Campos de concentración criollos

Hoy para analizar al alcalde de Cartagena, necesitamos ubicarnos en el tiempo de la Alemania nazi, donde un gran orador llamado Adolfo Hitler enloqueció a los alemanes con su discurso de reformar los estamentos sociales de Alemania, la mejora de sus clases sociales, un discurso de anticorrupción y nacionalista, ya todos conocemos la historia y lo que sucedió.

A nosotros los cartageneros algo parecido nos sucedió, vino un héroe foráneo, cartagenero de nacimiento, pero que se había marchado de nuestra ciudad para tomar otros rumbos diferentes en otro país

Un día cualquiera pensó en Cartagena, decidió regresar con ínfulas de héroe criollo a acabar, según él, con los políticos corruptos o con los malandrines (como los llama él), vociferando palabras soeces y de muy mal gusto, en contra de las personas, sin respeto, atropellando a los demás como un carro desbocado, sin control, ese es William Dau.

Es el héroe sin vestido ni capa, en su posesión en la perimetral se dedicó a bailar dando muestra de sus excelentes dotes en la tarima, la gente lo admiraba, lo aplaudía, “es el alcalde que necesita Cartagena”, se escuchaba; le gusta la champeta y el reggaetón, se mezcla con el pueblo ¡Que viva el alcalde! Todo era euforia, nuestro salvador del Corralito de Piedra, el alcalde esperado desde hace años. Y todos se creyeron sus cuentos. Sin analizar la falta de experiencia, su desconocimiento total de ciudad y la administración pública.

Un alcalde debe estar dotado de atributos, entre ellos la inteligencia, ser capaz de comunicar lo que sabe, inteligencia emocional, liderazgo, sensibilidad, sensatez, saber mandar sin irrespetar, empatía hacía el prójimo, capacidad de organización, trabajar mirando hacia adelante y no por el espejo retrovisor, buscando culpables de su propia desorganización administrativa que no le ha permitido enfrentar esta crisis con éxito.

Con un gabinete que lo rodea inadecuado, sin experiencia en lo público ni capacidad para dirigir lo que usted mismo no puede hacer.   Es cierto, le tocó una época difícil por la pandemia, algo que no tenía calculado, pero es en estas situaciones donde se conoce al talante de las personas, la capacidad de reaccionar ante la eventualidad.

Ha debido ser previsivo, está cargo de una ciudad con miles de problemas de toda índole, una ciudad donde el 70% son pobres, donde casi no hay trabajo, donde muchos viven del rebusque.

Barrios donde existen los desplazados de la violencia, como Pozón y Nelson Mandela, personas que huyeron de una guerra de la cual no hacían parte. Ahora usted decidió tomar medidas extremas, obligar, someterlos a confinamiento total, sin organizar, sin estudios previos de su verdadera situación. Tomando unas medidas selectivas, con personas vulnerables, es un verdadero desacierto por las consecuencias que podrían tener semejantes decisiones.

Estas personas que el alcalde trata como de segunda, lo ayudaron elegirse como su salvador o héroe, y hoy las irrespeta tratándolas de pendejos, flojos, desorganizados, irresponsables y demás.

Pero todos los seres humanos sentimos igual, nos duele igual, sentimos hambre, frio, calor, ansiedad, angustia, tristeza, no existe diferencia entre ricos y pobres, somos hechos del mismo material.

Todos somos vulnerables bajo cualquier acontecimiento nefasto en el mundo, el virus no conoce ni de raza, ni de credos, ni de riqueza, ni pobreza, ataca por igual a todos. Usted alcalde, ha debido prever esto y organizarse bien para esta cuarentena, conocer bien la cuidad y hacer estrategias para poder confinar a sus ciudadanos con las garantías de alimento, ayudas verdaderamente consistentes, no con un mercadito de Vaniplast.

¿Dónde esta su gabinete de eruditos que contrato para salvar a Cartagena de los malandrines? Porque el virus, podríamos decir que también es un tipo de malandrín que mata y destruye familias ¿Dónde están los hospitales con las camas y las UCIS?  ¿Los médicos con los suficientes equipos de bioseguridad? ¿La fuerza pública dotada de estos implementos? Estas son las cosas que necesita la ciudad que en este momento para combatir al malandrín del Covid-19.

¿Dónde está el transporte organizado para que las personas que necesitan puedan ir trabajar? ¿Cómo están organizados los taxis para evitar los contagios? La desinfección constante de calles y espacios públicos, pero no de parques y zonas que tienen prohibido el uso, sino de paraderos, estaciones, andenes de mucha circulación.

¿Cómo va a organizar a los habitantes que va encerrar como un campo de concentración selectivamente sin ayudas? Le digo que un líder excelente, es aquel que en las ocasiones excepcionales, favorables o desfavorables, es estimulado por ellas para dar lo mejor de sí, crecer en todas sus aptitudes al tamaño de esas excepcionalidades, un verdadero líder se muestra superior a las circunstancias y con sensatez logra soluciones y no crea conflictos.

Pero nuestro alcalde, desafortunadamente desconoce esto. Como decía, la Alemania de Adolfo Hitler quedo destruida ¿Y Cartagena cómo quedará? Sólo lo sabremos con el tiempo y confiar en Dios que nada malo ocurra.

Y no lloro por la herida de una OPS, no la necesito, trabajé en una multinacional y estoy pensionada. Pero me duele mi heroica, mi gente porque soy cartagenera y esta no es la Cartagena que deseo para mis nietos.

Alcalde, siga colocándose el antifaz para no ver la realidad de lo que pasa. Todavía tiene seguidores, pero están huyendo asustados. La pandemia continua a gran escala, es algo que no puede ocultar, pero si mitigar con un buen plan de contingencia.

¿Entonces cuál es su objetivo como alcalde de Cartagena? ¿Dónde están sus proyectos, sus ejecuciones efectivas, sus programas para organizar y mitigar la pandemia en la ciudad?

*Las opiniones expresadas en este documento no han sido sometidas a revisión editorial, son de la exclusiva responsabilidad de los autores y pueden diferir con las del The Cartagena Post.

Un comentario en «Campos de concentración criollos»

  • el 16/05/2020 a las 7:44 pm
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    Al Dr Dau le pueden atribuír todo lo que se le señala y describe en el escrito que comentamos y que sabemos el ardid y bajesa con que se pretende desvirtuar sus acciones. Pero hay algo muy cierto. Éste Viejito Loco y grosero, fué capáz de convocar a un pueblo cansado del yugo politiquero, a que se revelaran contra truanes representados en personas que veían en el erario público un botín para engradecer sus riquezas y saquear las esperanzas de miles de Cartageneros que por su culpa, hoy están en el más profundo abandono social y económico. Adelante Dr. Dau. Tiempos mejores vendrán y el apoyo de sus electores está intacto y será fortalecido con cada ponzoña que escupan las bestias que derrotamos y para su desgracia lo tendrán que aguantar por ETERNOS TRES AÑOS Y MEDIO, así, que siga argumentándose en la historia y plasmando con su tinta las comparaciones insulsas a que nos ha acostumbrado.

    P/D. Después de DAU viene MÚNERA, espero que el material le alcance para SIETE AÑOS Y MEDIO.

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