniente de la actividad industrial y el sector de servicios.

En noviembre del mismo año, en el Acuerdo Distrital No 58, el Gobierno Distrital presenta el proyecto de “Programa de saneamiento de los cuerpos de agua”. En 1994 se firmó en la ciudad el Plan de Acción Ambiental para Cartagena de Indias.

En junio de 1995 se firmó el convenio de concertación para una Producción más Limpia entre el Gobierno Nacional, el Ministerio del Medio Ambiente y el sector empresarial. En septiembre del mismo año, se firmó en Cartagena el Convenio de Concertación para una Producción más Limpia entre el Ministerio del Medio Ambiente, CARDIQUE, DAMARENA, Superintendencia General de Puertos, DIMAR, CIOH y el sector industrial de Mamonal, representado por la Fundación Mamona objeto de evaluación de este artículo.

Está Política plantea que es más efectivo y económico prevenir la contaminación que tratarla cuando ya es un proceso avanzado.

El Convenio de Concertación para una Producción más Limpia (CCPPL) firmado en Cartagena comprometió al gremio industrial, representado por la Fundación Mamonal, a implementar un programa en un plazo de 5 años (que luego se amplió) para que se lograra cumplir la normatividad ambiental expedida por el Estado y reducir las descargas de desechos a límites más cercanos a los permisibles.

El objetivo de este convenio es lograr la ejecución de acciones concretas que conduzcan a la reducción de contaminantes, mediante la implementación de métodos de producción más limpios, ambientalmente sanos y seguros, para disminuir el nivel de contaminación de los procesos industriales, reduciendo los impactos ambientales, optimizando los recursos naturales localizados en el área de influencia de la ZIM.

Los principales compromisos de las industrias en el convenio fueron los siguientes:

Año 1: Reducción del 10%

Año 2: Reducción del 50%

Año 3: Reducción del 70%

Año 4: Reducción del 100%

Para hacer la evaluación costo – beneficio de este convenio se utilizó el “Análisis General del Impacto Económico y Social” (AGIES), el cual sirve como guía para analizar los impactos económicos generados por la política estudiada, en el caso de este análisis el Convenio Concertación para una Producción Limpia (CCPL) y por la propuesta del investigador, el plan de descontaminación.

Con la utilización del AGIES se hace una comparación de los costos con los beneficios para llegar a una caracterización de los impactos ambientales y económicos producidos en todos los agentes, tanto los del CCPL como los de la propuesta del investigador.

La regulación ambiental que se va a analizar es el Convenio de Concertación para una Producción Limpia (CCPL), adelantado por entes del sector público y privado en Cartagena de Indias. Es consideración del autor la escogencia de este convenio, luego de una extensiva y minuciosa revisión bibliográfica del marco legal alrededor de la contaminación hídrica en Colombia. Otra de las razones de peso para el enfoque de este estudio en el CCPL, es la disponibilidad de datos estadísticos e información en general acerca de los costos y situación ambiental, que hacen posible la implementación de una.

La principal razón para la determinación del CCPL como la regulación ambiental a analizar es, de hecho, la cobertura de este convenio, ya que abarca a las principales industrias de la Zona Industrial Mamonal (ZIM), y más convenientemente aún se centra en las industrias de la ZIM que representan los comportamientos contaminantes más severos.

Sin embargo, para efectos de este ejercicio teórico la delimitación espacial se reducirá a la contaminación de la ZIM que produce externalidades negativas ambientales (ENA) en la Industria del Turismo a través de la Bahía de Cartagena (BC).

Se espera que el comportamiento de la ZIM sea la inversión en métodos de operación y producción más eficientes que reduzcan los impactos ambientales de las actividades económicas desarrolladas por las industrias.

De la misma manera la ZIM debe responder con gastos en proyecto de responsabilidad integral con miras hacia la retribución social de los impactos ambientales negativos generados.

Estos serían los impactos negativos producidos por el CCPL y se constituye en una internalización de los costos externos generados por las ENA de sus procesos productivo. Sin embargo, las inversiones generadas por la ZIM para el cumplimiento del CCPL también generan impactos positivos para ellas: mayor eficiencia en la producción, uso racional de recursos, posibilidad de incentivos económicos por parte de gobierno y aperturas de nuevos mercados debido a la posibilidad de la certificación ambiental y de calidad.

Los beneficios presentes en la industria del turismo se deben a la descontaminación que conlleva la ejecución del CCPL sobre la BC. Estos beneficios se dan gracias a la internalización de los costos externos realizados por la ZIM para la disminución de la polución. Este impacto se ve reflejado en una mayor calidad del agua que el turista puede percibir. Así se permite a lo largo del tiempo que la ciudad de Cartagena se posicione en el mercado de turismo Sol y Playa con respecto a sus competidores de la Cuenca del Caribe.

También son impactos positivos indirectos de la implementación del CCPL sobre la población antes mencionada que se encuentra dentro de la zona de influencia directa e indirecta de la ZIM. Este agente se beneficia de los proyectos de responsabilidad integral, disminución de la morbilidad, mejoras en la calidad de vida producto de las inversiones en el saneamiento ambiental, así como en proyectos de carácter social compensatorio.

Para analizar los costos de la ZIM en este ejercicio teórico se utilizarán los costos financieros de la implementación del Convenio de Concertación para una Producción Limpia (CCPL), convirtiéndolos en precios cuenta, mediante la multiplicación de dichos precios por su correspondiente Razón Precio Cuenta (RPC) para efectuar la valoración económica y social de las inversiones y gastos. Se establecerá de esta manera un flujo de caja para los costos sociales de la ejecución del CCPL (Castro y Mokate, 2003).

Con el objeto de valorar los beneficios producidos por la realización del plan de descontaminación propuesto por el CCPL se utilizará el método de valoración contingente (MVC) para hallar la disposición a pagar. A través de una función de utilidad indirecta, a su vez, obtendremos el excedente del consumidor. Este excedente se constituye en la medida de bienestar de la industria turística. Estas cifras son comparables a los costos y serán la herramienta para la realización de la valoración.

Poseemos una muestra de 19 empresas vinculadas al CCPL de las 49 que hacían parte del convenio. Las empresas se encuentran clasificadas por sector. Esta muestra está definida mediante un diseño de muestreo no probabilístico por conveniencia. El tamaño muestral se define según la accesibilidad de la información acerca de los costos de implementación en que la ZIM incurriría para solventar las externalidades negativas ambientales (ENA) producidas sobre la BC.

La BC es el ecosistema acuático en el que se centra esta investigación. Por definición geológica este cuerpo de agua es una bahía, que desde el periodo cuaternario superior fue de origen arrecifal como se dijo en párrafos anteriores. La BC sufrió los mayores cambios significativos a mediados del siglo XVII, cuando se dio la apertura del Canal del Dique, que comenzó a descargar agua dulce, sedimentos y materiales terrígenos a la Bahía. Esto transformó su ambiente originalmente marino y con arrecifes de coral, convirtiéndolo en un estuario.

Con el tiempo, el desarrollo urbano, turístico e industrial de la ciudad, generó mayor contaminación, provocando la destrucción de hábitats y biotas de la BC, además del agotamiento de los recursos naturales que la Bahía ofrecía a las personas.

Actualmente la BC presenta serios problemas de anoxia en sus aguas superficiales, a 10 m de profundidad una disminución y hasta desaparición drástica de la fauna, peligrosas acumulaciones de mercurio en los sedimentos y de cadmio en organismos, altos niveles de contaminación fecal, elevadas concentraciones de hidrocarburos y acumulación de basuras sólidas.

Además de la grave concentración de contaminantes industriales (metales pesados, hidrocarburos, sustancias minerales y químicos, entre otros), la Bahía presenta una alta contaminación microbiológica como consecuencia de las descargas del alcantarillado sanitario. La circulación de las corrientes y la interacción de los coliformes con otros compuestos, provocan la permanencia de los patógenos en el agua, presentando niveles no permisibles de utilización de la BC para contacto primario, sobre todo en sectores turísticos como Castillogrande.

En cuanto a la contaminación hídrica por vertimientos industriales, es importante destacar las consecuencias de la contaminación producida por empresas con Álcalis, que para la década de los 70 y 80 vertió altas concentraciones de metales traza y pesados, principalmente mercurio.

Estos costos constituyen los precios de mercado de la implementación de la regulación. Los precios de mercado han de ser convertidos a precio cuenta.

Los Precios Cuenta representan el verdadero valor de los bienes para la sociedad, que asignan los consumidores ante un cambio en la demanda y los productores ante un cambio en la oferta. Los Precios Cuentan valoran los resultados que tiene el proyecto sobre el bienestar nacional.

La relación entre el Precio Cuenta y el Precio de Mercado recibe el nombre de Razón Precio Cuenta (RPC). El RPC se utiliza para la conversión de precios de mercado a precios sombra o precios de eficiencia. El RPC es una herramienta que remueve las distorsiones del mercado como externalidades, intervenciones gubernamentales, etc.

En el caso de la evaluación de los impactos del CCPL se multiplican los RPC por los Precios de Mercado, utilizamos las RPC calculadas por Hernández et al, (2019), llevándolos así a precios de eficiencia. Los RPC poseen la ventaja de que no son afectados por cambios inflacionales y se realiza el supuesto de que no se han observado variaciones muy grandes en los precios relativos de los insumos relacionados con los RPC utilizados.

A partir del flujo de caja financiero de los proyectos e iniciativas desarrolladas en el marco del CCPL se obtuvo el flujo de caja a precios económicos, es decir de eficiencia. El flujo de caja obtenido desde 1995 hasta 2005, tiempo en el que convenio permaneció vigente, de los agentes involucrados es el siguiente:

La implementación del CCPL además de producir costos por la adquisición de tecnologías más eficientes y menos contaminantes, también ocasionan beneficios, ya que gracias a estas se reduce el consumo de materias primas, energía y también se puede reutilizar los residuos industriales dentro de sus mismos procesos o venderlos.

Desde una perspectiva antropocéntrica existen dos componentes que constituyen el valor económico total de un bien, estos son el valor de uso y el valor de no uso. El valor de uso es el otorgado por una sociedad o un individuo a un bien de acuerdo a la utilidad que puede obtener de este. Por otra parte, el valor de no uso es asignado por la sociedad o el individuo por la posibilidad de utilidad de un bien a pesar de no ser utilizado de manera directa.

Dentro de la categoría de valores de no uso podemos considerar el valor de opción, representado por la utilidad de tener la posibilidad de uso del bien a pesar de no ejercer esta actividad en el presente; el valor de existencia, que hace referencia al valor intrínseco otorgado a la existencia del bien; y por último el valor de legado, a veces visto dentro del valor de opción asigna un precio a la opción que tienen las generaciones futuras de utilizar un bien.

En esta investigación estamos interesados en el valor de uso de las actividades recreacionales. El valor de no uso representa todavía un tema controvertido, ya que resulta especialmente difícil su consecución y genera incertidumbres sobre los beneficios obtenidos. Pero el método de valoración contingente permite tener en cuenta el valor de no uso.

En el caso de bienes transados en un mercado, los precios de estos reflejarían el valor de uso del mismo. Para bienes ambientales o públicos no existe un precio ya que se carece de mercados en los que se trance el bien. Este hecho dificulta la valoración de este tipo de bienes. Debido a la dificultad de valoración de los beneficios causados por el mejoramiento de la calidad ambiental sobre la recreación, de esta manera sobre las actividades turísticas en nuestro caso, se han generado varios métodos para la obtención del valor de uso. Estos métodos pueden ser indirectos o directos. Dentro de los métodos indirectos se encuentran el método de los precios hedónicos y el método de costo de viaje.

Dentro de los métodos directos se destaca el método de valoración contingente. En esta metodología el objetivo es la generación de un mercado hipotético mediante una entrevista personal. En el método de valoración contingente el entrevistador juega un papel de oferente y el entrevistado juega el papel de demandante, creando así el mercado hipotético. En donde el entrevistador entonces determina ¿Cuánto la persona está dispuesta a pagar? Es decir, la cantidad que la persona se encuentra dispuesta a sacrificar de su presupuesto para satisfacer su necesidad.

Dicha determinación se realiza a través de un cuestionario en donde se indican determinadas cifras a pagar por la mejora en la calidad ambiental. Es así como “los beneficios que las personas obtienen de algo son iguales a la cantidad que están dispuestas a pagar por él”. Con la utilización de este método se evalúa el beneficio que, para el turismo, representa la mejora en la calidad del agua. Los beneficios se evidencian en la manera de un aumento en la recreación debido a que se dispone de una parte de la BC menos contaminada sobre la que el turista ejercerá un uso primario, es este tipo de usos por lo que las personas están dispuestas a pagar por el mejoramiento de los atributos ambientales.

Para valorar los beneficios de una mejora de la calidad de la BC sobre el turismo en Cartagena se utilizó como herramienta para la determinación del excedente del consumidor el método de valoración contingente.

Para el método de valoración contingente, las preguntas se dividieron en tres grupos. Al primero se le planteó una contribución de $10.000 pesos, al segundo grupo de $50.000 pesos y al tercero de $100.000 pesos. Asimismo, a cada uno de estos grupos se les pidió que además de la contribución inicial dieran una extra para mejorar aún más la calidad ambiental de la BC, explicándoles lo costoso que puede llegar a ser recuperar un cuerpo de agua contaminado.

Al grupo uno se le planteó una contribución extra de $2000 pesos, al grupo dos de $10.000 pesos y al grupo tres de $20.000 pesos.

La entrevista se realizó con un formato de pregunta de elección dicotómica simplemente acotadas, single bounded en inglés, en el cual se pregunta al individuo i por una cantidad ai que este tiene la opción de aceptar, indicando que su disposición a pagar DAP≥ai, o rechazar dicho valor siendo entonces DAP<ai. Otros formatos de entrevista comúnmente utilizados son el formato “bibbing”, en el cual se realizaban varias ofertas a diferentes niveles de precios; y el formato de preguntas de elección dicotómica doblemente acotado, en el cual dependiendo de la respuesta obtenida para el nivel de precio ai se ofrece un nivel superior ai+1 o inferior ai-1 de ser la respuesta afirmativa o negativa respectivamente.

Para los niveles de precio a se escogieron de manera arbitraria un vector de niveles de precio de tres componentes como se muestra en la tabla siguiente. De tal manera que la muestra es dividida en tres submuestras. Para determinar el tamaño de las submuestras se utiliza una estratificación a proporcional o no proporcional en la cual las submuestras poseen el mismo tamaño sin importar la distribución de los datos.

El vector fue escogido de manera arbitraria a la falta de un criterio de mercado para la determinación de costos factibles para la población objetivo. Las submuestras tienen un tamaño de 100 individuos. De esta manera se distribuyeron aleatoriamente los tres niveles de pagos entre las tres submuestras como se evidencia en la tabla a continuación.

Logrando procesos industriales menos contaminantes se puede trazar como meta la sostenibilidad ambiental como objetivo fundamental dentro de los sectores productivos de la economía.

El medio de pago escogido en la entrevista de valoración el contingente fue un único pago en el aeropuerto o en la terminal de transportes.

En el formato escogido, preguntas dicotómicas simplemente acotadas, como se mencionó se pregunta al individuo i sobre su disposición a pagar una determinada cantidad a por una mejora en las condiciones ambientales del sitio. La probabilidad de obtener una respuesta no o una respuesta si viene dada por:

Pr(yi =0/ xi , β)=F( -xjβ)   (1) 

Pr(yi=1/xi, β)1-F(-xj β)(2)

Donde yi es la variable binaria que representa la respuesta del individuo i, xi es un matriz de diseño con características que determinan la probabilidad de respuesta del individuo i, β es el vector de parámetros a estimar, F es una función de distribución estadística que determina el tipo de modelo binario, F toma un argumento de tipo real y arroja un valor entre 0 y 1, es decir 0<F(*)<1. Podemos observar que (2) sigue de (1) ya que el modelo es dicotómico por lo tanto solo hay dos opciones que son mutuamente excluyentes. De tal manera que:

Pr(yi=1/xi, β)+Pr(yi=0/xi, β)=1

En cuanto a la función F se han propuesto varias especificaciones para su distribución. En el modelo propuesto en este ejercicio teórico se utilizó un modelo probit donde F es una función de distribución acumulativa (fda) de la forma normal estándar.

El modelo probit esta especificado a través de un modelo de variable latente, yi*, oculta en la especificación de yi.  Dicha variable cumple los supuestos de los mínimos cuadrados ordinarios. yi* es una variable no observada

Yi*=x iβi+ ui  (3)

La variable dependiente en (3) se relaciona con la variable dependiente observada yi como sigue:

 (4)

pr(Yi=1/Xi,β)=Pr(Yi*˃0)=Pr(Xiβ+µi˃0)=f(-Xiβ) (5)

En (5) Fu es la fda de µ la disturbancia aleatoria o término de error. En el modelo probit se asume que este término de error tiene una distribución normal estándar que facilita la especificación del modelo. La estimación de este modelo es realizada por medio de máxima verosimilitud debido a la naturaleza no lineal del modelo. Para obtener la función de máxima verosimilitud es necesario derivar la función de densidad de yi dado xi.

(6)

En mi estimación utilizamos la función de log-verosimilitud para la estimación de los parámetros. Esta función se obtiene sacando logaritmo a (6). Para una muestra de tamaño n

(7)

Donde Φ es la fda de la distribución normal estándar.

La disposición a pagar puede ser estimada por una función indirecta de utilidad la cual es: u(q, t, e) en donde q es la calidad de la bahía, t es las características socioeconómicas de individuo y e es el termino de error. Si hay una mejora en la calidad de la Bahía y esto hace que aumente la utilidad a pesar del costo a el individuo responderá de manera afirmativa. La probabilidad de que el individuo responda es la siguiente:

(8)

En la función de utilidad indirecta separamos el error de la parte determinística así:

Reemplazando (9) en (8)

Ahora si tomamos la parte determinística de la utilidad como una función lineal de los parámetros

Y si tomamos las diferencias de los parámetros como:

Yk=Yk1-Yko para K=0,1 Entonces para nuestro modelo:

Donde= E1-E0

Como ya se mencionó, los impactos de la mejora en la calidad ambiental en la BC generados por el CCPL serán estimados por medio de un modelo probit a través del software EViews. Las variables utilizadas en el modelo se pueden observar en la tabla a continuación:

La hipótesis planteada es:

El modelo econométrico resultante de la escogencia de una especificación probit es:

El modelo planteado en (13) resulta similar al modelo que derivamos en (11) donde la variable t es reemplazada por las variables DAP y Sol y Playa y el término ε es sustituido por µ.

El signo esperado para la variable DAP es negativo porque se espera que a medida que aumente el nivel de precio será mayor la probabilidad de que este nivel exceda la disposición a pagar del individuo y por lo tanto disminuya la probabilidad de que este dé una respuesta afirmativa. El signo esperado de la variable Sol y Playa debe ser positivo, ya que se espera que si la persona disfruta de las actividades relacionadas con la mar la probabilidad de que este individuo de una respuesta afirmativa será mayor.

 

Variable

Coeficiente

Error Estándar

Estadístico z

P-value

Constante

6.2865817

0.97119

6.473051

0.0000

Log(DAP)

-0.6313847

0.08658

-7.292356

0.0000

Sol y Playa

0.5458591

0.27232

2.004440

0.0450

Estimación de la regresión – Elaborado por el autor,

Todos los signos son los esperados. Y todos los coeficientes estimados son significativos con un nivel de confianza de 95% interpretando los p-value. La disposición a pagar para un modelo log-probit es:  Mediana (WTP) =exp(sigma0+sigma1)/ β

La disposición a pagar mediana del modelo probit fue de $50.079,14/persona/año. Se asume que esta disposición a pagar por la mejora en el ambiente permanece constante por todo el periodo del estudio. Para hallar el beneficio se utilizarán los datos del total de turistas nacionales y extranjeros que llegan a Cartagena anualmente. El número de turistas se multiplica por la mediana de la disposición a pagar y el resultado representa el beneficio.

El análisis costo-beneficio fue realizado a través del criterio Kaldor-Hicks, que, en resumen, establece que si la sumatoria de los beneficios de los ganadores, en este caso los turistas, es mayor que la sumatoria de los costos de implementación del CCPL, por parte de las empresas de Mamonal, el proyecto se consideraría económicamente viable.

∑ Beneficio del turismo<∑ Costo de ZIM

A raíz de esto, se plantea una mejora potencial de la utilidad para toda la sociedad, como se esbozó en este artículo; es decir, si los ganadores, en este caso el turismo, pueden compensar potencialmente a los perdedores (empresas), y estos, a su vez, pueden alcanzar, como mínimo, su estado inicial de utilidad por esta compensación existiría una ganancia potencial para la sociedad (CASTRO – MOKATE, 2005). Sin embargo, hay que tener en cuenta que la implementación de esta tecnología más eficiente, por lo tanto, más limpia, les trae beneficios económicos a las empresas de la ZIM pertenecientes al CCPL.

Por lo tanto, no sería como se expresó en los primeros párrafos de este artículo, que los perdedores serían las empresas. Pues al internalizar los costos externos esto les trae beneficios económicos como: ahorro en el consumo de materias primas, electricidad, utilización de subproductos de su proceso productivos, entre otros beneficios. Razón por la cual, se replanteó la visión de perdedores y ganadores que tenía esta investigación a su comienzo. Por tal fin, se incluyeron algunos beneficios de la puesta en marcha del CCPL para la ZIM, advirtiendo que por las limitaciones de información y por lo difícil de la obtención, sólo se mencionaron algunos valores de los beneficios.

Analizando el valor presente neto (VPN) del beneficio del turismo y los costos de la implementación del CCPL, vemos que da un valor de: -133.953.848.894,51. millones de pesos.

Para traer este valor a VPN se utilizó una tasa de descuento social de 12%, como se evidencia este valor es negativo y por tanto el CCPL no sería económicamente viable para la sociedad; debido a que desde la perspectiva de esta investigación en este articulo sólo interesarían los beneficios del turismo, pero esto estaría subestimando los verdaderos beneficios para la sociedad como un conjunto, que tiene el derecho a un ambiente sano, consagrado en la Constitución Nacional.

Sería un buen ejercicio académico, poder considerar todos los beneficios que el CCPL le brindaría a la ZIM y a la sociedad en general. debido a los objetivos planteados, sólo competen los beneficios del sector turístico.

Propuesta de autor

La propuesta por el autor para convertir la Zona Industrial de Mamonal en un sector industrial de economía circular a través adquirir un sistema de Digestión Anaerobia de Desechos Orgánicos (DADO) e incurrir en las adecuaciones locativas necesarias para su implementación. También permitir la supervisión, por parte de las entidades públicas, del cumplimiento de las metas ambientales trazadas en el marco de la propuesta.

Se considera un límite temporal de 10 años, siendo este un periodo de tiempo necesario y suficiente para la apropiada implementación y para lograr la disminución deseada del impacto ambiental. La regulación afecta a las empresas localizadas en la ZIM que arrojan desechos a la BC en la forma de DBO o SST.

También son agentes directamente afectados por la implementación de esta propuesta las empresas ubicadas en la ZIM, cuyos procesos productivos generen contaminantes que impacten negativamente en la BC. A su vez, el sector público sería otro de los agentes directamente involucrados, debido al rol de reguladores inherente a ellos haciendo un acuerdo por la ciudad otorgado por el Estado y por contar con el recurso humano y equipos técnicos necesarios para las mediciones de indicadores ambientales requeridos para la supervisión del cumplimiento de las metas.

Como otros agentes indirectos se encuentran todas las personas sean locales o turistas que hacen uso de la BC. Las actividades realizadas por esta población serían:

  • Turismo de contacto primario
  • Turismo de contacto secundario
  • Navegación en general

La respuesta esperada del sector público sería el compromiso de llevar un seguimiento de la situación ambiental de la BC, relacionada con los indicadores DBO y SST. Para vigilar el cumplimiento de los objetivos de la propuesta; asimismo, brindar ayuda técnica y suministro de recurso humano especializado cuando las empresas lo necesiten para solucionar problemas referentes al sistema DADO.

Por lo tanto, se espera como respuesta de este sector un aumento en la utilización con fines recreativos de la BC, también un incremento en la reputación de Cartagena como destino sol y playa frente a otras ciudades con características similares, que se consideren competencia a nivel nacional e internacional y está lista para el escenario pos pandemia y  así no permitir que el sector del turismo no se disminuya a una mínima expresión con todos los efectos negativos para la economía de la ciudad como dinamizador de esta.

Ahora bien, para las empresas de la ZIM el primer impacto económico sería negativo porque tendrían que internalizar los costos externos a través de la inversión en el Sistema DADO y su implementación. Al mismo tiempo esto representaría un impacto económico positivo debido a la liberación de recursos, ya que el sistema genera energía y calor utilizable en distintos procesos de la empresa. Estas iniciativas facilitan, además, la obtención de certificación ambiental y de calidad con una consecuente apertura de nuevos mercados.

Dentro del sector turístico representa un beneficio la mejora en la calidad del agua, la cual permite un aumento en los usos recreativos de esta y actividades individuales. Este hecho provocaría una mayor demanda de la ciudad por parte de los turistas para utilizar la BC en diferentes actividades vacacionales, que en la actualidad no se realizan porque no son posibles debido a la contaminación del recurso hídrico, por ejemplo, la práctica de snorkel y buceo que son actividades que no necesitan contacto.

Otro impacto económico positivo sería la disminución de la morbilidad causada por patógenos y sustancias orgánicas, que causan enfermedades del tracto intestinal, dermatológicas, entre otras. Por otra parte, un aumento en la demanda del turismo generaría un impacto económico positivo adicional porque crearía empleos directos e indirectos a la población local.

La metodología que se utilizará para hallar los costos será calcular los costos financieros de la implementación del Sistema DADO y convertirlos a precio sombra, multiplicándolos por la RPC. Eliminando las fallas del mercado que tengan los precios normales, para así valorar los impactos económicos.

Es necesario hacer un flujo de caja para comparar los costos con los beneficios, para hacer una valoración económica. Los beneficios se van a hallar a través del método de valoración contingente, que consiste en trazar un mercado ficticio para poder hallar los beneficios económicos de una mejora de la calidad de agua para la recreación y turismo. Todo esto se hizo a través de encuestas para poder estimar la disposición a pagar y encontrar los beneficios; para luego compararlo con los costos y saber si es económicamente viable Producción Limpia (CCPL), convirtiéndolos en Precios Cuenta, mediante la multiplicación de dichos precios por su correspondiente Razón Precio Cuenta (RPC) para efectuar la valoración económica y social de las inversiones y gastos. Se establecerá de esta manera un flujo de caja para los costos sociales de la ejecución del CCPL.

En cuanto a los beneficios generados por la inversión de la ZIM en el mejoramiento de sus procesos productivos se valorarán de la misma manera que los costos. Sin embargo, se tendrán en cuenta las restricciones impuestas por la poca disponibilidad de la información a este respecto.

Otro de los motivos por los cuales se seleccionó el método de valoración contingente es por su flexibilidad, que permite poder hallar los excedentes del consumidor hacia el futuro y expresarlos en valor monetario, gracias a que se puede suponer un mercado hipotético donde las personas pueden decir su disposición a pagar con una mejora en la calidad futura de la Bahía, esto se hace a través de una entrevista. Por esto se escogió dicho método.

Con la implementación del Sistema DADO se produciría una mejora en la calidad del agua de la BC, lo que podría aumentar la demanda turística y el uso recreativo de la Bahía, debido a que este recurso marino es uno de los atractivos turísticos de la ciudad y distintivo de esta ante el mundo. Y si aumenta la demanda turística, se elevaría el número de visitantes vacacionales que vendrían a Cartagena

El instrumento escogido para la realización de la propuesta fue un cronograma de descontaminación. Para el cumplimiento de las metas planteadas dentro del plan reseñado se requiere implementar tecnologías de descontaminación. La opción especifica brindada para esto es un Sistema de Digestión Anaerobia de Desechos Orgánicos (DADO).

El proceso de un sistema DADO inicia con la recolección de los residuos orgánicos y sólidos que se utilizarán para la alimentación del digestor. Los residuos deben mezclarse hasta formar una pasta homogénea con el fin de facilitar la digestión. Luego las bacterias metanogénicas comienzan el proceso de digestión que debe darse en condiciones controladas de temperatura y pH y en una atmósfera anaeróbica, es decir en ausencia de oxígeno. El proceso de digestión tarda 24 días. Este tiempo de permanencia puede ser reducido mediante el precalentamiento de los residuos que ingresan a la cámara del digestor hasta un mínimo de 15 días.

El biogás producido resulta en, aproximadamente, 868 m3 de una mezcla de 70% metano y 30% de dióxido de carbono para una carga completa del digestor, que representa algo menos de 39 m3 de desechos orgánicos; equivalentes a un estimado de casi 87 toneladas tanto de contaminantes orgánicos como sólidos. Este subproducto del reactor de digestión es transportado por medio de un compresor que determina el flujo de gas y la presión de salida de este.

 El biogás es suministrado a una microturbina en donde se realizará un proceso de expansión en el que la energía cinética, del movimiento, del gas es transferida a un eje, en la forma de rotación, acoplado a un generador eléctrico. En un régimen de carga completa y condiciones estándar, a saber 15ºC de temperatura ambiente a nivel del mar, la microturbina genera 30kW consumiendo 0.31 kg/s (kilogramos por segundo) de biogás.

Un segundo subproducto del proceso de expansión en la turbina es el calor. Los gases del equipo son expulsados a una temperatura de 275ºC que pueden ser aprovechados para precalentar la carga que ingresará al digestor, en procesos de vapor de la empresa, en equipos de refrigeración industrial o en cualquier proceso productivo de la empresa.

Las metas de reducción se determinaron con base en la entrada paulatina de las empresas, suponiendo que todas no podían implementar el sistema DADO el mismo año, debido a restricciones presupuestales, limitaciones logísticas y políticas internas de la empresa.

La implementación del Sistema DADO, busca reducir en 10 años la carga aportada de DBO y SST

  • El primer año una reducción de las descargas en un 22%
  • El tercer año una reducción de las descargas en un 34%
  • El quinto año una reducción del 66%
  • El séptimo año una reducción del 89%
  • El décimo año una reducción del 100%

Para evaluación de beneficio de la propuesta se realiza el Modelo semilogarítmico

Pr(SER2)=PR(α0-βlog(DAP2)+α1solyplaya2+u2˃0)(15)

 

 

 

Variable

 

 

Coeficiente

 

 

Error Estándar

 

 

Estadístico z

 

 

P-value

Constante

1.540998

0.096794

2.486310

0.0171

Log(dap2)

-0.235816

0.108397

-2.175491

0.0296

Sol y Playa

0.546608

0.081123

2.818959

0.0128

Tabla. Estimación de la regresión –Elaborado por el investigador

Se multiplicó, entonces, el número de turistas por la disposición a pagar mediana obtenida del modelo probit. El beneficio anual del turismo asciende a $ 3.548.006.918,34 de pesos

El análisis del costo beneficio para el CCPL, se utilizó el criterio Kaldor Hicks para evaluar la propuesta generada por el investigador. Luego, se procedió a analizar los beneficios que una mejora en la calidad ambiental de la BC ocasionaría en el turismo, este análisis se hizo a través del Método de Valoración Contingente. Obteniendo, de esta manera, la disposición a pagar de las personas y hallando la mediana del excedente del consumidor.

Obteniendo, con esto, beneficios para todo el sector turístico, comparando, los cuales se hicieron con base en la entrada paulatina de las empresas y su implementación del Sistema DADO.

Como se mencionó anteriormente, se llevaron todos los beneficios del turismo y los costos para empresas, través de una tasa de descuento de 12%.

Debido a que el valor del VPN es $16.697.102.532,33 pesos y es positivo, siendo viable económica y socialmente el primer escenario, según el criterio de Kaldor Hick.

Al comenzar a realizar el análisis costo – beneficio se llegó a la conclusión que corregir sus externalidades sobre la BC, les traerían también beneficios, por lo tanto, los roles de perdedores y ganadores desaparecen. De esto se puede suponer, que el criterio Kaldor Hicks de compensación no tendría el mismo sentido, porque para caso, las empresas como tal no necesitan una compensación del sector turístico para alcanzar su utilidad anterior, ya que por la implementación del CCPL ganan beneficios que fueron explicados en este artículo, generando lo que se conoce actualmente como economía circular.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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