Comer menos carne roja, una cuestión de opción más que de renuncia

Comer demasiada carne roja no es conveniente. Por lo general, se recomienda que no sean más de 300 a 600 gramos por semana. Pero, ¿cómo lograrlo?

Es un proceso

Para muchas personas es muy difícil renunciar a la carne roja. Esto se debe a que la costumbre suele pesar más que el propósito. Sin embargo, reemplazar su consumo no debe ser visto como una cuestión de todo o nada, sino más bien como un proceso.

Prestar más atención al consumo de productos animales y ser más cauteloso no significa dejar de comer carne automáticamente. Lo importante es planificar el consumo y buscar fuentes alternativas de proteínas.

Enriquecer el plan de comidas con alternativas

El tofu y las milanesas veganas no son para todo el mundo. Sin embargo, las investigaciones en el campo de la alimentación indican que los alimentos suelen ser mejor aceptados cuando se participa activamente en su preparación.

¿Y cómo modificar los propios hábitos? Lo mejor es buscar recetas alternativas y formas novedosas de preparar la comida.

El principio rector debe ser ampliar el plan de comidas más que la renuncia. Allí se encuentra la clave del éxito.

dpa

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